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Fiestas del Pilar

día del pilar

"El pregón de este año es que Zaragoza no se puede rendir"

Seis expregoneros se reúnen para revivir la emoción del momento en el que anunciaron que empezaban las fiestas del Pilar. Y lanzan un mensaje de más "alegría y optimismo" que nunca para este 2020 sin fiestas.

De izquierda a derecha, en el balcón desde el que se lee el pregón, el portero Andoni Cedrún (pregonero en 1999), el cantante de B Vocal Fermín Polo (2019), la actriz de Oregón Televisión Marisol Aznar (2013), la empresaria María Jesús Lorente (2018), el alpinista Carlos Pauner (2003) y el expresidente de Interpeñas Braulio Cantera (2014).
De izquierda a derecha, en el balcón desde el que se lee el pregón, el portero Andoni Cedrún (pregonero en 1999), el cantante de B Vocal Fermín Polo (2019), la actriz de Oregón Televisión Marisol Aznar (2013), la empresaria María Jesús Lorente (2018), el alpinista Carlos Pauner (2003) y el expresidente de Interpeñas Braulio Cantera (2014).
José Miguel Marco

Cantantes, embajadores, poetas, filólogos, humoristas, sopranos, cineastas, periodistas, actrices y toreros. Jugadores de baloncesto, entrenadores, ciclistas, porteros de fútbol, laterales derechos, escaladores y nadadoras. Niñas de 12 años y abuelos de 104. Desde que en 1979 el Ayuntamiento de Zaragoza decidiera otorgar el honor de redactar y leer el pregón cada año a un personaje ilustre, decenas de zaragozanos y ‘foranos’ de todo tipo y condición han pasado por el balcón de la Casa Consistorial para anunciar al mundo que empiezan las fiestas del Pilar.

Este año no hay festejos y, por tanto, ni pregón ni pregonero. Nadie ha tenido el honor de coger el micrófono con fuerza y gritar a miles de personas ansiosas de juerga que viva la Virgen del Pilar, que vivan las fiestas y que viva Zaragoza. Varios de los que en su día lo hicieron lo recuerdan como un momento único en sus vidas. Reunidos por HERALDO en el famoso balcón desde el que se prende la mecha pilarista, aún se les pone la carne de gallina al recordar aquella sensación. En este octubre pandémico sin fiestas del Pilar, coinciden en cuál sería su pregón para 2020: "Más que nunca hay que lanzar un mensaje de alegría y optimismo; Zaragoza no se puede rendir".

Incide en esta idea Marisol Aznar, actriz de Oregón Televisión que abrió las fiestas en 2013 junto a su compañero Jorge Asín: "Necesitamos una vacuna contra el coronavirus, pero también necesitamos alegría. Nos curaremos de una enfermedad y entraremos en otra, que es la tristeza, de la que ya estamos todos un poco contagiados". Aznar cree que "el miedo vende mucho", y su receta para los zaragozanos es "que de vez en cuando desenchufen, le den al ‘off’ y se rían un poco, lean un libro o escuchen música".

María Jesús Lorente, presidenta de la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias y Profesionales (Arame) salió al balcón en 2018 junto a otras seis mujeres de diferentes ámbitos. También cree que en estos momentos "necesitamos cariño y positividad". "Vamos con mascarillas, pero no somos robots, necesitamos que nos hablen, hacer llamadas y no dejar a la gente abandonada", señala.

Braulio Cantera, conocido como ‘Patxi’, fue presidente de Interpeñas y prendió la mecha de las fiestas en 2014. Cree que la sociedad "debe mirar hacia adelante" y pide a los políticos "que no busquen al culpable", sino que "busquen soluciones". "No podemos estancarnos, parece que estamos paralizados mirando lo que va a pasar. Hay que vivir el día a día, ser feliz, y no perder el tiempo en banalidades que no sirven para nada", señala Cantera.

El portero Andoni Cedrún, pregonero en 1999, pide que en estos momentos más que nunca "se respete a la ciudad de Zaragoza". "En su día dije en el pregón que hay que acabar con el vandalismo, y ahora con la covid digo lo mismo, que hay que tratar bien a la ciudad en todos los sentidos", subraya.

El alpinista Carlos Pauner fue el pregonero de las fiestas de 2003. Su mensaje a los zaragozanos 17 años después es que recuerden "que somos seres humanos". "Se nos pide distancia social, pero la fuerza de las personas reside en el grupo. Hay que intentar acortar esta situación porque nos está haciendo daño como personas", dice.

Fermín Polo es una de las cinco voces de B Vocal, quienes serán los vigentes pregoneros un año más: "Lamentablemente, nadie nos va a poder quitar el título este año", bromea. Él cree que el mensaje para 2020 tiene que ser "de mucho ánimo", porque esta época «se está haciendo muy dura para mucha gente». "Cuando esto pase, porque esto pasará, tendremos que sacar conclusiones y darle un toque a los políticos, porque nos están defraudando", apunta.

El momento del balcón

Echando la mirada atrás (unos más lejos que otros) todos rememoran el momento del balcón como un instante emocionante e irrepetible. Coinciden en una palabra ("orgullo") y en una impresión: "Sí, sí, desde arriba sí que se llega a apreciar la cantidad de gente que hay abajo".

21 años después de ser pregonero, Andoni Cedrún lo recuerda como algo "grandioso". "Cuando vine a jugar al Real Zaragoza siempre decía que la idea era no solo ser un buen jugador y aportar en el campo, sino que había que ir más allá. Cuando leí el pregón me dije: ‘He sido algo más que un portero’. Fue un privilegio", señala el guardameta, vizcaíno de nacimiento.

María Jesús Lorente, con el recuerdo más fresco, rememora el instante: "Cuando dijeron que había que salir, sentí tanta responsabilidad que me ahogaba. Luego empezó Sagrario, la primera que habló, y decidí pensar solo en por qué estaba en el balcón. Fue un chute de adrenalina increíble", recuerda.

Ni siquiera quienes están acostumbrados a actuar frente al público se libran del cosquilleo. "Estaba súper nerviosa porque el momento impone mucho, es una sensación muy bestia", dice la actriz Marisol Aznar. "La sensación no tiene mucho que ver con salir al escenario por lo abrumadora que es, por la responsabilidad de disparar el cohete", confirma el cantante Fermín Polo. "Estás totalmente expuesto, y estás expuesto delante de los tuyos, delante de gente que quiere empezar las fiestas, unas fiestas que son un referente en España", añade.

Braulio Cantera asegura que estaba "muy tranquilo" porque, con todas las peñas abajo, admite que "jugaba en casa". "No me preparé nada, todo salió de las tripas, de los sentimientos de lo que representa el Pilar para mí. Fue inolvidable, se me pone la piel de gallina de recordarlo", dice enseñando el brazo.

Carlos Pauner también se recuerda a sí mismo "tranquilo" y, como ‘Patxi’, no guionizó su pregón. "Tenía claros los bloques y las ideas, pero no quería tener que leer, así que dejé un poco que saliera lo que surgiera. Cuando le dije al alcalde (Juan Alberto Belloch) que lo iba a hacer así, vi el miedo reflejado en su cara", ríe.

Un pregón da para mil y una anécdotas. El bullicio en la plaza del Pilar es tremendo, pero el que se forma en la trastienda del Ayuntamiento de Zaragoza no le va a la zaga. "El alcalde, los invitados, la gente de protocolo, la prensa, las fotos... Es una locura", señala María Jesús Lorente. Por eso, recuerda el momento de complicidad con sus seis compañeras de pregón: "Nos juntamos todas muy cerca, nos abrazamos y dijimos: ‘Venga, adelante, que esto lo sacamos’".

Marisol Aznar cuenta que justo antes del gran momento buscó, junto a su compañero Jorge Asín, un baño en el que aliviar las urgencias de última hora: "Para volver teníamos que dar una vuelta tremenda. Acabamos pasando a gatas por debajo de unas mesas con comida y bebidas y dijimos: ‘Hasta en este momento tenemos que acabar haciendo un 'sketch'". Braulio Cantera, por su parte, recuerda ese cigarro previo a escondidas junto al alcalde Belloch para quitar los nervios y Andoni Cedrún revela un secreto: "El pregón fue familiar, lo redactó mi mujer, aunque yo le dije los mensajes que quería lanzar".

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