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Blog - El buen jardinero

por David Navarro

EL BUEN JARDINERO

Las flores en los cuadros

La naturaleza ha sido fuente de inspiración de pintores y creadores durante siglos. Al principio, como símbolo religioso. Después, como protagonista absoluta en el arte, hasta pasar del cuadro al estampado

Monet pintando en su jardín en Argenteuil
Monet pintando en su jardín en Argenteuil
Wadsworth Athenaeum Gallery

Quién puede imaginar una decoración sin flores? Ya sea de manera natural o interpretada en cuadros y estampados, los motivos florales nos rodean. Hubo un tiempo, sin embargo, en que no era así: durante siglos, el arte más elevado era el religioso y el histórico y no cabía la representación floral en la pintura. Hubo que esperar hasta el siglo XVII para que los pintores holandeses dignificaran la naturaleza en las obras. Aún así, en el Renacimiento ya aparecían flores, pero casi siempre con el fin de reforzar con su simbología ideas y principios morales. Los lirios representaban la pureza de la Virgen (‘La Anunciación’, de Botticelli) y la rosa, la castidad (‘La Virgen y el niño’, de Filippo Lippi).

Uno de los primeros artistas en convertir las flores en objeto de arte fue el holandés Ambrosius Bosschaert el Viejo, con obras como su ‘Naturaleza muerta con flores’ (1617). La razón por la que el pintor comenzó a plasmar flores se debe a la afición de su familia a la botánica. Con el paso del tiempo, la naturaleza, ya sea muerta o viva, ha sido retratada una y otra vez. En la pintura romántica, las flores representaron el ideal de belleza, cuando el ser humano ansiaba reencontrarse con la naturaleza, como los sauces y juncos de obras de Turner o los nenúfares y peonías de Cole Thomas. Los últimos en aprovechar al máximo la naturaleza fueron los impresionistas. Pintores como Manet describieron los placeres del campo y otros plasmaron la explosión de colores de la primavera, como Monet y sus campos de amapolas. Monet, al igual que hiciera más tarde Van Gogh, dedicó un cuadro a los girasoles.

Ha habido muchos homenajes a las flores en el arte. Por ejemplo, el olivo. La Pasión de Jesucristo se desarrolla en el Huerto de los Olivos y autores como Botticelli los plasmaron en sus obras. Otras plantas que simbolizan la muerte de Jesús son la pasiflora, el laurel o el fresno. En el cuadro de Botticelli ‘La agonía en el huerto’, el olivo es la única planta del jardín. ¿ Y el clavel? Es habitual que la Virgen porte una flor en la mano, como símbolo de pureza. El color rojo del clavel que porta la Virgen en este cuadro de Da Vinci indica el gran amor que siente por el niño. El clavel se consideraba en el Renacimiento el ‘amor divino’ y fue habitual en el arte italiano de esta época.

Entra en el hogar

Las flores entraron en nuestras casas como motivo de decoración a partir de los siglos XVIII y XIX, mediante el papel pintado. Siglos atrás ya eran habituales en los tapices, pero solo las personas muy adineradas podían permitirse esos tejidos. La burguesía fue la que popularizó la moda de vestir las paredes mediante trampantojos. Uno de los diseñadores más conocidos del XIX fue William Morris, símbolo del movimiento ‘Arts and Crafts’ o de ‘artes decorativas’ y que tenía como filosofía llevar la naturaleza al hogar. Se da la circunstancia, por cierto, de que ese empeño en recrear plantas y naturaleza en las habitaciones fue el responsable de muchas muertes por envenenamiento en la Inglaterra victoriana. En muchos de esos papeles de William Morris se utilizaba el conocido ‘verde scheele’, de color muy intenso y que tenía como ingrediente el arsénico.

Lo curioso es que en otros países europeos ya se advertía del riesgo del arsénico, pero en Inglaterra, por alguna razón, hicieron caso omiso y el ingrediente se popularizó con el papel pintado. Se creía que, de no lamerlo o tocarlo, no había peligro, sin saber que la humedad era la responsable de liberar los peligrosos vapores.

Van Gogh
Van Gogh
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Es quizá uno de los artistas más conocidos por pintar flores y sus ‘Girasoles’ es una de sus obras más famosas. Pero a nosotros nos gusta más su ‘Almendro en flor’, muy influido por la estética japonesa, tan de moda a finales del XIX y que inspiró muchos papeles pintados y estampados. Esta obra muestra a un Van Gogh feliz en Arles (Francia) tras el nacimiento de su hijo.

Bosschaert
Bosschaert
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El artista de Amberes fue de los primeros en inmortalizar flores, tras siglos en los que el arte solo mostraba escenas religiosas o históricas.

Hiroshige
Hiroshige
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Si en Europa no estaba bien visto retratar flores, en Asia era una tradición. El maestro Utagawa Hiroshige pintó estos hibiscus en 1845.

Klimt
Klimt
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El cuadro ‘Bauerngarten’ se vendió en 2017 por 52,7 millones de euros. La obra, de 1907, se deja llevar por el color de la pradera en lugar de los detalles.

Monet
Monet
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El francés Claude Monet era muy aficionado a la jardinería y las flores son motivo fundamental de sus obras, como este detalle de amapolas.

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