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Entrevista

Alfonso Armada: "Al periodismo español le sobran opinión, estridencia y ruido"

El presidente de Reporteros sin Fronteras (RSF) cree que en España el periodismo es "manifiestamente mejorable".

Violeta Molina Gallardo Actualizada 11/02/2018 a las 17:00
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Alfonso Armada, periodistaMontserrat Boix

El ejercicio periodístico encara amenazas inquietantes en todo el mundo, según el presidente de Reporteros sin Fronteras (RSF), Alfonso Armada, quien cree que, en España, el periodismo es "manifiestamente mejorable" porque le sobran opinión, estridencia, repetición y superficialidad.

Armada (Vigo, 1958) desdeña esa concepción mercantilista que convierte a la información en un producto de consumo rápido más de la cadena de la obsolescencia programada: "La voracidad de las noticias contribuye a hacer el mundo más incomprensible", explica en una entrevista.

Pese a que la profesión no está en su mejor momento y debería hacer autocrítica para ser más independiente y exhaustiva, el informador cree que el periodismo es "la mejor forma de estar en el mundo" y que "aún podemos tener fe en las palabras".

Armada ha sido reportero en las guerras de Bosnia y Ruanda, corresponsal en Nueva York y desde el pasado noviembre preside la sección española de RSF, tarea que simultanea con su trabajo de periodista cultural en 'ABC'.

¿Está el periodismo en su peor momento o es que los periodistas somos muy dramáticos?

Yo soy muy contrario a las exageraciones y a estos titulares que son muy atractivos pero no se corresponden con la realidad.

En Reporteros sin Fronteras hacemos un trabajo exhaustivo, un informe anual, y vemos, país por país, en qué medida se va a mejor o a peor. Hay indicios inquietantes porque han muerto menos periodistas que el año pasado, pero en los últimos 15 años han muerto mil periodistas por hacer su trabajo informativo.

En países como Turquía, China, Siria, Yemen o México la situación es muy inquietante.

Además, hubo menos muertes, pero se duplicó el número de mujeres periodistas asesinadas: nos parece un fenómeno lamentable y muy significativo.

En España hemos tenido problemas con el caso catalán: la dificultad para trabajar con tranquilidad cubriendo un conflicto político. Y las autoridades, con motivo de la necesidad supuesta de tener más herramientas para perseguir el terrorismo, están defendiendo la aprobación de leyes que restringen el trabajo periodístico.

Son noticias preocupantes, tenemos que estar alerta porque las libertades de información y expresión son un requisito fundamental de cualquier democracia.

El último informe anual de RSF hablaba de tiempo negro para la libertad de información en Cataluña y usted señalaba que le daba vergüenza ajena ver el comportamiento de algunos colegas de profesión al cubrir el conflicto secesionista. ¿Sacaremos lecciones de esto?

Uno siempre espera que, como seres humanos, aprendamos de nuestros errores. El problema es cuando nos dejamos impregnar hasta tal punto de la ideología, cuando al final nuestras pasiones políticas nos nublan el entendimiento.

La objetividad es ser capaces de ser fieles a los hechos al margen de nuestras propias opiniones, de nuestras convicciones, aunque perjudiquen a tus afines, a tus amigos o a la gente con la que simpatizas desde el punto de vista político, artístico o de cualquier índole.

En la medida en que el periodista se convierte en propagandista, en activista, está incumpliendo su contrato sagrado con el lector. Cuando permitimos que las pasiones manchen el trabajo informativo, hacemos un flaco favor a los ciudadanos. Esto forma parte de un paisaje triste.

¿Se ha vuelto cobarde el periodismo español?

Es un buen titular, ¿eh?

A veces pensamos que la actualidad es la realidad, y la actualidad funciona con unos parámetros e intereses que no siempre se corresponden con la realidad, que es bastante más grande y compleja.

Por eso, creo que los medios se han vuelto tan previsibles y aburridos, porque hablamos con mucha reiteración de los mismos asuntos. El peso de los asuntos sociales, científicos, académicos en el conjunto de los medios está muy desnivelado con respecto a la presencia de los asuntos puramente políticos. La política es omnipresente en la vida española.

Creo que en España se hace un periodismo manifiestamente mejorable, que nos falta mucho espíritu crítico. Somos hipercríticos con todo: con la judicatura, la política, la medicina, la educación...

Para ser tan críticos con todos, deberíamos ser más impecables, hacer más autoexamen: en qué medida nuestras vinculaciones con el poder político, económico, religioso, social muchas veces merman nuestro espíritu crítico.

Cada medio tiene su línea editorial, pero eso deja un margen gigantesco al trabajo periodístico. A veces nos amparamos en "es que el medio, es que el jefe": creo que depende mucho de nosotros.

¿Autocensura?

Autocensura, y miedo y no trabajar más. Uno sabe si ha hecho las llamadas que tenía que hacer, si ha repasado el texto las veces que era necesario, si ha comprobado ese dato o no. Cada uno en su fuero interno sabe si ha trabajado con honestidad absoluta.

A veces es verdad que la prisa... Vivimos en un sistema informativo hiperacelerado que exige resultados rápidos, rentabilidad inmediata, y esta velocidad va en contra del rigor, de la profundidad, del interés.

El periodismo como un producto más de consumo.

Cuando concebimos el periodismo como un producto, estamos participando de este juego general de la mercancía: es un ingrediente más de la cadena de consumo rápido; entonces todo es consumo efímero que no cambia ni la percepción ni la realidad de las cosas. Esa especie de voracidad de las noticias contribuye a hacer el mundo más incomprensible.

Cuando todo es consumible, se vuelve prescindible; al final nos aplicamos esta política de la obsolescencia programada de los aparatos al periodismo.

Alimentamos esta especie de bola de nieve acelerada y lo vemos más en los medios digitales que parecen demandar constantemente más y más carbón, una locomotora que no sabemos muy bien hacia a dónde va y además con un modelo de negocio que no funciona.

En España llevamos muchos años suicidándonos de forma entusiasta todos los medios: regalamos en internet lo que vendemos, en el caso de la prensa, en los quioscos. Es un contrasentido. Pedimos que valoren lo que hacemos y al mismo tiempo lo regalamos, es una pedagogía nefasta.

¿Qué le sobra al periodismo en España?

Le sobra opinión, le sobra estridencia, le sobra superficialidad, cercanía con el mundo político. Creo que hay demasiada complicidad entre los periodistas y los políticos. Creo que falta independencia económica, muchos medios están en manos de los bancos y las deudas que arrastran limitan su propia independencia de forma inevitable.

Le sobran independencia, estridencia, ruido, repetición, previsibilidad. A mí me gustan los periódicos cuando te sorprenden, cuando te descubren cosas que no sabías que te iban a apasionar.

¿Es contraproducente que estemos enamorados de la profesión?

El aspecto vocacional forma parte de la necesidad. ¿Qué requisitos debe tener un periodista para ser un buen periodista aparte del rigor, la humildad, la curiosidad y la alegría? La vocación de contar historias y hacerlo de forma apasionada. Es verdad que se lo ponen difícil porque el trabajo periodístico no está nada valorado, las empresas abusan, los salarios son penosos...

Me parece que en Estados Unidos 'The Washington Post' o 'The New York Times', cerrando sus webs y cobrando por ello, son el camino: calidad y cobrar por lo que haces.

Después de pintar este panorama poco halagüeño de la profesión, ¿qué le diría a los jóvenes que quieren ser periodistas?

Que lean. Leer, leer, leer. Para mí, el periodismo es la mejor forma de estar en el mundo. Pero la mejor forma de entenderlo, además de viajar, es leer. Hablamos con palabras, pensamos con palabras. Cuanto mejor usemos el lenguaje, mejor podremos enfrentarnos a estas realidades complejas.

Todavía podemos tener fe en las palabras para tratar de aprehender el tiempo; a fin de cuentas, las palabras son un intento de explicar el momento y de que el tiempo no se desvanezca.





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