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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Envidiable TV musical, 'Later'

En el mundo del pop y la televisión, que un programa permanezca en pantalla durante 25 años, y siga, es toda una heroicidad si no una imposibilidad faraónica. Ya se sabe cómo tratan los ejecutivos televisivos a la música en general y al rock en particular: con desprecio si no como basura. Basta seguir las televisiones españolas para comprobar la desvergüenza cultural -amplificada con la desmesura de 'Operación Triunfo', los realities y esa canasta de trapos revueltos y sospechosos negocietes que son las madrugadas- con que se aborda el hecho musical, ya sea clásico, rockero o jazzístico.

Pero estamos en el Reino Unido. Allí la música popular, con impacto notabilísimo en el PIB, es especie protegida. Y ello explica los 25 años en antena que acaba de cumplir 'Later… with Jools Holland', programa de una hora con un formato insólito: media docena de artistas se reúnen en un plató televisivo circular y desde un escenario individual cantan sus canciones, a veces acompañados por el mismo presentador al piano. Es un espacio abierto a diferentes géneros, desde la world music al country, el rock o el pop, y con nombres de ringo-rango combinados con otros más desconocidos. En las últimas semanas han pasado por él Van Morrison, los hermanos Gallagher (separados, por supuesto), Paul Weller, Morrissey, The National, LCD Soundsystem, Beck, Queens Of The Stone Age, Robert Plant, Sheryl Crow, Xx, Haim… Menudo lujo tenerlos ahí cara a cara.

El presentador, jocoso e irónico, es viejo conocido. Militó como pianista en el grupo Squeeze, que tuvo su hueco en la new wave con su pop chispeante veteado de punk y rock'n'roll clásico, y luego emprendió carrera en solitario hasta que se dedicó a las labores televisivas. Es un gusto verle al frente de semejante reunión de embajadores musicales, quizá solo reunibles por él mismo, por su fuerza, simpatía y por el calor que les da a todos, lo que a veces truca en estilo algo 'tombolero', pero eficiente: su pervivencia lo acredita. Naturalmente es la BBC la que está detrás de esta pista de estrellas, poniendo medios y sueldos. Lo emite por su segundo canal, la BBC 2, y aquí en España se puede ver a través de la plataforma Movistar, vía canal Xtra, todos los martes a las diez de la noche.

¿Puede imaginarse algo similar en la TV pública española? Ni de coña. Ya vamos bien servidos los amantes de la música pop o la clásica con los triunfitos, deben pensar los gerifaltes televisivos. Y ahí seguimos, con la parrilla musical hecha un erial, si acaso salpimentada con los longevos conciertos de Radio 3, esa nevera nocturna donde cabe todo, y las madrugadas de la famosa 'rueda'. Poco más, aunque ahora, por La 2, que ha comenzado a emitir en alta definición, se han pasado conciertos de Manolo García, El Barrio o un homenaje a Cecilia.

No vendría mal, vamos, es una obligación para hacer buena esa televisión “para todos y de servicio público”, con que tanto se llenan la boca los rectores de TVE, que alguien cogiera la brújula en esa segunda cadena e intentara dirigir a la televisión nacional al lugar medianamente visible que antaño tuvo la música pop (si no, ¿cómo se van a confeccionar los futuros cachitos de cromo y hierro?). Y si no, pues (jodidamente) siempre nos quedará Jools y sus martes en Movistar.

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