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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Roscón reivindicativo

cartel_roscon_rock_2010
cartel_roscon_rock_2010

Ya se sabe: medio centenar de grupos aproximadamente tocando a lo largo del paseo de la Independencia, en ambas aceras, y en diversas plazas durante todo el día de la fiesta del patrón San Valero, el día 29 próximo. El Roscón Rock. La idea más inaudita y original surgida en el mundo musical, no solo de Zaragoza sino de fuera. Uno, al menos, no tiene constancia de algo similar en ciudad alguna. Básicamente, porque, además de la componente musical, el Roscón lleva dentro, no sorpresa, sino algo esencial: un corazón reivindicativo bien claro y conocido.

Ese fue el espíritu con que nació hace ya seis años, en 2005, del ingenio y de la fuerza agitadora de un grupo de gente comandado por Luis Wasabi, 'activista' musical al que también se debe la pelea anti derribo del Rincón de Goya y del que pronto, shssss, si todo encaja, recibiremos nuevas noticias sobre proyectos más que interesantes.

La edición de este año ya está casi al completo, en cuanto a grupos participantes. Algunos de ellos: Cuarto Traste, Fase Final, Vivir por algo más, Levit, Pablo Eneses, Radio Vintage, Huracán Virgilio, Bajo la escalera, 40 Grados, Wasabi, Sendas cruzadas, Devoraos, Proyecto B, Tocado y Hundido, Oídos Sordos... toda la lista está detallada en www.rosconrock.com. Según comunicaba la organización ayer martes, 19, aún queda alguna plaza libre: una para la tarde y nueve para la mañana.

El espíritu del Roscon Rock es, según se recuerda en la web citada, "hacernos oír, que se sepa lo que hay en Zaragoza, que hay una inquietud musical y que no se nos esta haciendo caso. Que existe una falta de apoyo por parte de las instituciones y medios de comunicación, obsesionados por la rentabilidad, y cuyas políticas de difusión de la cultura local, creemos son insuficientes. Que no hay recintos habilitados ni para ensayar, ni hay una sala decente de aforo medio para poder tocar, que cada bolo que damos en Zaragoza suelen ser casi clandestinos porque los locales no tienen licencia. Que en otras localidades los ayuntamientos tienen locales de ensayo a bajo precio, salas para dar conciertos, etc. Que estamos a años luz de otras ciudades".

O sea, espíritu revindicativo bien claro, por lo que me permito hacer una pequeña y no menos, creo, importante observación. A mi entender, ese espíritu se diluye bastante en la práctica cuando el ayuntamiento se apodera de la idea y hasta lo incluye en el programa oficial del día, como si de un acto más se tratara, al modo de la misa o del reparto del roscón en la plaza del Pilar. He visto por ahí incluso la palabra 'festival'. Y no.

Será un acto más, dulce y lúdico, y hasta un festival de mucho fuste cuando se hayan atendido y cubierto muchas de las reivindicaciones que los jóvenes músicos solicitan, y por supuesto cobrando sus emolumentos y tocando ese día en buenas condiciones infraestructurales, no sobre una manta. Cuando la situación esté consolidada profesionalmente.

Mientras tanto, la revuelta rosconera seguirá latiendo como señal de la existencia de esos grupos, no solo durante un día sino durante los 365 del año. Pero eso, ya digo, no queda muy claro durante la celebración. La gente más despistada se acerca a las mantas curioseando y pensando 'qué majo el ayuntamiento, que nos pone música gratis en la calle'. No y no.

Esa música es gratis pero lleva metralla concienzadora y sale de los mismos músicos, no del ayuntamiento, que en todo caso 'permite' y facilita la movida. Por ello, sugiero que no solo se toque, sino que en cada manta figure una pancarta o similar, pero algo bien visible, en la que se signifique claramente el porqué de estar tocando en la calle bajo el frío y seguramente en día de 'sanvalero ventolero', que dice el refrán. Para evitar despistes y circunloquios.

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