Despliega el menú
Blog

Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Crisálida, rock de terciopelo

Es solo rock'n'roll, es un grupo de Zaragoza, y nos gusta. Los Rolling de 'Wild Horses', el Dylan de 'Knocking On Heaven's Door' duendean por aquí como geniecillos de jardín, alegrando el rictus y las ganas de echarse encima toda la colección de discos de rock clásico. Hacía tiempo que uno no escuchaba una balada tan penetrante como 'Salvaje'. Son las guitarras Duanne Allman / Slash, es la voz con falta de cuerpo pero pasional, son los teclados y el órgano eclesial…, pena, se acaba. Pero ahí surge, el dylanismo de 'De aquí a la eternidad'… Terciopelo rock.

De esta manera recibía el tercer disco de Crisálida, 'La revolución de terciopelo, hace unos meses en la página de discos del Heraldo, un intermedio entre el EP y el LP, con cinco canciones y más de 20 minutos de duración que puedes escuchar completo aquí. Es, sin duda, uno de los mejores valores rockeros que anda por estas tierras. Ahora, el sexteto acaba de dar a la luz el primer clip con la canción que abre el disco, 'El tren del ayer':

http://www.youtube.com/watch?v=m4ORR0UDnT0

El grupo no acaba de echar los dientes precisamente en las difíciles lides rockeras, que ya lleva un largo trecho recorrido. Se formó en 1997, en el taller de rock de Utebo, bajo la dirección de Jaime Ocaña y con el nombre de Leyenda Negra. Lo integraban Alejandro Castro (voz y guitarra), Luis Esteban (guitarra) y Alejandro Andrés (batería) a quienes poco después se incorpora Diego Sangrós (bajo). Ocho años más tarde, tras curtirse grabando demos, ensayando y actuando donde podían, iniciarían una nueva etapa que lleva al momento actual, por tanto la definitiva, podría decirse.

Y es que adoptan ya el nombre fijo de Crisálida, graban un primer disco-demo, 'Crisálida Intro', de apenas difusión, y especialmente, según ellos, se incorporan dos chicas: Raquel Ariza (teclados y coros) y Cristina Ariza (coros, armónica y percusiones) que le dan otro color sonoro al grupo. “El hecho de contar con ellas –dicen- supuso una clara evolución en el sonido y en las intenciones musicales de la banda, combinando las texturas agresivas y eléctricas de las guitarras con las armonías, a veces más dulces y sutiles, de teclados y voces, dando como resultado un rock clásico que pretendía, y pretende, abarcar un amplio espectro de matices y texturas”.

Humanamente, “la entrada de Raquel y Cristina, también supuso un 'reciclaje' y un 'reinicio' de las relaciones entre el 'núcleo masculino' de la banda, algo gastadas por el paso del tiempo'. El primer fruto discográfico de la formación fue 'Náufragos en la Ciudad', EP producido por Rafa Domínguez y editado en 2008, al que siguieron varias apariciones en disco recopilatorios de homenaje: Niños del Brasil y 'Y besar la tierra”, Distrito14 y 'El Sabor de Mi Pasado' y 'Bunbury y 'Carmen Jones'.

“Las influencias de la banda, -comentan- a pesar de ser bastante dispares, encuentran como nexo de unión, y tienen como pasión común el R&R clásico americano y británico de los 50s, 60s y 70s, principalmente, sin prescindir de bandas y discos posteriores en esa misma línea, tanto internacionales como nacionales. Las letras son en castellano, pues ésta es nuestra natural forma de expresión, y los textos son muy importantes para nosotros”.

“En cuanto a los riesgos y compensaciones que nos encontramos y nos llevan a hacer 'rock de terciopelo' en los tiempos que corren… principalmente podemos decir que ésta es nuestra vía de crear música y la manera en la que nos sentimos realizados, componiendo y tocando nuestros temas. Sabemos que es difícil, hoy en día, que la mayoría del público aprecie el trabajo y el mimo con el que realizamos nuestras canciones y pierda cinco minutos de su tiempo (en ocasiones, más) escuchando a una banda poco conocida y sin promoción al uso, pero no nos importa. Con tan sólo ciertos comentarios personales o públicos, y la mayoría de los momentos que vivimos en torno al R&R, nos es suficiente. Y si viene más, mejor”.

Creo que se merecen todo el apoyo posible. El mejor argumento: sus canciones. Saben a rock de siempre, clásico, y por tanto intemporal. De Dylan a la Allman, Black Crowes, los Rolling, la Marshall Tucker Band, Little Feat, Derek & The Dominoes... Suena muy bien, con excelentes guitarras, voces, ritmos y coros y con ese mullido colchón que tan bien extiende el órgano. Una conexión perfecta Aragón-Oregón.

Etiquetas
Comentarios