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Comunicación
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David Beriain, entrevistado en 2009: "Intento honrar el reporterismo de toda la vida"

David Beriain Amatriain, fallecido en Burkina Faso, junto al cámara Roberto Fraile, fue el ganador del premio José Manuel Porquet del Congreso de Periodismo Digital, en 2009 por su blog 'En pie de guerra'. 

David Beriain en una imagen de archivo en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca
David Beriain en una imagen de archivo en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca
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David Beriain, (Artajona 1977), fallecido en Burkina Faso, junto al cámara Roberto Fraile, fue el ganador del premio José Manuel Porquet del Congreso de Periodismo Digital de Huesca, en 2009 por su blog 'En pie de guerra'. Este periodista intrépido e independiente, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, especializado en Comunicación y conflictos armados por la Complutense de Madrid, habló entonces con HERALDO de Periodismo.

-¿Qué importancia le da al premio José Manuel Porquet?

Es un premio referente en el panorama de periodismo digital en España y en español y que, además, lo dan compañeros. Para mi tiene una importancia singular porque es un reconocimiento no solo a mi sino a adn.es, a esa trayectoria, truncada con el cierre.

-Usted es periodista independiente, ¿cómo lo hace posible?

Soy independiente hasta cierto punto porque tengo acuerdos con periódicos. Lo que es cierto es que no formo parte de plantillas. Lo hice durante bastante tiempo, pero decidí salir para poder hacer mi trabajo con mayor libertad, para poder pasar más tiempo en los sitios, hacer mas investigaciones y hacer un trabajo mas profundo sin tener que depender de los flujos y necesidades de la redacción.

- ¿Qué nos quiere decir con el título del blog, 'En pie de guerra'?

Es un blog especializado en conflictos armados. Más que un blog es una colección de reportajes que se aglutinan porque tienen una unidad temática y sobre todo, una filosofía. Habla de conflictos armados, de guerras. El pacto de lectura que establezco con mis lectores es que ellos viajen conmigo a esos conflictos muy sobre el terreno. Me interesa la gente que vive la guerra en primera persona, tanto los civiles que la sufren como los soldados y los combatientes que la pelean.

- ¿Qué da un blog que no aportan los medios tradicionales, como la prensa escrita?

Después de escribir mis primeros reportajes en un lugar de conflicto (Afganistán 2002), uno de mis amigos me dijo que le gustaron mucho y, al mismo tiempo, me preguntó: 'pero cómo es aquello'. Entonces pensé que había fracasado. Me dí cuenta de que a veces los periódicos cuentan historias, pero no permiten hacerse a los lectores una idea. Son fragmentos de realidad y, a veces, falta el contexto que permite hacerse la idea de lo que ocurre. En 2003 hice un blog, sin saber lo que hacia, era un diario, para 'La Voz de Galicia' contando la parte de atrás de la guerra. Me gustó la experiencia, tuvo éxito y seguí. Además, como para este formato no se han escrito las reglas periodísticas que a veces sujetan y atenazan a los periodistas de los medios tradicionales, podemos hacer algo mas lo que nos da la gana. De todas formas, mi blog no tiene opiniones e intenta ser los menos personalista. Me utiliza a mi como vehículo no como fin. Intenta honrar el reporterismo de toda la vida.

-Pero le interesan las nuevas tecnologías

No, no tengo ni idea y además me interesa bastante poco, solo en la medida en que me ayuda a contar una historia mejor. A veces se habla más del medio que del mensaje y, mientras no se demuestre lo contrario, el periodismo tendrá sentido en la medida en que haya gente que salga y busque historias. Hay dos grandes modalidades que hay de periodistas de toda la vida: los que son cazadores y los que son cocineros de las historias, pues en Internet se cocina mucho, pero se caza muy poco, no se genera mucha información y eso me preocupa.

-¿Y usted es de los cazadores?

Si tuviera que definir lo que hago diría que periodismo de toda la vida, en la mejor tradición que entiendo. Pero Internet, que es la inmediatez y la actualidad constante, también nos permite tirarnos tres meses en Colombia para entrar 10 días en las FARC y cuando se lo cuento a periodistas de medios como el New York Times me dicen: "que suerte tienes, yo no podría". Es curioso que los periódicos tradicionales tengan reglas que les impidan hacer periodismo tradicional.

-De un conflicto a otro, ¿qué han visto sus ojos y qué queda después?

Queda casi todo, pero sobre todo una sensación de privilegio porque ha habido gente que, en momentos trascendentales de su vida, cuando estaba a punto de perderla, te abrieron una ventana a tu existencia y la compartieron contigo y eso es sagrado. Si nuestro trabajo tiene un sentido es para honrar ese privilegio. Me quedan tantas cosas que tengo la sensación de haber vivido un montón de vidas y ese es mi privilegio. También quedan dolores y frustraciones.

-¿Ha tenido experiencias sobrecogedoras?

Si lo que pasa es que me siento un poco estúpido hablando de lo cerca que estuve de la muerte porque al final yo sobreviví y otros no lo consiguieron. Tampoco es muy importante lo que a uno le pase. Lo que importa es que estuvimos ahí y lo contamos.

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