Zaragoza
Suscríbete

Los dos motivos que lastran la investigación del crimen de Ejea

La Guardia Civil se está encontrando con algunos problemas para aclarar el suceso que costó la vida a una mujer de 48 años y en el que resultó herido grave su marido.

Matan a una mujer y hieren gravemente a su marido en una tienda de Ejea de los Caballeros
La Guardia Civil y la Policía Local de Ejea, el pasado sábado, en la tienda donde ocurrieron los hechos.
José Miguel Marco

El delicado estado de salud del marido de la mujer asesinada en Ejea de los Caballeros (Zaragoza) el pasado sábado, 6 de julio, está lastrando la investigación de la Guardia Civil. Y no es el único problema con el que se están encontrando los encargados de resolver el crimen de Susana L. V., de 48 años, ya que parece que las grabaciones de las cámaras de seguridad tampoco consiguieron captar ni la matrícula ni el modelo del vehículo en el que se marcharon los dos clientes que abandonaron la tienda de enmarcaciones sobre las dos de la tarde, hora en que se produjo el suceso. Circunstancias, ambas, que están complicando bastante las pesquisas.

El esposo de la fallecida, José Francisco A. S., de 49 años, salió este martes de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Miguel Servet, donde ingresó con un grave traumatismo craneoencefálico. Según fuentes sanitarias, su evolución es favorable, pero el paciente seguía hasta este martes bastante sedado. Y ello habría impedido a los investigadores poder tener un cara a cara con él para intentar aclarar lo ocurrido. Porque todavía son muchas las incógnitas por despejar.

El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, explicó este martes que “se mantienen abiertas todas las líneas de trabajo”. Es decir, por ahora, la Guardia Civil no puede descartar absolutamente nada. Ni siquiera que lo ocurrido pueda enmarcarse en un nuevo episodio de violencia de género. “Cuando hay un suceso de esta naturaleza, en principio se barajan lo que se denominan hipótesis principales. Esto es fruto de la inspección ocular, de la primera entrada que se hace al sitio donde ha ocurrido el hecho delictivo. Y en esa primera inspección visual, la hipótesis principal de trabajo no era la violencia de género”, señaló el delegado.

Según Fernando Beltrán, tras esa primera visita al escenario de los hechos, la tienda de enmarcación de cuadros que regentaba Susana L. V. en la calle de José Sinués y Urbiola de Ejea, la Benemérita sospechó que el móvil del crimen podría ser económico. “Bien un ajuste de cuentas, un cobro de deudas… Eso era lo que arrojaba la primera inspección visual”, apuntó. Sin embargo, parece que los resultados de la autopsia practicada al día siguiente al cadáver de la víctima en el Instituto de Medicina Legal de Aragón y otras informaciones recopiladas por el equipo de investigación aconsejan ser prudentes. “Ya dijimos que no había descartada ninguna posibilidad. Que todo está abierto”, sentenció el delegado.

Desde que el pasado sábado se encontró el cadáver de la víctima y a su marido herido muy grave, los equipos de Policía Judicial de la Comandancia de Zaragoza y del puesto de Ejea de los Caballeros han tenido tiempo de inspeccionar con detalle tanto la tienda donde se produjo el crimen como el domicilio del matrimonio, que tiene dos hijos de 13 y 16 años. El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Ejea ha decretado el secreto de las diligencias, por lo que no ha trascendido información oficial sobre las pruebas obtenidas. En cualquier caso, sería lógico que los investigadores hubieran solicitado autorización judicial para examinar los teléfonos móviles de la pareja de cara a extraer la máxima información posible: últimas comunicaciones, tanto entre ellos como con terceros, lugares en los que habían estado…

El interrogatorio del marido de la fallecida se antoja por tanto esencial. Y todo hace prever que, en cuanto la Guardia Civil pueda hablar con él, se desatascarán las pesquisas.

Las cámaras grabaron un coche negro

Como informó HERALDO, el hecho de que el sistema de videovigilancia de la Policía Local de Ejea grabara a dos personas saliendo de la tienda a la hora del suceso obligó a establecer un cerco a diez kilómetros a la redonda para intentar dar con el vehículo en el que se habían marchado. Pero nada se sabe por el momento ni del turismo ni de sus ocupantes. Y no parece que vaya a resultar sencillo dar con ellos, a no ser que José Francisco A. S. pueda identificarlos cuando se recupere y lo interroguen. Porque, según fuentes próximas al caso, parece que las cámaras no captaron demasiados detalles del coche, del que solo se sabría el color: negro. Pero al no contar con la matrícula, a los investigadores les ha resultado imposible seguir su rastro.

Tampoco está claro si estas dos personas estarían o no implicadas en el suceso, porque la forma tranquila en que abandonaron el establecimiento no encaja con el patrón de alguien que acaba de perpetrar un crimen y dejar malherida a otra persona: más apresurada y, posiblemente, con la cara cubierta para evitar ser identificados

Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión