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Piden cárcel para el dueño de un bar por romper la mandíbula a un cliente "sin mediar palabra"

El acusado le asestó un fuerte puñetazo en el rostro y la víctima, de 46 años, cayó  al suelo inconsciente.

Un coche de la Policía Nacional
Un coche de la Policía Nacional, en una imagen de archivo.
POLICÍA NACIONAL

El propietario del bar Musical Ángel, ubicado en la calle de Pedro Villacampa, en el barrio zaragozano del Rabal, se sentará próximamente en el banquillo de los acusados por la grave agresión de la que fue víctima un cliente, al que rompió la mandíbula de un fuerte puñetazo en el rostro. Según la Fiscalía, que pide año y medio de prisión para el hostelero Cristian N. J., este atacó a la víctima sin mediar palabra al verlo entrar en su establecimiento. El motivo todavía se desconoce.

Los hechos se remontan a la madrugada del pasado 5 de enero, cuando R. A. A., de 46 años, se presentó en el bar con intención de comprar una botella. Según la acusación particular, a cargo de la letrada Pilar Baigorri, era bastante tarde y la persiana del establecimiento se encontraba ya a medio bajar. El hecho es que ambos hombres se cruzaron en la entrada y parece que al cliente no le dio tiempo ni a abrir la boca, ya que encajó un fortísimo golpe en el rostró que le hizo caer al suelo inconsciente.

No tardaron en presentarse en el lugar de los hechos varios coches patrulla de la Policía, así como una ambulancia, que tras prestar una primera asistencia al herido lo trasladó al Hospital Miguel Servet. Los médicos de urgencias comprobaron que la víctima presentaba una fuerte contusión en el pecho y hasta tres fracturas en el rostro, la más grave, la de mandíbula, que le obligó a pasar por el quirófano. De hecho, los cirujanos tuvieron que colocarle dos placas en la mejilla derecha.

El hombre pasó seis días hospitalizado en el Miguel Servet y tardó un total de 48 días en recuperarse. Aún así, le han quedado secuelas psicofísicas y estéticas por las que ahora reclama.

La Fiscalía acusa al dueño del bar de un delito de lesiones, por el que además de la pena de cárcel solicita una indemnización de 11.242 euros (2.880 de ellos por los días impeditivos y otros 8.362 por las secuelas). El Ministerio Público exigirá también en el juicio que el encausado pague al Servicio Aragonés de Salud otros 5.292 euros por los gastos sanitarios que requirió la víctima.

Delito de hurto

Además de por el delito de lesiones, la abogada del perjudicado acusa al hostelero por un delito de hurto. Y lo hace porque, según hace constar en el escrito remitido al Juzgado de Instrucción número 1, encargado de las pesquisas, cuando fue agredido su cliente portaba 2.400 euros. Dinero que, asegura, había desaparecido cuando recuperó la consciencia. "Es del todo lógico llegar a la conclusión de que el propio acusado fue quien sustrajo tal cuantía mientras el agredido se encontraba inconsciente", dice la letrada.

Por todo ello, la acusación particular reclama a Cristian N. J. un total de 10.792 euros. En esta cantidad se incluirían tanto la indemnización por las lesiones y secuelas sufridas, como los 2.400 euros en efectivo que presuntamente le fueron sustraídos a su cliente cuando quedó tendido en el suelo inconsciente.

La defensa del hostelero, a cargo de la abogada Carmen Sánchez Herrero, niega que los hechos ocurrieran tal y como denunció la víctima, pero será en el juicio donde exponga sus argumentos.

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