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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

DISCOTECA ABIERTA Osibisa: 'Woyaya' (1971)

Antes, mucho antes, de toda la fiebre africanista que se generó en los noventa, y que sigue viva, a través especialmente de los denominados festivales de 'world music',  hubo un grupo en los setenta que fue pionero en la fusión de rock, jazz y música africana. Ese grupo fue Osibisa.

Una amalgama de siete músicos (cuatro africanos de Ghana y Nigeria y tres antillanos), liderados por el saxofonista, flautista, cantante y percusionista ghanés Teddy Osei, que alcanzó un tremendo éxito en Inglaterra e incluso en España, a donde también llegaron las maravillas de su segundo álbum, este "Woyaya" (1971), pleno de ritmo, hallazgos sonoros, metales, flautas, percusiones, guitarras candentes, cantos tribales, mensajes de hermandad y mucha energía corporal, así como efectos guturales y atmosféricos (el de la tormenta introductoria de "Beautiful Seven" era total).

Nadie hasta ese momento, salvo Fela Kuti y Ginger Baker y su Air Force, había logrado fundir de forma tan cálida e ingeniosa rock, jazz, soul y música africana. Y lamentablemente, nadie, ni festival actual alguno ni periodista musical especializado en 'world music', que uno sepa, los ha reivindicado en la medida que se merecen, por su papel de pioneros y por su vibrante sonido, que no solo emocionó en los tocadiscos caseros sino que se convirtió en todo un fenómeno discotequero en medio mundo, España incluida (personalmente, los tenía siempre como reclamo infalible para llenar la pista en mis tiempos de disc-jockey).

La apertura del disco, con la mentada y magistral 'Beautiful Seven', con la tormenta y la suave entrada en ambiente a través del bucolismo de la flauta y las percusiones iba poco a poco subiendo de intensidad, dando paso a las voces invocadoras a la felicidad y el 'speech' de Teddi Ossei anunciando que traían a Occidente el espíritu de sus ancestros y su amor, hasta desembocar en una improvisación de órgano y percusiones adobado con gritos de la selva y estallar finalmente en una tromba de ritmo.

La antesala perfecta a la vibrante 'Y Sharp', todo un perfecto ejercicio de sincronización rítmica entre metales y percusiones... No voy a 'contar' el disco, solo decir que después de estas dos piezas iniciales quedan otras cinco más que harán las delicias de quienes gocen con el ritmo y la sensibilidad africana. La portada, por otra parte, obra del gran diseñador Roger Dean, sí, el de Yes,  era otra plusvalía añadida al disco.

También una recomendación: si no se conoce a Osibisa, mejor escucharse este disco al completo antes que cualquier otro LP suyo o recopilación alguna. Aquí está, al menos para mí, la crema del grupo africano-antillano. Todo cuanto podía decir y dijo en la música de los primeros setenta. Cualquier otro puede desvirtuarlo. Ah, y todavía siguen en activo, con Osei al frente. No estaría mal que algún festival 'étnico' o no 'étnico' se acordara de ellos.

http://www.youtube.com/watch?v=N5-t8THAGx8

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