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Comunicación

Programa de televisión

Un joven revoluciona el mundo de la canción árabe

Miles de personas salieron a las calles de ambos territorios hasta altas horas de la madrugada para festejar la victoria de Mohamed Asaf en el programa de televisión 'Arab Idol'.

Mohamed Asaf celebrando su victoria en el programa
Un joven palestino revoluciona el mundo de la canción árabe
AFP

Mohamed Asaf, un joven de 23 años con una "voz de oro", ha conseguido unir los corazones de Cisjordania y Gaza con su victoria en el popular programa de televisión 'Arab Idol', que por momentos ha hecho olvidar a los palestinos su difícil rutina.

Miles de personas salieron a las calles de ambos territorios hasta altas horas de la madrugada para festejar la que es la primera victoria de un palestino en un certamen internacional, y elevar a los altares a quien, a partir de ahora, esperan que lleve la causa palestina por todo el mundo "con su voz de oro", en palabras de un diplomático citado por la agencia Maan.

"Este es un regalo al pueblo palestino, a los mártires que murieron en la lucha (contra Israel), a los prisiones encarcelados y a los heridos", dijo Asaf después de su victoria, alzando la causa palestina ante millones de espectadores en todo Oriente Medio.

Emitido en los últimos meses por la cadena saudí MBC, este joven de la franja de Gaza, arrastraba a las masas desde hacía semanas e incluso los principales líderes palestinos, entre ellos el presidente Mahmud Abás, y el entonces primer ministro Salam Fayad, le habían alentado con llamadas telefónicas.

Abás llegó a ordenar al Ministerio de Exteriores que movilizara a las comunidades palestinas por la región para que votasen con él.

Y el sueño de todo un pueblo se hizo realidad ayer sábado por la noche, cuando Asaf se impuso a una cantante siria y a un egipcio en la gran final.

Fuegos artificiales, cafeterías abarrotadas para compartir el momento y caravanas de coches en las calles tocando el claxon con grandes fotografías de su ídolo, tiñeron de una alegría inusual las calles de Cisjordania y Gaza.

"Estamos muy orgullosos de Asaf, es la cara más brillante de Palestina", dijo a Om Shadi, una mujer de 42 años que reside en la franja.

Shadi, que como tantos miles de palestinos ha seguido el concurso semana tras semanas, aseguró que con su voz Asaf "ha unido a los palestinos y se ha elevado sobre las cabezas de todo el mundo".

Una unidad de la que sólo se ha desmarcado el movimiento islamista Hamás, que gobierna en Gaza y que por sus convicciones religiosas no ha visto con buenos ojos el efecto que su participación en el concurso ha tenido en la población de la franja.

Una tibia felicitación a través de twitter por parte del diputado de Hamás Yahia Musa, que le calificó de embajador de la cultura y el arte palestino, ha sido la única reacción islamista a la victoria, en absoluto contraste con las que han salido desde Ramala.

"Asaf es un orgullo y una victoria para nuestro pueblo en el camino hacia el establecimiento de un estado palestino independiente", afirmó el presidente en un mensaje difundido por la agencia oficial Wafa.

Abás, cuyo hijo mayor estuvo ayer en el plató del concurso en Beirut, también le ha concedido el título de "embajador palestino de buena voluntad", a la espera de que la ONU confirme oficialmente un nombramiento igual.

Un sentimiento de orgullo compartido igualmente por las poblaciones de Cisjordania y Gaza que, pese a la separación de los últimos años, han hecho suyo a la vez a este "ídolo árabe".

"Asaf no es sólo un cantante, es un mensajero que ha llevado a todo el mundo el mensaje de que el pueblo palestino ama la vida y está ansioso por vivir en paz", afirmó Shadi Ouda, una estudiante universitaria de 23 años residente en la franja.

Por su origen, el vencedor es un refugiado de la localidad de Janiunes, los gazauis se sienten particularmente orgullosos de que uno de los suyos haya alcanzado fama internacional.

En la franja Asaf era conocido desde los 11 años.

Sus canciones sobre la lucha de los palestinos, el derecho al retorno y el deseo de vivir en libertad e independencia eran parte de la cultura popular, una faceta a la que los islamistas no mostró nunca su oposición.

Sólo hace cuatro meses, cuando viajó a Beirut vía El Cairo para el casting inicial de esta temporada, comenzó el recelo.

Un recelo que, a juzgar por las muestras de alegría desde hace semanas, no comparte la población, que se ha valido de este nuevo ídolo para escapar de las penurias de la vida cotidiana y de la decadente situación política en Palestina.

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