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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

El sonido disco de los setenta triunfa ahora con Daft Punk

De la mano de los productores Bernard Edwards y Nile Rodgers, Chic –recuerdo para olvidadizos o neófitos- fue uno de los grupos mayores del sonido disco de finales de los setenta, dicho sea de paso, un sonido que restalló en las discotecas de la época y dio lugar a películas del pelaje de 'Fiebre del sábado noche' y los falsetes de Bee Gees, machacando la buena música o el buen rock que en los primeros setenta se escuchaba en las discotecas, pero esa es otra historia de la que algún día me ocuparé.

Pues bien, aquel sonido patentado por Chic, con ´Le Freak' a la cabeza, y que básicamente se apoyaba en una sólida base rítmica funky y las voces de sus dos cantantes femeninas, lo trae al presente ahora mismo el dúo francés Daft Punk con su nuevo álbum 'Random Acces Memories'. Y ya se ve que las modas van y vienen y hasta triunfan en el pasado como en el presente. El álbum que ha publicado Daft Punk ha sido o es número uno en medio mundo.

Tal vez incomprensible, pero real. O a lo mejor esta teoría que se me ocurre mientras tecleo estas líneas: debe ser tan mala la ¿música? que se escucha en las discotecas actuales que cuando llega algo que, además de ritmo, melodía y voces, resulta bailable, pues entra como un cañonazo. No me extraña que algo de eso haya. Y que los DJ's me fusilen... Je m'en fous.

Porque, obviamente, siendo como es Daft Punk un dúo electrónico o techno, este nuevo disco está ribeteado por la electrónica, pero su base es el sonido disco de finales de los setenta y especialmente Chic como mayor espejo. No podría ser de otra manera contando con el mismo Bernard Edwards en la producción. Pero además, para rematar la faena retro, el dúo ha fichado también a Giorgio Moroder, un tipo que durante un tiempo reinó en las discotecas de los primeros setenta con 'Son Of My Father' y aquel sonido electrónico avanzado que le convirtió igualmente en uno de los grandes productores de la música de baile, como insólitamente relata en la misma pieza 'Giorgio By Moroder'. Si a ello se une que Daft Punk reivindica en este disco a los exquisitos Steely Dan, que mete guitarras eléctricas o monta unas barrocas odiseas espaciales como la que cierra el álbum, pues ya está. Ah, y si a todo ello se añade el goteo promocional de todas y cada una de las canciones del álbum que semanas antes de la edición hizo, pues más claves para este 'pelotazo' comercial.

El disco la verdad es lustroso y hasta uno mismo, que le tiene cierta tirria al sonido discotequero de aquella época -¿se nota?-, le suena fenomenal. Tal vez porque más vale esto que las dichosas sesiones 'electrónicas' de los DJs de los últimos tiempos. Algo hay que hacer para reinventarse o sobrevivir, y desde luego Daft Punk han dado en la tecla. Aunque me da que ni ellos mismos se creen el giro tan radical que le han metido a su sonido. Y si no, ¿quién reconoce aquí (musicalmente) a Daft Punk?... Ah, las voces pasadas por el vocoder...

http://www.youtube.com/watch?v=h5EofwRzit0

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