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Zaragoza se queda definitivamente sin hogueras de San Antón

Las solicitudes que distintos barrios habían presentado para celebrar este fin de semana bailes y meriendas al calor de las llamas no han superado la inspección de Bomberos.

La hoguera del solar del Conejo solía atraer a decenas de niños.
La hoguera del solar del Conejo solía atraer a decenas de niños.
A. Navarro

Este fin de semana no se prenderán hogueras en los solares de Zaragoza como es tradición con motivo de la festividad de San Antón. El Ayuntamiento de la capital informa que ninguna de las tres solicitudes que habían llegado para prender fogatas en la vía pública -en Torrero, San Juan de Mozarrifar y La Magdalena- "ha superado inspección de Bomberos". Estos exámenes hacen referencia a la ubicación de los leños, las previsiones de aforo, el modo en que se vallará la fogata, el que la fiesta se celebre en un espacio protegido del viento que pueda hacer que las propaguen… 

Entre otras precauciones que deben tomarse, figuran las de respetar una franja de 25 metros de ancho entre las llamas y los edificios o vegetaciones adyacentes, evitar que haya líneas de alta tensión en los alrededores y, en determinados casos, contar con extintores portátiles. Para poder encender una hoguera es necesario que se cumplan una serie de requisitos que sirven de "marco general", pero además los informes técnicos de Bomberos analizan "cada caso pormenorizadamente", explican fuentes municipales, tanto del área de Servicios Públicos como de Participación Ciudadana que es donde suele dirimirse estas solicitudes.

Aunque San Antón, propiamente dicho, es el lunes 17, era para este sábado y domingo para cuando se habían solicitado las autorizaciones, que se han denegado y no exclusivamente por las restricciones derivadas de la pandemia. De hecho, al ser una celebración al aire libre se toparía con menos trabas que otros eventos pero, aún así, había algunas citas de San Antón muy multitudinarias (Casablanca, Torrero o la Magdelena) que podían acoger a más de un centenar de participantes que, por descontado, habrían de quitarse la mascarilla para dar buena cuenta de las chocolatadas o los bocadillos de carne a la brasa. En San Juan de Mozarrifar, por ejemplo, la alcaldesa Erica Fuertes explica que ha sido la ola de contagios de la covid lo que ha llevado al barrio rural a renunciar a la hoguera de San Antón. Aunque la habían solicitado, entienden que no podrá celebrarse, a pesar de ser una de las de más arraigo del entorno de la capital. "Toda prevención es poca ahora que estamos con este nivel de contagios. Ojalá podamos celebrar la de San Juan, que se junta con las fiestas ya en verano, pero con la pandemia nunca se sabe así que tenemos que ir día a día", explicaba ayer Fuertes.

Otra de las más tradicionales es la de la Magdalena, donde sus siempre activos (y autogestionarios) vecinos solían prender la hoguera en el solar del Conejo, que este año ha sido denegado por el Ayuntamiento. La asociación vecinal La Madalena ha renunciado a hacer en otro espacio tras recibir anteayer la negativa del informe de Bomberos y considerar que no tienen tiempo de organizarla y publicitarla en otro sitio. En el parque Bruil, como es sabido, hay un rincón habilitado ‘ad hoc’ para este tipo de fogatas, dado que es aquí donde los ‘diaples’ prenden el fuego en la mágica noche de San Juan. Los vecinos, sin embargo, querían un espacio más recogido como es el solar del Conejo, donde venían celebrando San Antón en los últimos diez años previos a la pandemia. Allí decenas de chavales solían merendar bizcochos con chocolate mientas miraban absortos bailar a las llamas o, también, bailaban ellos con algunas actividades de animación que se llevaban al escenario del trébol en el Coso Bajo. Es curioso que ya en la última celebración de la Semana Cultural de la Madalena el lema de las jornadas fue ‘El fuego que no cesa’ y este enero toca continuar actuando “de forma respetuosa en todos los sentidos con la situación actual, situación que nos exige cuidar y mantener los fuertes lazos tejidos a lo largo de la historia del barrio”, explican en el barrio, donde son partidarios de hacer pequeñas actividades, sobre todo, dirigidas al público infantil.

Otra solicitud de hoguera que también ha tenido que desestimarse es la de Torrero, que junto a las de Casablanca y el Arrabal era de las más populosas de Zaragoza. En esos punto, en años anteriores, se llegaba a hacer brasas hasta para 120 kilos de carne con los que repartir más de 600 bocadillos. Los 60 litros de vino servían igualmente para entrar en calor en unos días que solían ser fríos y lo serán también este 2022 en el que la Aemet anuncia gélidas temperaturas de apenas uno o dos grados a eso de las ocho de la tarde.

Otra tradición de San Antón que no podrá celebrarse este año es la procesión y bendición de animales a las puertas de la iglesia de San Pablo. Ojo, que el próximo lunes ni siquiera se permitirá el acceso al templo con mascotas (cosa que sí se dejó el año pasado) para evitar así cualquier aglomeración indeseada en estos tiempos de crisis sanitaria. La iglesia permanecerá abierta de 10.00 a 12.00, y a las 11.00, con la imagen de San Antonio Abad en el altar mayor, tendrá lugar la misa oficiada por el párroco Santiago Fustero. No habrá, eso sí, ni perros ni iguanas ni gatos ni conejos, de modo que las fieras tendrán que esperar, al menos, un año más para recibir su bendición.

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