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agresiones sexuales

El 'boom' de los llaveros, esprays y pulseras antiagresiones que ahuyentan a violadores

Crece la demanda de este tipo de dispositivos, recomendados en cursos de defensa personal y totalmente legales.

Al mismo tiempo que crece la demanda de cursos de defensa personal femenina, aumenta también la oferta de dispositivos que ofrecen a las mujeres un aliado ante una posible agresión.
Al mismo tiempo que crece la demanda de cursos de defensa personal femenina, aumenta también la oferta de dispositivos que ofrecen a las mujeres un aliado ante una posible agresión.
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A los cursos de defensa personal para mujeres se suma desde hace un tiempo la creciente oferta de dispositivos tecnológicos que brindan a quienes los usan una protección 'extra' ante una posible agresión o robo. 

La estrella de estos aparatos, todos ellos de fácil adquisición y totalmente legales, son unos llaveros-alarma que incluso algunos instructores de técnicas de autodefensa aconsejan para atajar una situación de riesgo. La clave está en el estridente sonido que estos llaveros pueden llegar a emitir y que sirve no solo para llamar la atención de otras personas, sino para ahuyentar al propio agresor y ganar tiempo de respuesta. Así ocurrió el pasado viernes 8 de octubre en el municipio zaragozano de Caspe, donde la Guardia Civil de Zaragoza detuvo a una persona por un intento de agresión sexual que evitó el uso de estos aparatos. "Es la primera vez que tenemos constancia de la utilización de estos dispositivos. Particularmente, conocía su existencia pero no sabía que se hubiese usado en ningún caso hasta ahora en Zaragoza", afirma un agente de la Guardia Civil

Fuentes consultadas reconocen que aunque su uso no esté muy extendido, sí tienen "eficacia" para prevenir este tipo de agresiones. "Los venden en Amazon, y son una especie de llaveros que se ponen en las llaves de casa (los hay también para bolsos), y ante una situación de emergencia, los pulsas y se activa una sirena que alarma a la gente. En el caso de Caspe, la joven pulsó la alarma, empezó a chillar y este sirvió para ahuyentarlo. Por lo tanto, si pueden evitar una agresión, del tipo que sea, su uso siempre es bienvenido", afirma la Guardia Civil, que ve con buenos ojos la utilización de este tipo de dispositivos.

La oferta y la demanda de estos accesorios ha ido en aumento en los últimos años. En internet se encuentran fácilmente a golpe de clic y páginas como Amazon  o 'Empoderadas con estilo', los venden en numerosos formatos, con precios que oscilan entre los 6 euros del modelo más sencillo y los 35 de uno con alarma recargable e ilmuminación LED de emergencia. Los hay también con forma de pulseras con alarma, pintalabios que se activan al abrir la barra del lápiz, plumas o esprays.

Talleres de defensa personal

Estos últimos, señalan desde la asociación zaragozana Somos Más, son hoy por hoy los más conocidos y demandandos en la capital aragonesa, aunque el uso de llaveros y otros dispositivos con alarma no ha dejado de aumentar. "Aquí en Zaragoza, el espray de gel, que también es legal, es mejor que el de pimienta, porque con el viento los demás se pueden volver en tu contra, pero el de gel no", asegura Teresa Ballester, portavoz de esta asociación que imparte también talleres de defensa personal dirigidos a mujeres víctimas de la violencia machista. Tras permanecer cerrados cerca de un año por la pandemia, las mujeres volvieron a reanudar las clases de defensa personal el pasado mes de mayo. Gustavo Herraiz, instructor de este tipo de técnicas que empezó en 2012 dando talleres en la Casa de la Mujer, detalla algunas de las claves que enseña en sus clases a víctimas de la violencia de género. "Lo primero que explicamos es que los accesorios en modo alguno pueden suplir la defensa, porque hay que tener en cuenta que, para usarlos, muchas veces se llevan en el interior del bolso o en un bolsillo más o menos accesible. Por eso hay que conocer primero ese golpe en puntos más incapacitantes, técnicas que sean eficaces para todo tipo de personas, indistintamente de la fuerza que uno pueda tener, y una vez efectuada esa defensa, sobre todo si es una acción súbita como un agarre, una estrangulación -que te incapacita para moverte-, ya poder utilizar las diferentes medidas de seguridad que puedas tener, bien sea el silbato o el espray, que trabajamos mucho con él", explica este instructor. 

"La finalidad es evitar el bloqueo que se produce en el momento de la agresión, que es el mayor peligro. Trabajamos el desbloquear la mente para que el cuerpo pueda actuar"
Un taller de defensa personal en el Parque Grande de Zaragoza.
Un taller de defensa personal en el Parque Grande de Zaragoza.
Somos Más

Tras un año de parón por la covid, la asociación zaragozana 'Somos Más', con la que colabora Gustavo, volvió a retomar sus clases de autodefensa dirigidas fundamentalmente a mujeres el pasado mes de mayo. "El domingo día 3 de octubre tuvimos el último taller. Se suelen hacer una vez cada trimestre y se les enseña a defenderse de una agresión, a prevenirla y a usar el espray. Están abiertos a todas las mujeres, pero tienen prioridad las víctimas de violencia de género. En el último participaron seis mujeres y un chico", cuenta Teresa Ballester, que confía en que poco a poco, conforme la situación sanitaria mejore, puedan ampliar el aforo para llegar a más gente. "Hasta ahora los que vienen preferimos que sean conocidos, por la comodidad de estas mujeres y también por seguridad. El instructor está especializado en defensa personal, y la verdad es que la gente lo echaba de menos. Las mujeres que vienen se quedan súper contentas porque aprenden técnicas que son muy fáciles, pero que realmente las pueden sacar de un apuro", afirma la portavoz de Somos Más, que insta a seguir innovando en este campo para proporcionar a las mujeres nuevas herramientas de protección y defensa. 

"A nosotras nos parece muy necesario que se desarrollen estos dispositivos tecnológicos, que tengan un precio asequible y que se enseñen a usar correctamente", opina Ballester. 

Los accesorios más efectivos

Para defenderse de una agresión, todos estos accesorios se han ido incorporando de forma progresiva a los talleres, y cuentan de hecho con sesiones específicas para aprender a usarlos, tanto en el ámbito domiciliario como en la calle. "Ponemos escenas lo más realistas posibles para que a la hora de la verdad sean más eficaces, y trabajamos desde la primera defensa de apartar al agresor -con un golpe en los genitales o en los ojos- a luego poder sacar ese silbato o avisador que sirva para mi defensa. Tiene que ser algo sencillo, que se pueda operar al momento. Trabajamos con silbatos, llaveros alarma, etc., pero las mujeres se sienten más seguras con el espray, que te da esa posibilidad de incapacitar al atacante para poder huir o defenderte si no estás lo suficientemente incapacitado", apunta Herraiz. 

Aunque el espray sigue siendo uno de los más demandados, los expertos en esta disciplina matizan que hay que diferenciar el de pimienta del de gel, por el clima que tiene Zaragoza.

"En una ciudad tan ventosa como la nuestra, el espray pimienta muchas veces demuestra ser ineficaz porque se pulveriza en el aire o si va a un lugar distinto del que tú pretendes no es efectivo. Sin embargo, el espray de chorro balístico sale proyectado y tiene una eficacia a unos 5 o 6 metros del 90 y del 100%", precisa este instructor, que trabajó anteriormente con la Policía Judicial y la Guardia Civil

Según señala, este tipo de esprays ofrecen unos 30 disparos, son menos lesivos que otras armas y resultan "muy eficaces" para defenderse en una situación de riesgo o ganar seguridad. "Las víctimas de la violencia machista para poder salir necesitan sentirse seguras. Por eso, recomendamos siempre utilizar lo que tenga un amparo legal", puntualiza. 

A su juicio, en la ciudad de Zaragoza "el flujo policial es muy bueno", pero en sitios donde los agentes pueden tardar más tiempo en personarse en el lugar de los hechos, "hay que extremar las precauciones y que las mujeres o niños que hayan sufrido esa violencia tengan la posibilidad de incapacitar al agresor, para que pueda llegar la policía o alertarla", indica. Los llaveros y otros dispositivos con alarma empezaron a usarse de manera generalizada en 'Central Park' y otros sitios aislados, dentro de las grandes urbes, donde muchas mujeres siguen llevándolos consigo cuando van a correr. "Pero aun con todo -matiza Herraiz- muchas se preparan en cursos de defensa precisamente para incapacitar al agresor, porque hasta que llegue la policía, te puede pasar lo que sea e interesa que te encuentren sana y salva", aclara.

Desde que comenzó a impartir clases de autodefensa a víctimas de violencia de género, allá por el año 2012, Herraiz señala que se trabaja siempre desde una forma más técnica, imprimiendo un realismo "de más lento a mayor estrés", con diferentes tipos de entrenamientos enfocados a evitar el "bloqueo" que se produce en situaciones de este tipo. "Trabajamos el desbloquear la mente para que el cuerpo pueda actuar, y muchas de las mujeres que han venido, y eso es lo que más te llena, te cuentan que les ha pasado y se han podido soltar o defender. La finalidad de estos talleres es evitar el bloqueo, que es el mayor peligro", sentencia. 

Venta de un 'spray' pimienta, en Armería Liso de Zaragoza.
Venta de un espray pimienta, en Armería Liso de Zaragoza.
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En Zaragoza, una de las tiendas especializadas que comercializan este tipo de artículos -especialmente los esprays- es Armería Liso, en Conde de Aranda. Allí reconocen que ha aumentado la venta de estos productos, que mayoritariamente son comprados por y para el público femenino y cuestan entre 15 y 20 euros. "Algún hombre ha venido y se lo ha llevado para él, pero lo habitual es que lo compren ellas. Los hombres que vienen suelen llevárselos para sus novias, sus mujeres o sus hermanas, y me sorprende la cantidad de gente que lo demanda. Las ventas son casi diarias y se disparan cada vez que en las noticias hay alguna historia. Hay mucha gente que te dice que trabaja y sale de madrugada y prefiere ir más segura con ellos", explica María, una trabajadora.

Por su parte, la Policía Nacional ve con buenos ojos el uso de este tipo de herramientas y accesorios que sirven para ahuyentar en una situación de emergencia al agresor, y anima así a utilizarlos. "Todo lo que sirva para evitar este y otro tipo de delitos es estupendo; y desde luego siempre es mejor un llavero o pulsera con alarma que un espray antidefensa que no esté autorizado", subrayan. Además, recomiendan a la ciudadanía descargarse la aplicación 'Alertcops', que permite de manera muy intuitiva comunicar cualquier tipo de incidente, ya sea agresión o robo, a la policía. "Es conveniente tener siempre el teléfono a mano y bajarse esta aplicación gratuita, que permite estar localizada por otros familiares a través de la función del 'guardián', de manera que alguien sabe en todo momento dónde estás", indican los agentes. La aplicación permite instalar tres niveles diferentes de alerta e incluye un botón 'SOS' de emergencia que comunica directamente con la policía. 

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