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Una profesión con historia que se reinventa

La figura del Compliance Officer se ha vuelto imprescindible en el organigrama de las empresas internacionales. Pero, ¿cuáles son las competencias de este profesional?

Marta Rivas, Compliance Officer de BSH Electrodomésticos España.
Marta Rivas, Compliance Officer de BSH Electrodomésticos España.

Es un hecho: la creciente producción normativa a nivel nacional e internacional y la complejidad de las leyes promulgadas ha puesto en jaque a muchas empresas. Y más en España, pues desde que se modificó la Ley Orgánica del Código Penal en 2010, las personas jurídicas también tienen responsabilidad penal, lo que implica que si un trabajador, sin importar el cargo que desempeñe, comete un delito y este podría haberse evitado con la debida supervisión y control de la empresa, la pena puede imponerse también a esta última. Una intrincada realidad que ha llevado a las compañías europeas a contar con una nueva figura –ya existente en Estados Unidos– que se encargue de generar una cultura de cumplimiento de la ley y también de la normativa interna de la compañía: el Compliance Officer.


En la empresa internacional BSH Electrodomésticos España S.A. ya tienen a una persona que ejerce esta función: Marta Rivas, una aragonesa con dos años de experiencia en el cargo que tiene claro que la suya es una profesión con futuro. "El ámbito en el que se desenvuelve el Compliance Officer ofrece muchos retos. Es un campo que está en continuo desarrollo y que necesita profesionales capaces de desempeñar las labores de prevención penal actuales, de adaptarse a los cambios regulatorios y de identificar los riesgos y necesidades futuros", explica Rivas, aunque recalca que "para trabajar en este puesto hay que tener una buena preparación en Derecho y Economía y trabajar en coordinación con los responsables de control o auditoria internos", y ser consciente de que es vital estar en continua formación para estar totalmente informado.


Funciones

El compromiso del Compliance Officer con la empresa va más allá de la legalidad, y es que, bien de manera individual o integrado en un órgano colegiado, "debe diseñar, desarrollar e implementar un plan de prevención penal a medida para la compañía" y conseguir que todos los empleados lo conozcan y se sientan responsables. Es importante "establecer un canal confidencial de comunicación y de denuncia" que permita determinar medidas correctivas en caso de que se cometa alguna irregularidad.


"Uno de nuestros objetivos principales es conseguir que todos los trabajadores de la empresa conozcan y apliquen las normas y sientan como propios los valores reflejados en el código ético de su organización", ya que este es el mejor modo de prevenir posibles delitos. Rivas destaca que "el Compliance Officer no debe olvidar que hay que integrar a todos los agentes de la empresa para que trabajen de manera ética y responsable". Para conseguirlo, lo mejor es "impartir formación de manera regular, desarrollar normas y controles y mantener un buen canal de comunicación para detectar y minimizar los riesgos", concluye.


Lo que todo buen Compliance Officer debe tener en cuenta



Formar e informarEs responsable de que periódicamente se forme a todo el personal de la empresa en los aspectos que afectan al cumplimiento normativo penal. SupervisarEs importante que la empresa defina un mapa de potenciales riesgos penales y que cree los controles y normas oportunos para evitarlos. DetectarFruto de la supervisión, detecta situaciones de riesgo, fallos o deficiencias del programa de prevención o incumplimientos y comportamientos irregulares. PrevenirPara evitar que la empresa y todo el personal que la compone se vea envuelta en algún delito, debe asegurarse de que todos los puntos anteriores se cumplen.


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