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Fiestas del Pilar

El corazón de la Fiesta / 3

"Con el traje de baturra me picaba todo el cuerpo"

Cristina Huarte (Zaragoza, 1988) es pintora. Se formó en la Universidad de Salamanca. Allí ganó varios premios de dibujo. Ahora debuta, con Alejandro Monge, en la sala Luzán CAI.

Cristina Huarte
Cristina Huarte
MARTA ASCHENBECHER

Cristina Huarte (Zaragoza, 1988) se formó en la Universidad de Salamanca. Allí ganó varios premios de dibujo. Ahora debuta, con Alejandro Monge, en la sala Luzán CAI con una selección de dibujos y pinturas. Mezcla la figuración y la abstracción con un fondo de dolor, visible e invisible, y de perplejidad.

-¿Existe alguna razón para poner una bomba en la Basílica del Pilar?

No hay ninguna razón para poner un artefacto ni en el Pilar, ni en ningún otro sitio. Es un acto violento para llamar la atención y provocar el desorden público. Tampoco creo que sea la mejor forma de arreglar los problemas cuando, de por medio, se juega con la vida humana. Parece que la sociedad ha perdido el control de la situación y no es consciente de ello.

-¿Qué significa el Pilar para usted?

Aparte de ser una fecha histórica en la pluralidad política y cultural de España, que coincide con el día de la Hispanidad, permite conocer más de cerca Zaragoza, su gente y sus dejes, y disfrutar de la Basílica, La Seo y del entorno.

-¿Qué es lo que más le gusta?

El ambiente de las calles y transitar por ellas entre la multitud.

-Expone en la sala CAI Luzán. ¿Cómo nació la muestra, qué quería expresar?

Los coordinadores de la sala, Olga Julián y Antonio Abad, nos propusieron a Alejandro Monge y a mí exponer juntos jugando con nuestra fecha de nacimiento, de ahí lo de ‘Zaragoza 1988’, la contraposición de sexos y el hecho de ser zaragozanos, aparte de que los dos tengamos dos formas de ver la vida complemente diferentes. El retrato es un punto de partida que tenemos en común. Con el retrato arranca la muestra. Al final la exposición ha salido como quería, y estoy muy contenta con la disposición del espacio expositivo que me ha tocado porque me permite dar una muestra al público de mi trabajo.

-¿A qué se debe esa presencia de la oscuridad, ese viaje hacia lo subterráneo, lo oculto?

Mi interés por tratar lo oscuro y subterráneo del subconsciente siempre aparece reflejado en mi trabajo. Anteriormente empecé trabajando con personajes ficticios -podían ser una metáfora de nuestras vidas-, que albergaban en su interior una naturaleza umbría que encontramos en las personas y que, precisamente, cubrimos con una máscara convirtiéndose la máscara en nuestra propia realidad. Ahora hay una obsesión en mí por reflejar las cosas que me preocupan del siglo XXI en que vivimos. Antes, en el XX, teníamos la depresión y el abuso de ansióliticos propios de la era postmoderna, ahora tenemos el concepto de aburrimiento, muy frecuente en nuestros días.

-¿El aburrimiento? Si estamos en fiestas...

El aburrimiento como forma de estrés se aloja en las personas como una espina y parece convivir hasta la saciedad. Se trata de un aburrimiento que produce angustia y, si no somos conscientes, puede terminar por convertirse en el lado más tétrico de la vida humana hasta degradarla y alejarla de lo espiritual.

-¿Qué artistas la han marcado especialmente?

Francis Bacon, Goya y sus ‘Pinturas negras’, y Marcel Duchamp. 

-¿A qué recuerdos están asociados estos días?

Estos días son siempre para pasarlos en familia y con los amigos más cercanos porque así se disfruta más del ambiente. Siempre recuerdo como mi madre me vestía de baturra cuando era pequeña y lloraba porque no me quería poner aquel traje: me picaba todo el cuerpo.

-¿Cuáles son sus espectáculos favoritos?

Los conciertos, el teatro y las exposiciones me gustan mucho.

-Si tuviera que contarle a un forastero cómo son las fiestas del Pilar, ¿qué le diría?

Les diría que Zaragoza es una ciudad muy entrañable y sus calles se llenan de espectáculos en cada rincón de la ciudad. La gente está contenta en estos días, se nota en el ambiente. Y que no se olvide de visitar La Aljafería, La Seo, etc.

-¿Cuáles son su menú predilecto y los lugares que más le gusta frecuentar?

A mí me encanta una buena copa de vino acompañada de una tabla de quesos. Suelo frecuentar El Tubo cuando me apetece ir de tapas.

-¿Qué le sugiere la Ofrenda?

Es un sentimiento de devoción hacía a la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, pero a la vez se hace un ritual para conmemorar ese gran día con el sentimentalismo de todos los españoles.

-¿Cómo se vive el Pilar desde el arte? ¿Qué nos recomendaría para estos días: qué libro, qué disco, qué serie de televisión...?

Tengo ganas de ver varias exposiciones, entre ellas la de Eduardo Laborda Gil en la Lonja, la muestra colectiva ‘Alicia en la fábrica de las maravillas’ y la de José Manuel Ballester, ‘Bosques de luz’, en el IAACC Pablo Serrano.

-¿Qué nos recomendaría para estos días, qué libro, qué disco, qué serie de televisión...?

Un libro que me estoy leyendo ahora es ‘Diario (1837 – 1861)’ de Henry D. Thoreau; me está gustando mucho. De música, soy de grupos antiguos: Los Rolling Stones, Crosby, Still Nash and Young… Apenas veo la tele, alguna vez la enchufo para ver algún programa interesante.

-¿Qué tal se lleva con la jota?

No me va demasiado, quizás sea porque de pequeña me apuntaron en el colegio para practicarla y no me gustaba nada.

-¿Recuerda algún pregón especial, algún pregonero? ¿Cuáles son las mejores anécdotas que ha vivido?

El único pregón al que he asistido fue al de Enrique Bunbury; por aquella época me gustaba como artista en solitario. Las mejores anécdotas que he vivido han sido en la infancia. Esto me hace recordar una canción del propio Enrique Bunbury: “De pequeño me enseñaron a crecer, a ser mayor, de mayor voy aprender a ser pequeño”.

¿Qué le parece el cartel de este año?

No me dice mucho, podría ser un cartel para cualquier tipo de fiesta.

Volver al suplemento de las fiestas del Pilar 2013.

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