Despliega el menú
Blog

Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

la voz de mi amo

Morgan, el mejor grupo español nacido en este milenio

El quinteto madrileño es un eco volcánico del pasado traído al presente, marcados por la voz soul de una joven cantante que bien pudiera ser la hermana menor de Janis Joplin o Aretha Franklin. Lo increíble es que grupo así haya nacido en España

Los miembros de Morgan, que actúan este viernes, 26 de julio, en Benasque.
Morgan, quinteto madrileño nacido en 2012 y con debut discográfico en 2016, es la aparición mayor del pop español en años.
Haiku

Atención a esta perla:

No, no viene manufacturada desde los USA, que sería lo propio, por lo que ofrece y donde están sus raíces. ¡Es de aquí! Es de un grupo madrileño arrancado a las fauces del gospel y se llama Morgan. Una brutalidad de belleza y sentimiento. ¡Qué nudo en la garganta!

Y ahora, esta otra perla:

Insólito. Funky discotequero de una elegancia y un brío irresistibles.

Y otra más:

Una telúrica balada en castellano y esa embriagadora voz femenina, que además compone y toca el piano. Bárbaro.

Son solo tres muestras de lo que es capaz esta formación, de su elasticidad para aprehender estilos y generar con ellos maravillosas aleaciones sonoras. En la primera pieza resuenan Pink Floyd y el gospel en un despliegue escénico e instrumental arrasador, increíble, original; en la segunda, llega el funky discotequero, pero no el hortera de finales de los setenta, sino el de principios de la década con Temptations, Pacific, Gas & Electric o Stevie Wonder en mente, así como de Chic. Y en la tercera muestra, un arrebato de baladismo desgarrado con una preciosa letra sobre la culpa, sobre el regreso a casa.

Es obvio, esa voz femenina es un diamante, una diosa capaz de hacer que el sol salga a medianoche. Conmueve, fascina, hechiza. Está urdida con el mejor material al que se puede acudir para desarrollar emociones y facultades: al soul clásico, incluso a la rabia contenida de una Janis Joplin. Además, toca el piano como un ángel. Desde Cecilia y Amaral no había saltado al panorama nacional femenino una cantante y compositora tan extraordinaria y emocionante, con tanto sentimiento y capacidad musical. Se llama Carolina de Juan, familiarmente, Nina.

Y lo mejor, Nina no está sola. A su lado hay un grupo de músicos de categoría superior: un guitarrista de técnica depuradísima y un dominio de las seis cuerdas exuberante, curtido en los 60-70; un teclista al Hammond, en toda regla, a lo Al Kooper cuando no sacando su punto de lisergia; y sección de ritmo impecable. Añádase a ello los cuerpos de metales, cuerdas y coros y se tendrá la configuración de este grupo sorprendente, insólito en el panorama actual y pasado del pop español. Echo la vista y el oído atrás y no encuentro nada igual. Pop Tops tuvieron sus ramalazos místicos con aquel Oh Lord, Why Lord; Conexion con Preparad el camino del señor; Canarios le dieron fuerte al soul… pero dentro de la magnitud de aquellos grupos, nada igual. Es decir, y aunque suene a maximalismo, Morgan es hoy por hoy el mejor grupo pop nacional nacido en este milenio, el más sólido, excelentemente cubierto en todas su líneas, desde el canto al ritmo o las guitarras, con un gusto superlativo y con mejor bagaje musical tras él (alguien que hace estas canciones es que lleva una mochila con mucha música oída dentro de ella).

Este trono, que tan valientemente –para algunos, quizá gratuitamente- yo le adjudico, se lo han ganado con dos álbumes. Un primero, publicado en 2016 de forma independiente con el título de North, y un segundo, Air, del año pasado. Dos joyas que recomiendo encarecidamente. Son un eco amplificado y limpio del pasado, un restallido emocional que abre las carnes, sin tiempo ni edad, solo de buena música pop macerada en las factorías del soul de los sesenta (Otis Reding, Wilson Pickett, Aretha Franklin, Etta James, King Curtis…), el tempo pausado de Pink Floyd y la guitarra de Gilmour, el funk de Stevie Wonder, Temptations, ecos del sonido Filadelfia, el blues de Cream, Clapton o ZZ Top, el ingenio explorador de Wilco, el resuello desgarrador de Joe Cocker en With A Little Help From My Friends, el satén sonoro de Steely Dan, la sombra de Amy Winehouse, Macy Gray, Joss Stone, la primera Grace Potter…, por subrayar algunos de los estilos y voces que se perciben tras las canciones de estos dos disco. Ojalá les dé tiempo a crecer más y a abrir la paleta de géneros y a que la voz de Nina aún madure más en el registro grave. Por ahora, parece que no les va mal. Su agenda está a rebosar de conciertos. Morgan forever!

Y para finalizar, esta larga y sabrosísima propina. ¡Qué grandes!

Etiquetas
Comentarios