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Gastronomía

Blog - El buen jardinero

por David Navarro

CONSEJOS

Cómo hacer auténtico yogur búlgaro

Los beneficios de este probiótico milenario asombran, porque ayuda a mejorar la flora, reforzar el sistema inmunitario y metabolizar las grasas. Aquí va un tutorial con vídeo para aprender a prepararlo

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Los beneficios de este probiótico milenario asombran, porque ayuda a mejorar la flora, reforzar el sistema inmunitario y metabolizar las grasas. ¿Quieres saber cómo? En este vídeo y tutorial te lo explicamos y te damos la auténtica receta.

Hay alimentos que cuestan poco dinero y sus beneficios son inmensos. El aceite de oliva, la miel, el pan de masa madre, el yogur... Este último, por desgracia, se frabrica ahora en un proceso tan industrial que apenas tiene propiedades y, de hecho, muchos envases que se compran en los comercios como yogur son en realidad leches fermentadas sin propiedades. Por eso, es buena idea volver a hacer yogur casero y, si es con una auténtica receta búlgara, mucho mejor.

El yogur es uno de los mejores probióticos. Un probiótico es un alimento que favorece la flora intestinal, esos miles de millones de bacterias que tenemos en nuestro intestino y que ayudan a digerir la comida. Las malas dietas o el estrés han hecho que nuestra flora esté cada vez más dañada y aparezcan diversos problemas: las patologías digestivas han aumentado un 40% en Aragón en solo una década.

Algunos estudios relacionan distintos problemas de salud como asma, colitis, diabetes, eczemas, cardiopatías, desnutrición, esclerosis múltiple y obesidad con desequilibrios en esta flora intestinal. Además, en el intestino se produce serotonina, responsable de nuestro estado de ánimo.

Por si alguien se anima a preparar el yogur tradicional, según una receta búlgara, aquí dejamos el proceso.

INSTRUCCIONES PARA LA PREPARACIÓN

1. Calentar la leche y añadir nutrientes. Se vierten tres litros de leche (fresca, de la que hay que mantener en la nevera) en un cazo, que pondremos en el microondas durante 13 minutos. El objetivo es alcanzar los 42 grados de temperatura (más alto no, porque moriría la bacteria). La leche del supermercado ha perdido parte de su valor nutritivo, por ello es buena idea, con la leche a 42 grados, añadir una pizca de cloruro de calcio. Por otro lado, una cucharadita de preparado de quesos añadirá un poco más de grasa y sabor. Los dos productos se venden en tiendas de dietética 'online'.

2. La bacteria búlgara. El 'lactobacillus bulgaricus' es la bacteria beneficiosa y se debe añadir a continuación, con la leche todavía a 42 grados. ¿Cómo la conseguirmos? La venden en tiendas 'online', es fácil de encontrar. Se envía hidrofilizada y en sobrecitos. Solo tendremos que añadir un sobre para los tres litros de leche. Aunque nos gastemos ahora un poco de dinero con el cloruro de calcio, el preparado de queso y la bacteria, será una inversión que durará meses y meses: en el caso de la bacteria, no habrá que usarla la siguiente vez: el yogur sobrante nos permitirá fabricar nuevo.

3. Al calor del horno. Mientras añadimos el calcio, la bacteria y demás, hemos puesto a precalentar el horno a 50 grados. Cuando llegue a esa temperatura, lo apagamos. Repartimos la leche bien removida en botecitos de cristal, cerrados, que depositaremos dentro del horno. No hay que tenerlo ya encendido: esos 50 grados conservarán el calor en el interior, donde la bacteria, con la lactosa y el calor, empezará a propagarse y a convertir la leche en yogur. Después de ocho horas en el horno, sacamos los botes y los dejamos en la nevera. Unas pocas horas después, ya estará listo.

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