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Siete días durmiendo en el Paseo de La Castellana

Los profesionales médicos realizaron polisomnografías nocturnas en una Unidad del Sueño que simulaba las condiciones acústicas de un piso de una gran ciudad para conocer la influencia del ruido ambiental en el sueño de una persona sana.

Estudio
Estudio

Es conocido que el ruido ambiental produce en nuestro cerebro, pequeños microdespertares. Estos son de dos tipos: ‘awakenings’, que significa que el paciente llega a un estado de vigilia por breves segundos, y ‘arousals’, que no despiertan al paciente pero que le hacen pasar de un sueño profundo a uno más superficial. Es la presencia de estos ‘arousals’ lo que a lo largo del tiempo produce la sensación dehaber descansado mal. Estos microdespertares se fueron incrementando progresivamente a lo largo de los días que el voluntario permanecía en unas condiciones ambientales acústicas que no eran las adecuadas.

Gracias al estudio, llevado a cabo por Eduard Estivill, una referencia internacional en temas de sueño y salud, y su equipo médico, se ha demostrado que los ruidos ambientales a los que fue sometido el voluntario provocan alteraciones significativas, aumentando progresivamente el número de ‘arousals’ y su duración, así como los fraccionamientos del sueño.

Estos cambios apoyan científicamente el conocimiento de que el ruido ambiental de una gran ciudad, produce cambios en el descanso, que, a la larga, pueden condicionar repercusiones diurnas, como el aumento de niveles de ansiedad y depresión, más la pérdida de concentración, irritabilidad y memoria.

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