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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

'Le métèque' y Moustaki por tierras aragonesas

'Le métèque', 'Le métèque' y 'Le métèque'. Georges Moustaki grabó una treintena de álbumes, más de 300 canciones, pero, aunque suene a burrada, casi se diría que fue un cantante 'one hit wonder'. Aquella canción, publicada en 1969, subió tan estratosféricamente, se expandió por tantos países, que casi eclipsó el resto de su repertorio. Y eso que no es manco ('Ma solitude', 'Je suis un autre', 'Marche de Sacco et Vanzetti', 'L'homme au coeur blessé', 'Ma liberté', 'Il y avait un jardin'…), pero me temo que no serán pocos quienes, aún hoy, solo les venga a los labios la famosa canción y ninguna más.

Y qué maravillosa canción. Qué balancín más confortable para la caricia y el amor. Hubo un tiempo, allá por los finales de los sesenta y principios de los setenta, en que esta ciudad, Zaragoza, estaba invadida de 'discotecas para parejas' y de 'reservados', o traseras en penumbra que muchos bares dedicaban a parejas, mientras sonaba música suave y romántica. 'Le métèque' era una de las canciones hecha a medida para aquellos ambientes, una canción de una dulzura pasional idónea para paladear entre luces rojas, caricias, humo y cubatas. Cancela, Fiesta, Saint Germain, Pago Pago, El Chalet, Munich, El viejo paraguas…, no podría enumerar la gran cantidad de garitos que había en Zaragoza de este tipo. Recintos 'pecaminosos', según la moral del momento y según las costumbres de “a las diez en casa estés”, pero permitidos por la autoridad civil, no se sabe bien las razones, cuando aquella misma moral la regían con sotana de hierro curas y obispos. Deslices incomprensibles del franquismo.

'Le métèque, ya digo, era perfecta para aquellos usos. Lo de menos era la letra, que sí, incitaba al amor –“haremos de cada día una eternidad de amor”- aunque reivindicaba su espíritu apátrida y su rechazo del racismo; lo de más era la música, con aquella entrada de laúd y guitarra, el suave toque de batería, el confortable acolchado de las cuerdas y la voz dulcemente masculina de Moustaki. Un monumento de canción, una obra de arte de la cultura popular contemporánea, un himno imperecedero. No extraña que opacara –no que despeñara, ¡eh!- la abrumadora y bella discografía del egipcio-francés.

La primera vez que se escuchó en directo esta canción en Zaragoza fue en enero del 81. Fue en el Huevo y toda una sorpresa: 5.000 personas en una noche fría y además entre semana. Una década después de editarse en España, y en vísperas de la Movida y la modernidad, el rescoldo por el veterano bardo y su famosa declaración del “estado de felicidad permanente” se ve que tenía todavía mucha brasa: almas románticas, nostálgicos, progres, soñadores…

Un año más tarde, Moustaki volvió a la ciudad, tomando parte en aquellos gloriosos festivales internacionales de música popular. Cantó en la plaza de toros, en mayo del 82, cerrando una larga noche de blues americano, con el Chicago Blues Festival como prólogo, y de canción francesa después. 'No me interesa la política', le dijo, antes del recital, a mi compañera Carmen Puyó... Él que cantó a la revolución portuguesa y se mostró afín con la izquierda extrema y los movimientos troskistas…

En el 85, debutó en Huesca, en la plaza de toros, y en el 91, en plenas fiestas del Pilar volvía de nuevo a Zaragoza, a la carpa de la plaza San Pedro Nolasco, donde a la puerta se armó un buen cisco: las 900 entradas se vendieron en 20 minutos y mogollón de gente se quedó en la calle. A la misma hora, Héroes del Silencio repicaban a rock y fama en La Romareda.

Cinco años más tarde, en el 96, volvía de nuevo por fiestas del Pilar, esta vez a la sala Multiusos. Ya no pisó más la ciudad, si no me falla la memoria ni el archivo, pero sí otras dos localidades aragonesas: en el 99, cantó en Alcañiz y, en el 2005, en Sos, en el festival Luna Lunera. Su bagaje musical ya era enorme, obviamente, pero 'Le métèque' le seguía persiguiendo como una negra sombra –llegó casi a aborrecerla-, aunque sabía que aquel pedazo de nostalgia amorosa era imposible requisarlo. A mí me sigue sonando todavía a gloria bendita.

http://www.youtube.com/watch?v=MV8fGf-N06A

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