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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Anni B Sweet, a por el éxito panorámico

Otra dama, Anni B Sweet, peleando con guantes de seda para salir del restrictivo mundo indie y proyectarse en pantalla grande, en la del éxito masivo. Pelea obviamente legítima, porque indie no significa subterráneo, como tantas muestras de ello ha dado la música británica, y que hace no poco hizo Lourdes Hernández, o sea, Russian Red, con cierta fortuna.

Annie está dentro de ese grupo de cantantes confesionales, de voz pequeña y muy dulce, de un género, se diría, que alentó Françoise Hardy, que han cultivado posteriormente gente como Julee Cruise, Liz Fraser, Cat Power o la misma Carla Bruni, y que, con su encantadora melancolía y atractiva placidez, con su buen gusto, ha crecido en este siglo en artistas nacionales como Lourdes Hernández, La Bien Querida, Alondra Bentley, Zahara o la más veterana, Christina Rosenvinge.

A los nueve años, se dice, Ana López, alias Anni B Sweet, compuso su primera canción y, cuando llegó la hora de la Universidad, pidió a sus padres que la dejaran trasladarse desde su Málaga natal a Madrid. Iba para estudiar Arquitectura, pero secretamente albergaba la idea de dedicarse a la música. Y, en efecto, al tercer año de carrera, tras patearse bares y pequeñas salas y fichar por Subterfuge, aparcó los estudios. Ahora, después de 'Start, Restart, Undo' (2009) y 'Oh, Monster' (2012), acaba de publicar su tercer álbum, 'Chasing Illusions', que deja atrás el intimismo y el delicioso folk-pop que mostraban piezas pasadas como, por ejemplo, 'Let's Have A Picnic'.

Ha encendido, digamos, las luces y ha optado por un pop más alegre y con las bases de ritmo e incluso las guitarras más sólidas. Asegura que pensó en el grupo nuevaolero The Cars a la hora de planificar estas nuevas canciones y algo hay de ello, especialmente cuando aparecen los teclados de fondo, aunque el disco es más limpio y pop que el de los norteamericanos.

Una clase de pop arregladito, dulce, muy bien cantado (en inglés, que la chica fue a cole británico), con unas melodías certeras y pegadizas, un masajeante estímulo para los oídos. 'Beginner', que abre, y Onyx Star', que sigue, son dos de los mejores botones de muestra del disco que luego se diluye un poco pero con pólvora melódica para imponerse en las listas. De hecho, la semana pasada entró directa al número once en las listas de Afyve, que no está mal.

No extrañaría pues que de un momento a otro, se vea a la malagueña embadurnada en arreglos eléctricos más espesos y relucientes y con una visualización mayor, con el objetivo de llamar la atención y encontrar el éxito masivo. La misma jugada de Russian Red, que no le salió del todo mal. Por lo pronto, Anni, como Lourdes, ya se ha desmelenado en Rolling Stone luciendo modelitos, tipo y escote para promocionar su nuevo disco.

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