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Blog - El buen jardinero

por David Navarro

Nísperos que florecen en el frío del invierno

Eficiente. El níspero (eriobotrya japonica) puede ser la salvación para el jardinero estresado que apenas tiene tiempo para cuidar de las plantas. La variedad japonesa es la más popular y resulta muy sencilla de cultivar. Se trata de un árbol que tolera el frío del invierno, aunque a temperaturas de 10 bajo cero apenas produce fruto. Afortunadamente, excepto en algunos territorios de Aragón, los termómetros no descienden a esos niveles. También puede verse afectada la fructificación si se producen vientos fuertes o cambios bruscos de temperatura. En cualquier caso, lo mejor es cultivarlo por su valor ornamental y no por los nísperos que pueda producir, por muy ricos que sean. El níspero es una especie perenne y eso nos asegura vida en el jardín incluso en invierno. Pero la mayor de sus virtudes es que, a diferencia del resto de frutales, las flores se abren a finales de otoño y principios del invierno. Estos días es habitual ver los racimos de flores blancas en los nísperos que adornan calles y plazas en las capitales aragonesas. Las flores del racimo, en lugar de abrirse todas a la vez, lo hacen de manera gradual y eso beneficia a los frutos que también irán madurando en diferentes fases. De esta forma, la planta se asegura la producción de semillas incluso si el viento o el frío acaban con algunos frutos.

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