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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Estampa enternecedora: Springsteen y su madre de 90 años bailan en el escenario

El pasado martes, en Newark (New Jersey), Bruce Springsteen cerró la primera tanda de conciertos americanos de su actual gira correspondiente a su reciente álbum 'Wrecking Ball'. Veintiún conciertos en total, aparte de las propinas previas en el mítico Apollo, de Nueva York, o en Austin, donde intervino en sus famosa feria musical, por así decir, donde no solo actuó sino que ofreció una larga conferencia sobre su vida y pensamientos.

Está en plena forma. Es sorprendente cómo un tipo de 62 años sigue todavía haciendo cabriolas por el escenario, hasta doblándose de espaldas ante el micro como los viejos soulmen, y aguantando como un jabato las tres horas de concierto. Sería esto, claro, una simple anécdota de gimnasta sexagenario y resistente, si no fuera porque musicalmente el Boss ha vuelto por sus fueros, mostrando una energía y una entrega que ya resultaba difícil de superar tras el sello que puso en las giras de los 70-80. La muerte de su gran amigo Clarence Clemons, lejos de abatirle, le ha dado más fuerzas para salir al escenario a rendir tributo al amigo caído. Para ello, ha hormigonado una E Street Band absolutamente demoledora que si se descuida, como ocurrió con la Segger Sessions, la convierte en una sinfónica, por números de componentes: 17 músicos en total en escena y presencia notable de los metales, lo que le confiere a sus conciertos un aire soul de primera magnitud. De hecho, esta gira se ha convertido en una especie de celebración del género negro, con interpretaciones de Smokey Robinson ('The Way You Do The Things You Do') o Wilson Pickett ('634-5789'), un alegato personal de Springsteen y un quinteto de metales en el que reluce la gran e inesperada joya que ha sustituido a Clarence Clemons, su sobrino Jake Clemons, un hacha del saxo, un descubrimiento impactante. Su tío estará orgulloso.

En todas las giras del Boss se producen sorpresas y 'numeritos', pero esta está superando a cualquier otra: aparte de la maciza composición de la E Street Band, en la que además del quinteto de metales ha incluido un trío de voces para reforzar su inclinación soul, por el escenario han pasado invitados de lujo (Dr. John, Tom Morello, Jimmy Cliff, Eric Burdon, Arcade Fire…), han subido niños a cantar, ha 'piscineado' entre el público, se ha metido unos vasazos de cerveza de los espectadores de un solo trago, ha recuperado canciones como 'Bishop Danced' o 'Something You Got' que no cantaba desde hace 40 años, se ha homenajeado emotivamente a Clarence Clemons con largos aplausos alentados por Springsteen –“and Clarence join the band”- con el micro elevado a los cielos… y lo nunca visto: la madre de un rockero bailando con él en el escenario. Pues allí estuvo, en Philadelphia, Adele, su madre, bailando con su hijo 'Dancing In The Dark' con un humor y una agilidad increíble ¡¡a sus casi 90 años!! La estampa más enternecedora de esta gira. Conocí personalmente a Adele cuando Springsteen vino a Zaragoza, en 1999. Una mujer simpatiquísima y dicharachera que no paraba de hablar y reír junto a sus dos hermanas, eufóricas las tres. Lamentablemente, una de ellas murió la semana pasada con 92 años.

El domingo que viene, en Sevilla, toda la troupe comienza la gira europea, que va a durar en torno a unos dos meses y medio, hasta el 31 de julio, para en agosto acometer la segunda y última tanda americana, ya por grandes estadios, hasta su final en New Jersey, el 22 de septiembre. Podrá gustar o no un artista como este, pero a mi juicio está haciendo algo que hicieron estupendamente algunos bluesmen con su música: envejecer el rock con una entrega y una dignidad encomiables. Como creo que estamos asistiendo a una de las mejores giras del Boss, combinando sus números clásicos con algunos nuevos bajo la pátina del soul y el folk, me he animado a abrir una página dedicada a esta gira. No sé si tendrá buena acogida por los lectores de este blog; ya sé que algunos fustigan mis querencias springsteenianas, pero, con su permiso y si no también, lo voy a intentar. Arriba, está la pestaña correspondiente.

Ah, y la estampa más tierna del Wrecking Ball Tour. ¡Esto es un hijo!, que diría alguna mamá sensiblera. Bruce y Adele, dancing in the dark...

http://www.youtube.com/watch?v=OZGn1nvfNko

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