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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

la voz de mi amo

Santero y Los Muchachos, cuando manda el buen gusto

El grupo valenciano, con componentes de La Pulquería, cuida melodías y coros al máximo tomando referencias del pasado. Hoy están en Zaragoza.

Santero en su formato de trío.
Santero en su formato de trío.
Jonathan Segade

Sorpresas te da la vida, aunque la genética es a veces determinante para que las sorpresas sean más naturales. En Santero y Los Muchachos militan dos hermanos -Miguel Ángel y Josemán Escrivá- cuyo padre, José Escrivá, era el bajista de Los Top-Son, conjunto valenciano de gran estirpe y prosapia en el pop nacional del primer lustro de los sesenta, no en vano era una mutación de Los Milos, con el gran Bruno Lomas al frente. En el primer EP, de los cuatro que grabaron, aún estaba Bruno Lomas, dejándonos en total 16 canciones, de las que se recuerdan con mucho agrado versiones de las inolvidables Chariot, Cien kilos de barro, Pretty Woman, Ma vie, el You Really Got Me, de los Kinks, traducido como Me has cazado, o aquel pegajoso twist que era Despeinada y que tanto sonó en la radio de los sesenta.

Así que de casta le viene al galgo. Los Top-Son, como aquellos grandes grupos de los sesenta, cuidaban mucho las melodías, las voces y los coros, y eso es lo que hacen estos valencianos, procedentes de La Pulquería, entre otros combos, en sus dos discos grabados hasta ahora, Ventura (2017) y Rioflorido (2019), con canciones elegantes, tratadas con mimo y muy buen gusto, algo no muy frecuente en estos tiempos. Las del segundo disco las grabaron en un palacio. Hoy, viernes 14 de febrero de 2020, están en La Lata de Bombillas en formato acústico y de trío. Miguel Ángel Escrivá se somete a mi cuestionario vía mail.

¿Qué es Santero? ¿Un grupo con el que vaciar viejas querencias o una huida del rock más ruidoso que practicabais previamente en La Pulquería, por ejemplo?

Ambas dos.

Oigo en Rioflorido un sonido muy cuidado y apacible, elegante, entre el pop-rock y la canción de autor. ¿Era este uno de los fines al nacer como trío?

Esto es lo que queda después de tener la simple intención de hacer buenas canciones. 

Porque el grupo es un trío con ‘muchachos’ acompañantes, ¿o no?

No. Los Muchachos estaba formado por dos rockeros con pedigree como lo era mi padre, Pepe Escrivá y su compañero de batallas Pepe Nuñez ‘El Rubio’. Santero es la banda, en la que me incluyo. 

¿Podríais trazar una breve semblanza de cada uno de vosotros, de vuestro camino en el mundo musical?

Tenemos como denominador común el amor a los clásicos reunidos entre las tres décadas, 50’s, 60’s y 70’s. 

Estáis en gira acústica que recala en Zaragoza, vuestras canciones dan de sí para ello como para lo eléctrico, pero ¿por qué habéis elegido ahora este formato? ¿Los tiempos que aprietan el cinturón o por mostrar esta cara al desnudo?

Santero y Los Muchachos es un puñado de canciones convertible a ambos registros. Y ahora mismo no podemos renunciar a ninguno de los dos formatos.

¿Quiénes marcan exactamente vuestro camino creativo? Porque decís que los clásicos están en el trasfondo. Y, en efecto, intuyo a Dire Straits en Como todos o, sorprendentemente, a The Specials de A Message To You Rudy en Para siempre no existe, a Jethro Tull, y en concreto a la guitarra de Martin Barre, que este mismo viernes está en Zaragoza, en He de olvidarte (¿o es la de Supertramp?), a J. J Cale en Octubre, o al mismo Rod Stewart en El perdedor...

Nuestras intenciones quedan cumplidas dado que asoman referencias que han pasado por nuestras escuchas o nuestras vidas. Aunque Dire Straits no ha sido una de ellas, supongo que, de alguna manera, tiene vasos comunicantes con otra mucha que sí que hemos escuchado. 

No es casualidad que Carlos Tarque esté en una de vuestras canciones más directas y setenteras del disco, precisamente en la citada El perdedor en su segunda versión…

Así es. Desde que era una demo imaginamos una voz como la suya galopando sobre nuestra canción. 

Hay una pieza denominada Guantanamera que invita al equívoco. Enseguida se piensa en el tradicional, pero es composición propia…

Cierto. Siempre quise utilizar ese título para una de mis composiciones. 

También hay espacio para instrumentales que suenan a banda sonora de western o romántica. Deliciosa Tierra muerta. ¿Qué os lanza a estos parajes sonoros?

El cine y la música han ido siempre de la mano y no sólo para nosotros. Ambos son nuestra escuela. 

En vuestras canciones, además de la voz solista, hay un cuidado máximo de las armonías vocales, algo muy agradable pero inusual en estos tiempos. Salvando las distancias, ¿los CSN & Young hispanos de este tiempo?

Nuestra escuela viene dada más por los Top-Son, el grupo en el que tocaba nuestro padre. Aunque nos encanta la comparación. :)

Por cierto, reparo en el timbre vocal al de Antonio Martín, de Burning… ¿O son impresiones falsas?

No… parecen verdaderas. Aunque no tengo demasiadas referencias vocales, dado que canto un poco por accidente. Alguien tenía que hacerlo con mis canciones. 

Y con las letras, ¿qué buscáis?

Completar las melodías. Es un vaciado personal con emociones de carácter universal: vida, muerte, amor, desamor. 

Da la impresión de que las canciones y el estilo están más asentados en este segundo disco, es más diáfano y directo…

Es más muscular, y se complementa bien con el anterior. 

Y eso de grabar un disco, este segundo, en un palacio y llamarlo Rioflorido, como el primer marqués que lo habitó… ¿Un acto de la alcurnia de vuestro sonido? ¿Pura casualidad?

Cayeron las llaves en nuestras manos por casualidad y las hemos aprovechado bien. Ha sido una gran experiencia. 

Lo que está claro es que vuestro sonido es casi una anomalía en este siglo tan confuso y ecléctico, tan manchado de comercialidad y banalidades… ¿A qué aspiráis? ¿Realmente os encontráis bien, como dice una de vuestras canciones? Invitan a ello a quienes escuchamos.

Mejor que bien. Nos sentimos en el ojo del huracán con respecto a todo lo que pasa a nuestro alrededor en el negocio musical. Esto ya no es de mayorías y las nuevas generaciones van por otros derroteros. Aspiramos a mantenernos con nuestro pequeño gran público por muchos años. 

Tomo el título de una de vuestras canciones: ¿Algo más?

Agradecidos por el interés y nos vemos en La Lata de Bombillas este 14 de febrero. 

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