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movilidad

La proliferación de terrazas en la calzada acentúa los problemas de aparcamiento en algunos barrios

Los conductores con tarjeta de residente solicitan poder aparcar en su sector con tarifas reducidas también en la zona azul. El Ayuntamiento reconoce que se han perdido más de 500 plazas y estudia fórmulas para compensarlas.

Un parquímetro, la zona azul y una terraza en Doctor Cerrada.
Un parquímetro, la zona azul y una terraza en Doctor Cerrada.
Heraldo

Es lógico. Las calzadas son limitadas y no hay espacio para todo. Si se colocan veladores y terrazas, se restan plazas de estacionamiento y eso hace que en algunas zonas de la ciudad haya que dar más y más vueltas para poder aparcar. En varias juntas de distrito -la del Centro, sin ir más lejos- no son una ni dos las propuestas de los vecinos para pedir que, con su tarjeta de residente, puedan dejar el coche todo el día en la zona azul a un precio reducido tal y como lo hacen en la naranja.

“En otras ciudades es la solución que han encontrado. Al haber menos zona azul muchos coches acaban ocupando la naranja y eso penaliza a los residentes. Si, controlando las matrículas, pudiéramos aparcar allí por 2,5 euros a la semana como hacemos en la zona naranja saldríamos ganando todos”, explica Iván Goñi, vecino de la zona de Doctor Cerrada, que puntualiza que en ningún momento se opone a las terrazas, dado que hay que brindar apoyo a la hostelería.

Su caso no es el único. La junta de distrito también ha recibido solicitudes semejantes de conductores de esa misma zona (para el estacionamiento regulado es la 8) de Hernán Cortes, Eduardo Dato, la calle Carmen… Y tampoco es el distrito Centro el único afectado, pues en Las Fuentes, Las Delicias o San José hay preocupación dado que “ahora tardas media hora cuando antes encontrabas sitio en diez minutos”.

El Ayuntamiento asegura que estudiará estas reclamaciones y verá las posibilidades que hay de aplicar nuevas fórmulas compensatorias, aunque aclara que todas deberían pasar su correspondiente estudio técnico. En cualquier caso, fuentes municipales explican que “han recibido la sugerencia” y que ésta será analizada por su personal de Movilidad.

Con el desembarco de las terrazas en las calzadas, promovido por la crisis sanitaria de la covid, el Consistorio ha autorizado ya a más de 210 bares a ampliar su número de mesas en el exterior y sobre la calzada. Con esta medida de alivio para los hosteleros, se han recortado no menos de 500 plazas de aparcamiento, “a lo que hay que sumar también las que han volado tras decidir, con buen criterio, bajar motos, bicis y vehículos de movilidad personal de las aceras”, explican los vecinos. El Consistorio calcula que en ese caso se pueden llegar a sumar otras mil plazas de zona azul a las que han renunciado para hacer hueco a motos, bicis o patinetes, que se han instalado de manera prioritaria cerca de los cruces y los pasos semafóricos. El último ejemplo es el de la calle de Camón Aznar, donde han ido a parar sobre zona azul la estación del Bizi que restaba espacio a los viandantes en la plaza de Salamero.

“Si ahora dejamos el coche en la zona azul podemos hacerlo por un euro al día pero, como allí se fomenta la rotación, en cuanto te pasas del tiempo, te encuentras la sanción”, explica Yolanda Vázquez, residente en el área de Corona de Aragón, que en más de una ocasión no se ha acordado de bajar a la mañana siguiente a primera hora para renovar el tiquet. En este caso, el uso de la zona azul supone 6 euros semanales y el tener que estar pendiente todo el tiempo de los horarios, mientras que en la naranja serían 3,5 euros más barato.

En el caso de Doctor Cerrada, calle con una longitud de 440 metros, se han autorizado hasta siete terrazas en la calzada, cada cual, de 10 o 12 metros de longitud y con unas cinco mesas. Ayer aún se montaba una nueva en la calle adyacente, Eduardo Dato, junto a otra ya existentes desde hace meses, la del Café Moderno.

Trabajos para la instalación de una nueva terraza, ayer, en Eduardo Dato.
Trabajos para la instalación de una nueva terraza, ayer, en Eduardo Dato.
Heraldo

Vázquez, como otros vecinos del área de Ciudad Jardín o la Romareda, es partidaria de estudiar “fórmulas más flexibles” para adaptarse a la nueva situación. En su opinión, técnicamente no sería complicado hacer indistintas para residentes las zonas azules y las naranjas porque se podría controlar “el uso de cada plaza con lectores de matrícula”. De hecho, Esta, la introducción de los llamados 'multacar', será una de las innovaciones que introducirá el nuevo pliego de la concesionaria que, tras meses de prórroga, debería licitarse este año.

El problema para el Ayuntamiento de Zaragoza es que arrastra desde hace años un déficit de plazas en lo estipulado con la concesionaria del servicio. La empresa que explota el estacionamiento regulado, Z+M (unión de empresas integrada por Vinci Park y Mariano López Navarro) añade al cálculo de plazas perdidas por las terrazas las que dejan de estar operativas cuando se instalan nuevos contenedores para ropa o aceite y las que dejan de contar cuando se abordan obras de larga duración como sucede ahora en la plaza de Santa Engracia. Aducen desde la empresa que, aunque “no es lo mismo tener zona regulada en Francisco Vitoria que en el barrio de San José”, mientras se compensen las plazas no hay problema, pero es cierto que se acumulan meses y meses a la baja. En este sentido, la última gran aportación municipal a esta deuda fue la concesión de 293 plazas en calles como Florida, Lorenzo Pardo, Reina Fabiola, Amado Nervo o Braulio Lausín, en lo que han dado en llamar zona de estacionamiento 13. 

Los mapas, que pueden verse en la web de Z+M, evidencian que ya quedan pocas calles de la ciudad por tantear, después de que el año pasado se diera un acelerón en Las Delicias. En La Almozara también se ha lanzado la propuesta pero, de momento, se ha topado de frente con la oposición vecinal. En la actualidad ‘negocian’ para ver el porcentaje de plazas de rotación y plazas de residente (al 40-60) que se establecerían. En Las Fuentes, por su parte, los vecinos aseguran que el problema de aparcamiento “es casi endémico”, dado que apenas hay garajes y que los párquines públicos que se licitaron como el de Doctor Iranzo apenas tienen usos. Aunque en este distrito no han florecido tantas terrazas, “sí que hay muchos talleres que tienen reservas para el arreglo de vehículos y eso también torpedea las plazas.

Una de las terrazas instaladas recientemente en Doctor Cerrada.
Una de las terrazas instaladas recientemente en Doctor Cerrada.
Heraldo

Para lograr los objetivos del contrato de la concesionaria Z+M habría que cuadruplicar los actuales aparcamientos regulados existentes: las 6.569 plazas actuales se dispararía por encima de las 22.000 en un futuro inmediato. La ampliación se plantearía por todos los barrios y por zonas, véase la zona del parque de Miraflores, Vicente Berdusán o Cesáreo Alierta, por donde hasta ahora solo se había asomado tímidamente. Esto choca con la pretensión municipal de la nueva ordenanza de veladores, que prevé dar un carácter permanente a las autorizaciones que se tramitaron para que los hosteleros pudieran generar zonas de terraza en la calzada una vez acabe la pandemia. Otra posibilidad que estudia el Consistorio de cara al próximo contrato es ampliar el horario del estacionamiento regulado al mediodía para enjuagar así parte del déficit.

“No podemos presumir de ser una ciudad ecológica y, a la vez, fomentar que se hagan muchos recorridos absurdos buscando aparcamiento”, dicen los vecinos, convencidos de que el Ayuntamiento tomará nota de otras ciudades del entorno que ya han aprobado medidas para facilitar el aparcamiento a los residentes.

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