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bares y restaurantes

Ficus&Persica, un pedazo de la Ruta 66 en Fraga: "Entras y no te esperas nada de lo que encuentras"

En su interior se encuentran un auténtico taxi neoyorkino o un camión norteamericano en cuya cabina se ubican los baños.

Gonzalo Perdix, en Ficus& Persica.
Gonzalo Perdix, junto a un camión en Ficus& Persica.
Heraldo

Un taxi llegado desde la mismísima ciudad de Nueva York ocupa la parte central del comedor mientras que un auténtico camión americano contiene en su interior los baños del establecimiento ambientado en la mítica Ruta 66 de Estados Unidos. Gracias a estos y otros detalles, el área de servicio 24 horas de Fraga, Ficus&Persica, se ha convertido en una de las más originales y llamativas de toda Europa.

Su nombre surge en honor a la huerta fragatina, en la que el higo -ficus- y el melocotón -prunus pérsica- son dos de sus productos estrella. Así nace este nuevo concepto de restauración en el Área del Bajo Cinca, tratando de convertirse en un auténtico homenaje a la economía local y a sus habitantes.

El culpable de esta creación es Jesús Caperos, de Decoretro, zaragozano a cargo de la decoración de cadenas como Taco Bell o Tagliatella en España. “Me gusta mucho su trabajo, es un artista. Por eso le pedí algo que rompiera moldes. Quería hacer algo espectacular en una ruta espectacular”, afirma. Por eso, el restaurante está ambientado en las auténticas rutas de carretera norteamericanas de los años 60 y 70 en el que los letreros de neón, las sillas y los sofás típicos de hamburguesería de carretera o sus lámparas construidas a partir de matrículas completan la estética del establecimiento.

Su apertura se produjo tan solo 10 días antes de la llegada de la pandemia. Un duro golpe para su fundador, el empresario fragatino Gonzalo Perdrix, dedicado al mundo de la hostelería desde hace más de dos décadas. “Tengo un área de servicio en Cambrills desde el año 2011 que ha recogido buenísimas críticas. Quería traer este concepto al lugar en el que nací, pero dando un paso más en cuanto a diseño, calidad y originalidad”, explica el hostelero.

¿El objetivo? Crear un área de servicio única en Europa. “Está considerada como una de las mejores de España ya que no existe nada parecido” advierte. Además, actualmente trabajan en ultimar los detalles de la terraza chillout en la que el elemento central será una barra inspirada en la que el mismo decorador montó en un establecimiento de Los Ángeles, V-Restaurant, galardonado por su innovación en diseño.

Óscar Gómez, jefe de sala de Ficus&Persica, junto a un taxi neoyorkino.
Óscar Gómez, jefe de sala de Ficus&Persica, junto a un taxi neoyorkino.
Heraldo

Un proyecto que se vio parado de golpe por la crisis sanitaria. “La pandemia ha supuesto un auténtico mazazo y un revés total porque es algo que no puedes prever ni entender. Ahora ya ha pasado un año y parece que comienzan a moverse las cosas. Por eso me muestro optimista y espero que poco a poco vayan subiendo las cosas”, asevera.

Y eso que, en su caso, al dar servicio a un colectivo considerado de primera necesidad como es el de los transportistas, no se han visto obligados a cerrar en todo el año excepto durante el primer Estado de Alama del mes de marzo. “Al estar considerados como un servicio esencial podían entrar al restaurante durante 45 minutos incluso cuando no podía hacerse uso de los interiores”, relata Óscar Gómez, actual jefe de sala. Original de Lanzarote, se ha dedicado la mayor parte de si vida a la dirección y gestión hotelera, otro de los sectores más castigados por la crisis.

Nos ha tocado reinventarnos nada más comenzar a dar nuestros primeros pasos, pero la respuesta de la gente ha sido increíble. En los primeros momentos agradecían muchísimo tener un lugar así en el que descansar”, recuerda.

Sorprender hasta el último detalle

El local cuenta con un aforo interior de 200 personas y más de 300 en la terraza exterior, cifras que como ha ocurrido en todos los establecimientos hosteleros durante los últimos 12 meses, han ido variando según las restricciones de cada fase. Además, la instalación ofrece un servicio de ducha y parking privado para los trasportistas o para todo aquel que se trasladase por un motivo justificado. Actualmente, el área de servicio da trabajo a un total de 30 personas sin contar con la gasolinera.

“En cocina buscamos ofrecer un concepto rompedor, con una carta fusión centrada en el sushi y la comida norteamericana, así como un servicio de brasería que no suele encontrarse en lugares como este”, explica Gómez. En su interior también cuentan con un servicio de vinoteca. “Entras y no te esperas nada de lo que encuentras”, añade.

Sin embargo, lo más llamativo del local es la decoración, que, aseguran, no deja a nadie indiferente: “Mucha gente pasa al interior para hacerse una foto, es impactante”. Por eso, ahora que parece que ha pasado lo peor, Gómez asegura que tan solo espera que les dejen trabajar y sacar partido al espacio. “Tenemos capacidad y estamos preparados para dar servicio a pleno rendimiento deseando que vuelvan a moverse las cosas”, concluye.

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