Despliega el menú
Blog

Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

The Drums, ¿el nuevo bluff?

Otra vez, la consabida estrategia: el New Musical Express pone a un grupo jovencísimo y nuevo en portada, anunciándolo como la nueva sensación, como la gran esperanza blanca del pop, el futuro salvador y bla, bla, bla..., eso que los inglese llaman 'the next big thing'.

A renglón seguido, los diversos turiferarios internacionales -revistas, suplementos de periódicos, emisoras...-, que no es que vivan con el rabillo del ojo puesto en el famoso semanal británico, sino que parecen estar abducidos por él, empiezan a soltar incienso, a colocarlo también en portada, a dedicarle espacio radiofónico, a repetir los mismos tópicos argumentales... cuando, en realidad, hay poco que argumentar, pues poco ha demostrado el grupo en cuestión como para encumbrarlo de esa manera. El nuevo  'bluff' ha nacido. La rueda ha girado tantas veces que ya resulta difícil creerse la jugarreta.

Vamos, yendo al grano, que The Drums sea la nueva revelación del pop actual es como para irse al acantilado de 'Quadrophenia' y pensarse si continuar en la vida musical o no. ¿Quiénes son? Pues cuatro jovencitos neoyorkinos, que chupando de las ubres de Joy Division y The Smits -es un decir- y hasta haciendo cancioncillas de iglesia, en apenas doce meses, con un EP y un larga duración, han olido el incienso del elogio hasta marearse.

No es que uno esté en contra del apoyo a cualquier grupo nuevo y joven, bien al contrario, pero siempre de la manera más equilibrada y racional posibles, salvo que esté clarísimo que, en efecto, hay madera de calidad y triunfo, porque de lo contrario, incluso, lo que se le puede hacer a ese grupo o artista es mucho daño, creando ilusiones y expectativas que el tiempo luego se encargará de triturar.

Perdón si alguien ve petulancia en las siguientes líneas. En los muchos años que llevo comentando discos, conciertos, maquetas..., solo he ejercido este papel de corifeo a tumba abierta, de potente altavoz de las cualidades y del futuro de un artista, en cuatro ocasiones: con U2, con Héroes, con Amaral y con En Pecado. Fácil constatar las veces que acerté y la que metí la pata.

En muchísimas ocasiones más, por supuesto, he tirado de hisopo y lisonja porque había méritos más que evidentes para hacerlo. Cada semana, en realidad, lo hago en la página de Discos del Muévete, destacando discos, alabando -según mi criterio, siempre subjetivo, porque la música no es matemática- su calidad, recomendándolo, poniéndole cuatro o cinco estrellas..., pero nunca 'disparándome' e insistiendo, artículo tras artículo, como hice en los cuatro casos mentados, en sus bonanzas y en su gran futuro.

Simplemente, y en conclusión, trato de ser lo más mesurado posible en el elogio persistente ante un grupo nuevo, por no 'engañar' al lector (lo primero), por no crear falsas expectativas,  y por no patinar yo mismo. Lo cual no quita para asegurar que ojalá pudiera repetir la 'operación' Héroes o Amaral, aunque fuera una sola vez al año (gruñidos de desaprobación, vale, pero me reafirmo: ojalá).

Y con esto, seguramente, me he ido del tema, que era The Drums, un cuarteto que a lo mejor sin las alharacas en que lo han envuelto, lo escuchas y dices, 'pues bueno', pero que si viene con la fanfarria y el oropel que le han colgado, pues te echa para atrás. Si tienes oportunidad de escuchar el disco, compruébalo por ti mismo. Como muestra, dejo este vídeo de su reciente disco de debut. Ojalá, me equivoque y dentro de unos años me den una patada en el culo desde su olimpo de triunfadores, pero, hoy por hoy, para mí que está fuera de lugar tanto palmeo y encumbramiento gratuito. Aunque si los han canonizado por guapos a lo James Dean, como alguien ha escrito, entonces ya es otro cantar (y nunca mejor dicho).

http://www.youtube.com/watch?v=MUubQj7g56E

Etiquetas
Comentarios