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¿Cómo nos afecta la primavera?

La nueva estación provoca sentimientos contradictorios que van desde la apatía a la euforia.

¿Cómo nos afecta la primavera?
¿Cómo nos afecta la primavera?

Faltan tan solo unas horas para que dé comienzo la primavera. Con ella nos despedimos del frío, la nieve y damos la bienvenida a más horas de luz. Pero ¿cómo afecta a las personas este cambio de estación?

“A la población general la primavera le puede influir de dos maneras. Con una abstemia o apatía que dura solo unos días y no se considera algo patológico sino adaptativo, o con lo contrario, es decir, hay personas que al haber más luz, aumentan el contacto social, la actividad deportiva y tienen un ánimo más eufórico ”, explica José Antonio Aldaz, psicólogo clínico del Sector II de Zaragoza.

Según Aldaz, la vulnerabilidad de las personas a los cambios estacionales "tiene que ver mucho con factores de tipo emocional, por lo que los individuos con ansiedad y estrés son más susceptibles a que les afecte negativamente”.

“En algunos trastornos mentales, como los afectivos o la depresión, puede haber un empeoramiento, por el patrón estacional, que suele durar semanas y que requiere, a veces, una readaptación del tratamiento e incluso bajas laborales”, continúa el psicólogo.

Una época “sombría” para los alérgicos

Otra de los factores que asociamos con la primavera son las alergias. El 20% de la población las padece. Algo que, está demostrado, les condiciona su día a día y les afecta más allá de lo puramente físico.

“Las alergias sí que afectan emocionalmente. Si una persona tiene asma, o una reacción al polen o las gramíneas puede disminuir su tasa de contacto social, tener más dificultades de sueño, con lo que por el día está más cansando y probablemente más irritable”, explica José Antonio Aldaz.

A esto se añaden problemas de índole laboral. “Las alergias, que padecen una de cada cuatro personas, no son un problema grave desde el punto de vista médico, sin embargo, afectan de una manera muy notoria a la calidad de vida  de los pacientes y a su productividad laboral, ya que disminuyen su capacidad de trabajo”, informa Carlos Colás, jefe del servicio de Alergología del Hospital Clínico Lozano Blesa.

“A nivel social estos pacientes ven drásticamente limitada su actividad social, deportiva, de ocio y de disfrute al aire libre”, dice Colás. Por ese motivo estos pacientes “tienen mayor tendencia a la depresión y la ansiedad, y ven en la primavera una temporada sombría para ellos”, añade el alergólogo.

Esta primavera además, se espera especialmente complicada para estos pacientes. “La temporada de alergias se ha adelantado porque la polinización del ciprés ha sido más intensa de lo normal y los pacientes alérgicos a este polen han tenido síntomas más intensos y mayores necesidades de medicación”, explica Colás.

Esto se debe a las temperaturas de este invierno, sobre todo en el mes de febrero, “con un tiempo estable, soleado y sin muchas precipitaciones, que han favorecido una polinización más prolongada de lo normal que puede extenderse hasta finales de junio” concluye Colás.

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