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Blog - Cuarta dimensión

por Carlos Bogdanich

GOYA y los Astros

goya Cronos gif
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Goya, pintor universal, atemporal y del inframundo.

Todos lo contemplan, todos hablan y lo veneran. Pero solo él vivió, experimentó y sintió la realidad de una época. Con sus debilidades y sus grandezas, con sus impulsos "irracionales" y su creatividad divina. Lo que no nos contó con su pincel, sus Astros de nacimiento nos dan una pincelada.

Para situarnos realmente en la dimensión del personaje, debemos hacer un viaje mental en el Tiempo. Corría el año 1746,  fallecía en Madrid Felipe V de Borbón "el Animoso", artífice de una nueva España centralizada y absolutista. A muchos kilómetros de allí, en un pequeño pueblo en medio de una zona árida mediterránea, donde el calor intenso y el frío gélido marcaban y marcan los fuertes contrastes de la cotidiana vida de sus pocos habitantes, nacía un miércoles 30 de Marzo quien pusiera más tarde luz y sombra a las realidades de su Tiempo. Francisco José de Goya y Lucientes, el pintor Universal que hizo de los avatares de su vida fuente de inspiración para ser plasmada en sus óleos y grabados. Introdujo nuevas técnicas, enalteció y mejoró la imagen de muchos personajes de la realeza, pero sobre todo, se sumergió en lo más profundo del psiquismo humano, sacando a la luz sus intrínsecas debilidades. Haciendo honor al nombre de su pueblo natal Fuendetodos, bebió de la 'fuente de la vida' para mayor conciencia 'de todos'.

Goya nace bajo el ígneo Signo de Aries, astrológicamente 'gobierna' la zona de la cabeza en los individuos. En Goya no hay duda del predominio de la misma en su estructura corporal. Aries se corresponde al Elemento Fuego, al cual se le atribuyen las cualidades de Energía, tanto en superación como en la constante búsqueda de nuevas metas y riesgos. El Fuego es el Elemento más activo e impulsivo del Zodíaco, aplica en los nativos una gran auto afirmación y empuje. Hace a las personas agresivas, no son pocas las situaciones de esta índole vividas por el pintor, seguros, poderosos y pioneros. Marca seres incansables, la mar de las veces coléricos pues siempre querrán ser los primeros en todo.

Los Planetas marcan una actitud:

Por si fuera poca la influencia del correspondiente Elemento Fuego que le identifica, vamos a conocer mediante el análisis de sus Planetas de nacimiento (ver gráfico de Carta Astral) lo que nos indican sobre su personalidad:

Vemos a su Sol de nacimiento en el aguerrido Signo de Aries, éste se halla acompañado de tres Planetas más de gran poder, Venus, Mercurio y Marte respectivamente. Venus significa la 'armonía y la belleza', Mercurio 'la inteligencia, el Sistema Nervioso y los reflejos', Marte la 'combatividad, los enfrentamientos e incluso los accidentes'. Estando "conjuntos" en su propio Signo, se eleva en gran medida su poder sobre la vida del individuo. Reconocidos son los atributos de estos Planetas en la personalidad de Goya, incluso el aspecto de la combatividad desenfrenada. Muchos son los biógrafos que comentan la turbulenta juventud del pintor, incluyendo peleas con triste final debido a su carácter y su gusto por las escabrosas y voluptuosas fiestas nocturnas. Todos estos Planetas se ven extraordinariamente potenciados en el Signo de Fuego Aries. Es más, corporalmente rige la cabeza en el ser humano (paradójico la amputación y desaparición de su cabeza). Creando en este caso un conjunto energético que, a nivel de Cerebro, potenciará al sujeto hasta extremos insospechados en su acción. Pasión, lucha, creatividad, intelecto, se unen en un 'totus revolutus' que busca su expresión tangible de forma feroz y encarnizada.

Además, este 'conjunto' planetario, recibe unos fuertes aspectos de otros Planetas. Es el caso de Júpiter, el 'expansionador' que ofrece un muy positivo aspecto que ayuda en la vida para la obtención de apoyos y beneficios materiales, sobre todo en el extranjero.  La Luna de nacimiento, de vital importancia para conocer la mentalidad de un individuo, se halla situada en el Signo que gobierna Cáncer, junto al Planeta del psiquismo Neptuno. La Luna simboliza lo maternal, la niñez, el hogar, los cambios, el lado femenino de la vida. El "gaseoso" planeta Neptuno junto a ella, crea en el nativo un alto grado de confusión y de no solidez en estos aspectos, aunque refuerza el idealismo y búsqueda de ellos. Crea etapas difíciles en la niñez, donde el deseo y la realidad se mueven en un torbellino difícil de controlar y asimilar. Seguras situaciones que Goya pasó en su época de niño. Pero la fuerza motora de su Signo Aries natal, a medida que iba creciendo,  fue forjando un carácter firme y duro. Aries es el signo del guerrero, el 'luchador del Zodíaco'. Estas personas nunca pasan desapercibidas ante los demás. Para ellos si no hay lucha y enfrentamiento, aunque solo sea dialéctico, ellos mismos lo fomentan. Desean y necesitan que sus deseos se materialicen rápido, son muy exigentes con los demás y consigo mismo.

Su Planeta Mercurio en Aries hace en Goya que todo lo que ven sus ojos sea fuente de inspiración. Su Planeta Plutón, el mitológico Hades dios del Inframundo, conectado con un fuerte aspecto del idealista y psíquico Neptuno, se halla en el misterioso Signo de Escorpio. Dicho signo está asociado a todo lo oculto, a las más profundas zonas de nuestra Psique. En Goya potencia la capacidad y necesidad de "sacar a la luz" todos los mensajes que se cuecen en dicho 'atanor mental'. La muerte, el submundo, los más ancestrales miedos del hombre vienen plasmados en el lienzo con total maestría. Los más variados tormentos de la humanidad, muchas veces escondidos en nuestro interior, salen a la luz con 'claroscuras' imágenes. Estos Aspectos planetarios demuestran que Goya vivía en primera persona esas emociones, dándole un tinte especial a su carácter.

Al nacer, su Urano natal, planeta asociado a los cambios inesperados que no dependen del nativo, se hallaba en el Signo que lo hace más fuerte, Acuario. Esto aumenta su poder arrollador haciendo que el sujeto viva muchas situaciones extremas que marcan su vida y su obra.

Cronos, el dios del Tiempo, representado por el planeta Saturno, se halla al nacer también en un sitio de exaltación. La idea de Goya de que 'el Tiempo devora a sus hijos'  es una visión netamente 'saturnina' de ésta influencia celeste natal. El "peso específico" de este planeta en Goya es tan grande, que marcará constantemente su dura y hasta áspera relación y comunicación con el medio y Tiempo que le toca vivir.

Los 'saturninos' tienden a recorrer los caminos más difíciles, a experimentar en su propia piel el dolor y las heridas de las realidades mundanas. A Goya no sólo le tocó vivir una época especial, el 'maestro' se sintió partícipe del gran elenco de personajes y circunstancias.

Como toda persona viva, con inquietudes y con un gran pronto de luchador, generó controversia y produjo cambios radicales en los mensajes de su pintura. Los astros no podían estar exentos a la analogía de sus cambios. Es allá por los años 1811 - 1812, "coincidiendo" con el paso de su planeta Urano por donde se hallaba el lento pero transformador Planeta Plutón natal, es cuando la Psique y el Poder creador de Goya, va dejando la pintura "pomposa" y comienza a expresar lo más oculto, misterioso y tétrico de la existencia humana. Esa 'época oscura', esos 'mensajes del inframundo'.

Lo onírico en Goya:

El ser humano se ha preguntado desde siempre cuál es la esencia del 'intangible' mundo de los sueños. En la antigüedad los sueños eran entendidos como revelaciones divinas o demoníacas que incluso podían vaticinar el porvenir del sujeto que las soñaba. En la Biblia hay cerca de 700 menciones de sueños, como forma elegida por Dios para transmitir su palabra.

Es innegable la relación de Goya con el mundo onírico, ' El sueño de la razón produce monstruos ', su vida y su obra está plagada de esas figuras oníricas, producto de sus grandes vivencias internas.

Como dato curioso, observemos (figura de la izquierda) la figura que dibujó Goya en una carta enviada a su amigo Martín Zapater, escrita en Madrid el 3 de febrero de 1785. Según los expertos sólo se trata de una vacía de barbero en el centro engastada con un ojo y otros objetos alrededor donde en cada uno también surgen ojos. Pero si lo analizamos desde el punto de vista simbológico nos aporta otra información, la natural tendencia de Goya a ver en todos los objetos y cosas que le rodeaban una 'simbiosis' con su realidad artística y creadora. Él se sentía y vivía 'como parte de un Todo'.

Misteriosa enfermedad y decapitación:

En el invierno de 1792 cae gravemente enfermo en Sevilla, pasa unos meses de gran sufrimiento y queda sordo de por vida y con problemas de equilibrio. Llegó un momento en que sólo podía comunicarse gesticulando, aunque no perdió nunca su capacidad artística productiva. Los historiadores han especulado mucho sobre cuál fue la enfermedad de Goya. Siendo atendido por los mejores especialistas de su tiempo, no coincidieron en el diagnóstico. Algunos determinaron que padecía el síndrome de Menière, otros una trombosis e incluso una fuerte enfermedad venérea. Estudios más recientes creen que podía haberse intoxicado con alguno de los componentes de las pinturas que usaba.

¿Pero qué nos dice su Carta Astral?

Comentaba al principio que Aries, signo de Goya, rige la cabeza en el cuerpo humano. Como resultado, los arianos suelen sufrir fuertes jaquecas. Más notorio en este caso particular debido a la muy fuerte Conjunción de 4 planetas en su Signo. Aries rige las glándulas suprarrenales, que son las que bombean adrenalina en el torrente sanguíneo en caso de emergencia, como en los "prontos" de actividad o furor de los arianos, dando a estos nativos su reputación de impetuosos. Característica muy marcada en Goya. En resumen, dado el "gobierno" de Aries sobre la cabeza y la suma de componentes planetarios fuertemente aspectados en dicho signo al nacer, es muy probable que sufriese una infección de las meninges de origen bacteriano, ya que la mala posición del Planeta Venus en Oposición a Saturno y Cuadratura a Neptuno, se ven favorecidas las intoxicaciones. Esta situación planetaria indica también una 'desregulación' del nivel de Calcio en los fluidos corporales.

El otro misterio, aún no aclarado es ¿ Dónde está la cabeza de Goya ?

La madrugada del 16 de abril de 1828, moría Goya en Burdeos, siendo enterrado en Francia. Cuando años más tarde se 'redescubre' su tumba con la intención de traer sus restos a España, se encuentran con la desagradable experiencia de encontrar el cuerpo sin la 'cabeza'. A día de hoy se desconoce su paradero. De hecho, sus restos mortales sin la cabeza, se conservan desde 1919 en la Ermita de San Antonio de la Florida de Madrid. El Profesor Dr. P. Montilla López, en su artículo 'Traslado de los restos mortales de Goya' da buena cuenta y excelente información sobre todas las "peripecias" acontecidas en su traslado. Al igual el periodista Mariano García, redactor del Heraldo de Aragón, en su Blog 'Tinta de hemeroteca' y bajo el título de ¿Dónde está la cabeza de Goya? aporta un interesante documento periodístico sobre el tema.

Pero desde el punto de vista astrológico y simbológico, vuelve a quedar patente la importancia del dato. Hasta después de muerto el 'maestro universal' nos mantiene en vilo. Su Signo Solar Aries, que rige la cabeza, ya anunciaba la importancia que dicha zona tendría a lo largo de su vida artística y vital. Después de muerto, la desaparición de su cabeza, es como el enigma que acompañó a Goya toda su vida, la separación entre lo terrenal y ese 'mundo de los sueños'...

Felices Pesadillas...

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