Blog
Suscríbete por 1€

Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Fraudulento canon del pop-rock español amparado por el CIS

Aún no salgo de mi asombro. Tres profesores de Sociología de la UNED y de la Complutense de Madrid, según da cuenta Diego Manrique en la web de El País, han hecho un estudio a la búsqueda del 'canon del pop-rock español', empeño tan sesudo como inútil. Según el estudio, chapoteando entre frases academicistas y bibliografía erudita, Radio Futura, Serrat y Camarón ocuparían el podio español del género. Pues muy bien. ¿Dogma de fe? ¿Para qué sirve? Para poco, me temo.

Pero lo sorprendente es que estos tres profesores, a quienes se les supone crédito y profesionalidad, no han hecho un estudio de campo sobre encuestas y opiniones tomadas directamente a músicos, críticos de muchos medios, expertos, academias de música, gente de la industria musical, tiendas, listas de ventas…, como supongo que debe hacerse todo trabajo sociológico, sino que han hecho investigación de mesa camilla. El policía acude al lugar del crimen, el arqueólogo se mancha de tierra… Estos tres sociólogos, sin embargo, no despegan los pies del brasero. Han tomado cuatro listas publicadas entre 2004 y 2009 por las revista Efeeme, Rock de Lux y Rolling Stone, las han acotado, y puntuando y sumando, han llegado a tan reveladora y comodona conclusión.

Conclusión falsaria, claro, no ya por el podio y los elegidos subsiguientes, sino porque alegremente concluyen que este listado es una radiografía de la crítica española y, por tanto, basamento científico para su estudio. O sea, que las tres revistas españolas resumen y representan a todos los críticos del país. Valiente desvarío. Es como radiografiar La Vanguardia, el Diario de Tarragona y El Periódico de Cataluña y concluir que Artur Mas es el político más valorado o conocido de España, o hacer lo mismo con La Razón y el ABC y concluir que Mariano Rajoy es el number one. ¿Así trabaja un sociólogo? ¿Es académica y rigurosa su forma de hacer trabajo de campo? Me temo que no.

Pero aún más grave. El CIS, el Centro de Investigaciones Sociológicas, ese organismo dependiente de Presidencia del Gobierno, con cien funcionarios, que cada trimestre elabora el barómetro político y social de los españoles, da por bueno el estudio y lo publica en su Revista Española de Investigaciones (Reis) con el pomposo título de “¿Autonomía, sumisión o hibridación sonora? La construcción del canon estético del pop-rock español” (¡toma ya!), y unos y otros se quedan tan anchos. ¿Es así como el CIS establece sus famosos y costosos barómetros? ¿Husmeando periódicos o preguntando directamente a la gente? Supongo que será lo segundo, porque si no, aviados estamos.

Me recuerda, en cierta manera, aquel polémico estudio del CISC, tratado en este blog, en el que varios investigadores concluían con la perogrullez de que “en los sesenta, grupos como Pink Floyd experimentaban mucho más con la sonoridad que ahora”. ¿Son necesarios, sirven para algo estos 'sesudos estudios' pagados con dinero público y en el caso más reciente, el del canon del pop-rock', viciados en origen? ¿Qué significa eso de que Radio Futura esté por encima de Serrat y Camarón en el gusto de una pequeña parcela de críticos? ¿Cómo se mide el canon estético? ¿Por unas listas que los críticos de tres revistas musicales de difusión minoritaria han elaborado? ¿Ya no hay más medios y más críticos en España?

Los griegos, Polícleto en concreto, midieron el canon en la escultura y era matemática pura (1:7), pero ¿qué criterio se utiliza para medir el canon de la música y más el del pop-rock? Imposible uniformizar ni hacer matemática sobre esta materia, resulta harto difícil señalar los viales de creatividad autónoma, obras maestras  y autenticidad estética, siguiendo los parámetros clásicos del arte moderno, que señalan los autores. Máxime cuando muchos de los elaboradores de las listas en las que se basa el estudio demuestran en sus textos mensuales una falta de background musical, no digamos de gusto y estética, más que dudosos, por no decir ofensivos.

En cualquier caso, entrando en el juego, y por saciar la curiosidad de algunos lectores, completan 'la construcción del canon' en sus diez primeros lugares, Gabinete Caligari (4º), Vainica Doble (5º), Los Brincos (6º), Nacha Pop (7º), Alaska y Dinarama (8º), Calamaro (9º) y Loquillo (10º). Ya escucho los exabruptos de más de uno de los que lee este blog… ¿Camarón? ¿Vainica Doble? ¿Y Sabina? ¿Barón Rojo? ¿Héroes? ¿Amaral? ¿Es una búsqueda del canon o un simple ranking de calidad o popularidad basado en listados previos de un grupo reducido y sin trascendencia de opinadores?

Como el estudio se ha hecho tan falsariamente, apoyándose en tres revistas, una de ellas tan sectaria y esnobista como Rock de Lux que no tiene la más mínima incidencia sobre el mercado ni sobre el público mayoritario, defiende una estética musical rebuscada y de escasa calidad y tiene vetados nombres, por señalar algunos de la tonelada, como los de Sabina, Amaral, Bunbury, Miguel Ríos, Héroes del Silencio o Barón Rojo, pues ha salido lo que ha salido: que Sabina aparece en el lugar 25, Bunbury en el 41, Los Bravos en el 38 o Héroes en el 39 (es curioso: Héroes acaban de aparecer ni más ni menos que entre 'los 250 grupos más importantes de todos los tiempos', según una encuesta realizada entre 22 periodistas anglosajones bajo la dirección de David Roberts, como este da a conocer en su reciente libro 'Crónicas del Rock', editado por Lumen).

Por otro lado, Los Estudiantes, El Dúo Dinámico, Los Mustang, Los Relámpagos, Rocking Boys, Sirex, Pic-Nic, Los Pasos, Los Payos, Los Pekenikes, Juan y Junior, Karina, Los Salvajes, Los Angeles, Módulos, Pop-Tops, Los Buenos, Máquina, Smash… no aparecen. ¿Los sesenta no tuvieron relevancia ni canon estético? Ah, que el estudio radiografía a críticos modernos de memoria frágil o sin ella… Es lo malo de trabajar desde la mesa camilla. Como tampoco hay rastro de Mecano, Barón Rojo, Obús, Asfalto, Barricada, Medina Azahara, Rosendo, Tequila, Los Suaves, Barrabás, Iceberg, Cecilia, Conexion, Dover, Santiago Auserón, Ilegales, Kaka de Luxe, Las Vulpes, Siniestro Total, Amaral…, que en su campo y en su momento algo significaron y siguen significando.

Coda final que aumenta mi asombro: Manrique –que el estudio cataloga erróneamente como 'quizá' el mejor periodista musical; ¡quizá no, señores profesores!, con aplastante seguridad, el mejor-, aunque titula mal al tomar el pop-rock por el todo de la música española, cae complacido, no muestra tono crítico alguno, no enseña los colmillos como tan groseramente lo hace en otros instantes (Jordi i Sierra, verbigracia) sino bien al contrario, al igual que el CIS, da por bueno estudio tan falto de rigor, fraudulento y tan cómodamente facturado. Arreglados vamos si hasta los periodistas serios hincan la rodilla ante el acientifismo y el capilleo.

(Pincha aquí para leer el estudio completo).

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión