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El incendio del Moncayo sigue sin estar controlado y tardará en quedar extinguido

La UME se retira de la zona, pero se mantienen entre 50 y 60 efectivos. La DGA insiste en que se investigan las causas, pero vecinos y alcaldes apuntan a una torre de luz.

Laderas de Añón arrasadas por el fuego, este lunes, vistas desde la Torre del Castillo.
Laderas de Añón arrasadas por el fuego, este lunes, vistas desde la Torre del Castillo.
P. F.

Los municipios del Moncayo afectados por el incendio tratan de sobreponerse a sus terribles consecuencias tras días de nervios y máxima tensión. El fuego sigue sin estar controlado y "tardará" en quedar extinguido, según advirtió este martes el director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona, quien recalcó que "queda mucho trabajo para consolidar el perímetro", que abarca un total de 50 kilómetros. La buena evolución de las llamas permitió la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME), pero sobre el terreno seguirán entre 50 y 60 efectivos para controlar cualquier posible reactivación.

Mientras los vecinos desalojados -ya en sus casas a excepción de entre ocho y diez residentes de la pedanía del santuario de la Misericordia, en Borja- empezaban a hacer balance, el operativo -formado por cinco cuadrillas terrestres, cinco autobombas y un bulldozer de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ)- siguió trabajando por la noche para asegurar los puntos calientes.

El Ejecutivo autonómico esperaba haber dado por controlado el incendio este martes, pero el viento, que sopló con más fuerza que el lunes, y las altas temperaturas impidieron avanzar a mayor ritmo. Preocupaban especialmente los puntos en los que existía aún "cierta actividad", de ahí que se tuviera a los medios aéreos disponibles ante posibles contratiempos, aunque, si las previsiones se cumplen, se controlará este miércoles.

También se ha seguido actuando en los cascos urbanos, con los bomberos de la institución provincial trabajando, entre otros puntos, en el santuario de la Misericordia con dos camiones nodriza y una bomba forestal.

Medidas contra el fuego

Pese a su virulencia, el incendio -en el que han ardido unas 6.000 hectáreas de monte y de cultivo- ha 'respetado' las viviendas, aunque sí ha afectado a algunas naves y negocios. Algunas casas se han salvado por escasos metros, con jardines medio calcinados y un paisaje desolador teñido de negro que tardará aún varios años en recuperarse.

En localidades como Ambel, el uso técnico del fuego, con las llamadas quemas de ensanche, fue "clave" para salvar miles de hectáreas, según destacaron desde la Asociación Profesional de Agentes para la Protección de la Naturaleza a través de redes sociales.

Los vecinos del entorno han vivido jornadas de auténtica incertidumbre, ya que, según reconoció el director general de Medio Natural, llegó a existir un peligro "real" de que las llamas entrasen en el Parque Natural. Lo saben bien en San Martín de la Virgen del Moncayo, hasta donde se desplazaron "entre lágrimas" vecinos de Añón. "Si hubiese habido bochorno habría arrasado el pueblo y el Moncayo. Mucha gente se fue por miedo, y quienes nos quedamos estuvimos horas sin luz y teléfono", lamentaba este martes uno de los residentes.

El Gobierno de Aragón insiste en que las causas "se siguen investigando". Según las pesquisas de los agentes de protección y el Seprona, se confirma que se originó "en un único punto" y que "en ningún caso" estaría relacionado con labores agrícolas, ya que no había presencia de maquinaria. Y aunque oficialmente no han trascendido más detalles, vecinos y regidores de las localidades afectadas, entre ellos el alcalde de Añón, José María Vijuesca, apuntan a un poste de luz del municipio que podría haberse visto afectado por el fuerte viento desatado en una tormenta.

La mejoría registrada en las últimas horas permitió al Ejecutivo autonómico rebajar el nivel de alerta del Plan Especial de Protección Civil, que en las próximas horas podría quedar en lo que se conoce como una "situación cero". Tanto es así que, tras reunir al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) a primera hora, se decidió que no eran necesarias nuevas convocatorias. También se desactivó el vehículo del Puesto de Mando Avanzado del 112 instalado en Albeta, desde donde se dirigieron y coordinaron las intervenciones de los distintos servicios de extinción que han participado en el operativo.

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