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Blog - Al Alba

por Mariano Gistaín

Bombear temazos sin parar

El mayor problema para la independencia de Cataluña es que España genere más contenido que ella y más atrabiliario. De momento España lo está consiguiendo: tiene más experiencia. El verano es español. Solo con Bárcenas PP & PSOE ya barren. No dejan sitio a la cuestión catalana. Le roban las portadas. Y luego, Egipto. Con este crescendo no se puede competir. Al menos hasta que se estabilice y asimilemos las bajas diarias como parte de la atroz normalidad. Como en Siria. ¿O era Libia?

Lo único que es objetivo y sensible es la prima de riesgo. Lo demás es prescindible. El criterio para medir el impacto Bárcenas es la prima. Incluso los jueces consideran esos factores macro, imperativos categóricos del nuevo postmundo siempre a medio modelar (los propios que lo ensamblan no manejan más que un diez por ciento de las piezas. Ya es bastante, pero no suficiente. El caos es así: la primavera es el infierno).

El proceso de la independencia o secesión de Cataluña necesita mucho más espacio mental. Espacio mundial. Por eso gastan más en "embajadas", misiones exteriores y amplificación que en atenciones primarias. España adelanta el dinero para su propia disolución.

La patria consume todos los recursos. Y la patria siempre son unas cuantas familias. La independencia se ha apoderado del imaginario económico, que es el único que hay ahora: solos ganaremos más y pagaremos menos. Como los datos son un barullo indescifrable el éxito solo depende de la mayor audiencia y la mayor creencia.

La independencia es rentable, es el argumento decisivo. Aparte de la verborrea de siempre ese es el campo de debate. O lo sería si hubiera debate. De momento España se apodera de los temas. Con la complicidad inestimable de Cameron, Gibraltar engorda por días. Pero crear contenidos es carísimo, y a veces se pueden revolver y agarrarse al cuello del que los ha lanzado.

Está tan apretado el grumo de noticias bizarras/salvajes que ni siquiera un temazo como la operación de la Fiscalía Anticorrupción en torno a PLAZA se ha hecho un huequito. Ni un breve. No les cabe una cosa más. Todo el mundo está tan ocupado intentando menear lo suyo que, a estas alturas, otro caso de presuntísima corrupción, aunque sea de 50 millones de euros, no entra en la parrilla.

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