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Blog - Cuarta dimensión

por Carlos Bogdanich

Fantasmas a domicilio

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El D.N.I de un fantasma:

Muchos son los que no creen en su existencia, pero aquellos que vivieron una experiencia de contacto, no los olvidan. Es más, llegan a tener una especie de 'Síndrome de Estocolmo' con el manifestado.

En la Historia y en la actualidad, se cuentan a miles los casos de apariciones fantasmales que, con mayor o menor suerte, han dejado indeleble huella de terror en los testigos. Pero qué son realmente, mejor dicho ¿qué creemos que son?

Desde el punto de vista de los investigadores un "fantasma"  es una aparición 'no material', aunque muchas veces tangible, que por lo general se manifiesta con forma humana. También se han dado casos de apariciones de objetos y animales. Representan a algo o a alguien que ya no existe, a alguien que ha fallecido o que se halla en un estado cataléptico. Las formas suelen variar, las hay desde las perfectamente "humanas" a extrañas luces o nieblas.

Para nada a lo que el "folclore" popular nos tiene acostumbrados de sábanas blancas con ojos oscuros y profundos. Y mucho menos arrastrando cadenas y asustando a los niños. Pero sí es notorio, en la mayoría de las apariciones, que se produzcan determinadas alteraciones ambientales segundos antes  de su manifestación. Emisión de sonidos extraños, bruscos cambios de la temperatura en la habitación donde te encuentras produciéndose un rápido frío inexplicable y sobre todas las cosas, la desagradable sensación de que hay 'alguien más' a tu alrededor. La sensación de que algo o "alguien" nos está observando.

Los casos de apariciones de fantasmas se cuentan a miles en la historia. Dicen que algunos llegan a nosotros para darnos un mensaje. Mensaje no siempre a gusto del testigo y que, por lo sorpresivo, generará angustia y terror. Para definirlo en principio deberemos puntualizar si el "fantasma" nos trae una 'misiva' perteneciente a él, o lo que llega a nosotros son "los gritos" de nuestros propios 'fantasmas interiores'. En este caso, la visión del mismo sólo la tiene el testigo. Ya que solo a él pertenecen las tétricas experiencias vividas y latentes en su consciencia. Otra cosa es cuando la manifestación del fantasma es vista por varios testigos al mismo tiempo. Aquí estamos ante una 'fantasmogénesis' digna de ser estudiada en función a la historia del lugar. De todos es conocida la leyenda de los fantasmas en castillos, palacios o casas encantadas. Incluso hay quien promociona la venta de su castillo, poniendo énfasis en que lo vende con "fantasma incluido". Varios casos hay aún hoy en la "vieja Inglaterra". Todo un morbo que 'cotiza en bolsa' a la hora del precio venta. Pero qué pasa cuando 'sin comerlo ni beberlo' se nos presenta uno o varios fantasmas en nuestra propia casa. Aunque nos suene raro o parezca que hablo de tiempo pretéritos, esto sigue pasando en el "tecnológico siglo XXI".

Un caso real:

Todo comienza con una desesperada llamada telefónica de una familia de un pueblo de Huesca. En esos momentos me hallaba investigando unos interesantes casos de poltergheist en Zaragoza y todo aquel que conozca el 'modus operandi' en estas investigaciones, sabe que lleva tiempo y un seguimiento constante del tema. Sin embargo, dada la imperiosa necesidad y angustia que demostraba la persona que llamó, mi equipo y yo nos trasladamos rápidamente al lugar de los hechos. Al llegar nos esperaban la familia al completo, varios de ellos testigos directos y continuos de unas extraordinarias y espelugnantes manifestaciones fantasmales. El fenómeno se venía manifestando hace algún tiempo y se producía por las noches. Uno de los integrantes de la familia, con una hipersensibilidad exagerada que luego descubrí por medio de una sesión de hipnosis, me fue explicando las experiencias. Según su versión desde hace meses y por la madrugada, cuando ya todos dormían, comenzó a notar que por la puerta entreabierta de su habitación veía que por el pasillo se producían una especie de sombras y luces en movimiento. Al principio creyó que se trataba de un simple mal sueño o pesadilla, pero pasaba el tiempo y el fenómeno iba en aumento. Ahí es cuando le informa al resto de su familia que, entre risas histéricas y asombro deciden estar atentos por las noches por si observan algo fuera de lo normal. Paradójicamente y a pesar de pasar muchas noches en vela, nadie ve ni siente nada. Pero a los doce días, cuando todos daban por olvidado el supuesto mal sueño, una sensación extraña despierta a la testigo nuevamente de madrugada. Esta vez, sin mediar tiempo y con el horror recorriendo todo su cuerpo, exclamó un grito de auxilio que despertó a todos sus familiares. Haciendo un esfuerzo sobrehumano se levantó de la cama y corrió hacia el pasillo al mismo tiempo que lo hacían el resto de familiares. Atónitos quedaron todos al observar el paso silencioso de varios seres con apariencia de monjes, recorriendo el pasillo en insonoro ritual. Es de imaginar el grado de sorpresa y asombro de los testigos, no menor al de su miedo. Sin mediar palabra entre ellos, el propio golpe psíquico experimentado, les condujo a retirarse a sus aposentos una vez finalizada la visión. No había palabras, solo inquietud y estupefacción. Al día siguiente indudablemente fue el comentario de toda la jornada. No sabían qué hacer, pero algo peor pasaba por sus mentes ¿volverían a aparecer en la siguiente noche?...

Las horas pasaban y la inquietud aumentaba en cada uno de ellos. No sabían cómo enfrentarse a la situación y temían pedir ayuda por miedo al ridículo, debido a que les era imposible entender lo sucedido. Llega la madrugada y nadie conciliaba el sueño. Los cinco sentidos estaban puestos en alerta ante cualquier ruido, movimiento o resplandor. Sobre las 2 de la madrugada ahí estaban otra vez. Tenue luminosidad en el pasillo y un nuevo desfile de seres de "otro plano" que, con parsimonioso paso, volvían a su acción ceremonial. Los testigos comentaban que daba la impresión que el Tiempo se detuviese. No sabían calcular a ciencia cierta cuánto duraba "el espectáculo". Durante el mismo se sentían como transportados en el tiempo. Luego de esa experiencia abandonaron la incredulidad, mucho más al ver que las apariciones se sucedían a días alternos y que, con el tiempo, estaban alterando sus vidas normales. Toman la decisión de buscar ayuda, de encontrar a algo o alguien que les pueda orientar o sacar de esa pesadilla. A partir de allí comienza mi labor de investigación que ayuda a encontrar respuestas y nuevos misteriosos interrogantes.

Fantasmas e Hipnosis:

Luego de una extensa conversación con cada uno de los testigos, obteniendo sus particulares vivencias y emociones, opté por realizar una sesión de Hipnosis sobre la testigo que primero observó el fenómeno. Las imágenes mentales que acudían a su mente y los comentarios que me hacía, parecían descubrir que estaba "atada" a un ser que vivió y sufrió torturas varios siglos atrás. A pesar del empeño que ambos poníamos en la experiencia, no lograba clarificar si se trataba de un hombre o una mujer. Pero que sí sentía, como en carne propia, el dolor de una muerte en violenta circunstancia. Las numerosas versiones que me iba aportando me llevó a indagar sobre la historia del pueblo y en concreto, a la situación geográfica de la casa donde vivían. Mayúscula sorpresa nos llevamos al constatar que debajo donde se construyó el hogar de la familia, existió hace siglos un edificio de la Inquisición donde, como por todos es sabido, los dramas humanos, el hacinamiento y las torturas hasta la muerte eran cosas más o menos cotidianas.

Verificado y analizado todo el material recogido, lo que se imponía ahora era el restablecer la tranquilidad a la familia buscando eliminar de sus vidas tan penosa experiencia. Durante los días que me llevó recabar toda la información no dejó de hacerse presente el fenómeno. Noche sí y otra también, el fenómeno había sumido a todos en una angustia constante. Había que cortar de raíz la situación y lo mejor era ir al principio del fenómeno, trabajar con el primero que había sido "poseído" o visualizada la manifestación. Durante las sesiones de Hipnosis la mujer que vio en principio todo, poco a poco pudo visualizar con más nitidez a un personaje que, según ella, se trataba de un condenado por supuesta práctica de brujería. Durante el proceso hipnótico, no carente de situaciones emocionalmente dramáticas, parece que se pudo entablar una especie de "comunicación" mental con el "condenado" para que entendiese su situación y hallase la paz de su espíritu. Las sesiones se realizaron junto al resto de los familiares, de esa manera se ayuda a que los demás testigos del suceso participen de forma activa en la resolución y reciban 'al unísono' los efectos terapéuticos de la misma.

A partir de ese día desaparecieron los extraños sucesos, la calma volvió al lugar. A día de hoy están agradecidos de haber encontrado respuesta y solución al problema, posiblemente el ser o seres que aparecían también. Pero ¿estaban sólo en la mente de ellos las apariciones observadas?. Sea cual fuere su origen, no son las únicas experiencias de este tipo que se suceden. Hay muchos más casos, algunos acallados voluntariamente por temor al ridículo. Pero cuando el miedo supera al prejuicio, salen a la luz y es la hora de intervenir. No obstante, temamos más a los "fantasmas de carne y hueso" que, los que están 'al otro lado' sólo buscan la comprensión que no tuvieron en vida.

Felices pesadillas!!!

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