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Jornada en Zaragoza: “Si legalizamos la prostitución haremos de los proxenetas empresarios”

Un centenar de profesionales de la lucha contra la trata de personas, especialmente con fines de explotación sexual, debaten sobre esta lacra social. 

Eva Márquez, Eva Márquez, directora del área de mujer y lucha contra la trata de Diaconía, durante su intervención en la jornada contra la trata con fines de explotación sexual celebrada en el Patio de la Infanta de Ibercaja.
Eva Márquez, directora del área de mujer y lucha contra la trata de Diaconía, durante su intervención en la jornada celebrada en el Patio de la Infanta de Ibercaja.
Guillermo Mestre

Seis mujeres que estaban siendo prostituidas fueron liberadas este jueves por la Policía Nacional, una en Zaragoza y cinco en Oviedo, y detenidos los dos proxenetas y líderes del grupo criminal en la frontera de Irún cuando se disponían a abandonar el país. Las condiciones en las que habían captado a las víctimas para explotarlas sexualmente son las que mayoritariamente emplean las mafias: mujeres pobres y vulnerables a las que ofrecen trabajos y posibilidades de prosperar. Pero, al llegar al destino, solas y desarraigadas, son prostituidas, violadas, amenazadas, maltratadas, obligadas a pagar enormes deudas y a consumir y vender drogas a los hombres que compran su cuerpo.

Esa es la forma más habitual de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual pero, como este jueves puso de manifiesto Eva Márquez, la directora de área de mujer y lucha contra la trata en la entidad Diaconía, la irrupción de la tecnología ha supuesto un "cambio absoluto de paradigma". "Todo lo que hemos aprendido hasta el día de hoy nos sirve, pero tenemos que reaprender otras cuestiones y  quitarnos de la cabeza que la trata solo afecta a mujeres vulnerables de otros países. No tienen por qué ser todas pobres, vulnerables o extranjeras. No tienen por qué ser adultas, hay muchas menores", señalaba.

Ahora hay cada vez menos clubes, menos prostitución callejera y más pisos, donde se invisibiliza la prostitución. Pero Eva Márquez se refería especialmente a como está evolucionando el delito en el ámbito tecnológico y a la necesidad de analizar y ver cómo el "marketing de la explotación" está haciendo su trabajo a través de las redes sociales. "Antes los tratantes de las mafias lo que buscaban a toda costa, con amenaza o violencia, era poder acceder o poder poseer el cuerpo de una mujer o de una niña para ser vendido. Ahora básicamente el objetivo no es el cuerpo en sí, sino el consentimiento", explicó.

"Buscan manipular sutilezas, vender lo maravilloso que es la prostitución, porque ahora cada vez estamos viendo a más mujeres y más niñas que han caído en estas situaciones porque han llegado a creerse lo idílico que es prostituirse y, a través de páginas como ‘OnlyFans’’, han entrado en una espiral peligrosa de la que luego no saben  ni pueden salir", expuso Eva Márquez.

La integrante de Diaconía se dirigió así a un auditorio de profesionales de numerosos ámbitos que se reunió en el Patio de la Infanta de Ibercaja en un encuentro organizado por la Unidad de violencia de género de la Delegación del Gobierno en Aragón para analizar el trabajo multidisciplinar con las víctima de todas las formas de trata.

El delegado del Gobierno, Fernando Beltrán, durante la inauguración de la jornada, destacó que por cada víctima que aflora y puede ser atendida otras 20 se quedan sin asistencia, pues se desconoce la cifra real de mujeres por ser un ámbito oculto que pasa desapercibido. Beltrán recordó que el Gobierno está decidido a abordar de manera integral la lucha contra todas las formas de trata y de explotación y por eso promueve una ley que ofrecerá amparo a través de herramientas legales, institucionales y de carácter social.

Lamentablemente, como apuntaba Eva Márquez, a pesar de que la trata con fines sexuales y la prostitución van íntimamente unidas, hace unas semanas el Congreso de los Diputados tumbó otra ley para perseguir todas las formas de proxenetismo. "Eso no se ha conseguido pero hay que caminar hacia esa legislación abolicionista para  poder acabar efectivamente con la prostitución", indicó.

"Estamos hablando de una violación de los derechos humano, de pagar por acceder al cuerpo de mujeres; de la forma más cruel de violencia de género. Toda esa oferta y esa demanda lo que hace es precisamente que una actividad como la prostitución, en la que la gente no se ofrece voluntariamente ni hay colas para dedicarse a ello, se tiene que nutrir de la trata, es decir, de forzar a mujeres y niñas para que para que la industria proxeneta siga funcionando", continuó Eva Márquez. "Si legalizamos la prostitución lo único que haremos será que quien ahora es un proxeneta o un delincuente acabe siendo un empresario", manifestó.

La fiscal María Ángeles Sánchez, adscrita a la Fiscal de Sala de Trata y Extranjería, junto a la abogada de la plataforma social Diaconía, Cristina Puigdengolas.
La fiscal María Ángeles Sánchez, adscrita a la Fiscal de Sala de Trata y Extranjería, junto a la abogada de la plataforma social Diaconía, Cristina Puigdengolas.
Guillermo Mestre

Por su parte, la responsable jurídica de Diaconía, Cristina Puigdengolas, apostó por acabar con el uso de lenguajes y comportamientos peligrosos que normalizan la prostitución tales como el uso de términos como ‘sugar daddy’ o "viejo verde" de toda la vida que busca niñas para abusar.

"Tú le preguntas a una niña qué quiere ser de mayor y ninguna te dice que quiere ser puta, pero está mandando por redes fotos suyas que luego por inteligencia artificial se convierte en desnudos que los proxenetas usan luego para amenazarlas y prostituirlas", contó. "Esa niña de 13 o 14 años probablemente no ha contado a sus padres que está en ‘Only Fans’ y la amenazan con distribuir esa foto entre sus compañeros de colegio o mandársela a sus padres. Esas plataformas no son inocuas ni transparentes", dijo.

Cristina Puigdengolas apeló a la responsabilidad de todos, desde el sector publicitario, a los medios de comunicación, pasando por el sector educativo o el sanitario. "Las víctimas de trata que van a hacerse revisiones a centros de salud no van a contar que son víctimas, ni siquiera que las han violado. Van a ir por una enfermedad de transmisión sexual o mental", resaltó.

Por su parte, la fiscal María Ángeles Sánchez, adscrita a la Fiscal de Sala de Trata y Extranjería, recordó que la trata es uno de los delitos más graves que existen en nuestro derecho penal y en el internacional porque viola los derechos humanos fundamentales la dignidad y la integridad de la persona. "En estos momentos los beneficios son semejantes a los del tráfico de armas, según fuentes policiales", apuntó

La trata tiene mayoritariamente fines de explotación sexual, pero también hay otras modalidades: laboral, destinada a la mendicidad, los matrimonios forzados, o tráfico de órganos, aunque esta última no se da en España por la legislación que tiene y que sirve de ejemplo en el mundo. 

La fiscal destacó que la trata es un “fenómeno delictivo de tremenda complejidad”, con claro sesgo de género: el 97,5% de las víctimas son mujeres y de ellas sólo el 2,9% son españolas, aunque España es destino de víctimas.  

"Es un proceso por el que a una persona se la arranca de su país o de su lugar de origen y se la traslada a otro con fines de explotación de cualquier clase y en España se la explota. El proceso de cosificación, de instrumentalización, de conversión del ser humano en un objeto mercantil se lleva a cabo con la única finalidad de conseguir un beneficio económico. Eso destruye la identidad del ser humano como tal y genera en cada persona un proceso psicológico un trauma diferente", destacó.  

En la jornada intervinieron también los responsables de las unidades UCRIF de Policía Nacional y UCO de Guardia Civil y las entidades especializadas de la provincia: Apip Acam, Aplec I+I, Centro Alba, Cruz Blanca, Cruz Roja, Cáritas-Fogaral, Médicos Mundo.

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