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Blog - Cuarta dimensión

por Carlos Bogdanich

cuarta dimensión

¡Mi peluquero me desangra!

¿Te has fijado alguna vez en el cilindro de colores a la entrada de algunas peluquerías y barberías?

¿Sabes de dónde vienen estos diseños de peluquerías y barberías?
¿Sabes de dónde vienen estos diseños de peluquerías y barberías?
Pixabay

¡Tranquilos!... No es que sean caros, algunos, ni que se les haya ido la tijera y nos dejase como van Gogh, es que la historia que tienen detrás se las trae.

Hubo una época en Europa que "el sangrado", (flebotomía), se convirtió en un método tan común para el tratamiento del dolor y las enfermedades que empezaron a surgir las "salas de sangrado". El arte de desangrar a los pacientes enfermos se convirtió en una materia importante que tenía que dominar todos los aspirantes a la profesión médica. Pero en aquella época del Medioevo, los peluqueros no solo arreglaban el pelo, sino que también estaban capacitados para sangrar los brazos y las piernas y cobrar por ello, "no tenían un pelo de tontos"...

Las vendas manchadas de sangre se colgaban al frente de la peluquería para que se secaran, cuando los barberos se vieron obligados por ley a limitar su cirugía al cabello, decidieron conservar, hasta el día de hoy, el símbolo rojo y blanco de su pasado "sangrador", en los vistosos postes que suelen tener a la entrada de sus establecimientos.

Así que ya sabéis, si al ir a una peluquería, os "sangran" en el precio, aparentemente no ocurre con las chinas, no es que os quieran estafar, es simplemente, una reminiscencia "vintage"...

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