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sucesos en zaragoza

La autopsia confirmaría el maltrato de la niña del Picarral, pero falta por aclarar el golpe mortal

La investigación no está resultando sencilla y el Grupo de Homicidios trata de atar todos los cabos antes de poner a la madre de la fallecida y su actual compañero sentimental a disposición del juez. La pareja insiste en que fue una muerte accidental.

La Policía conducía esta tarde a la madre de la niña fallecida tras registrar el lugar de los hechos en el Picarral.
La Policía conducía ayer por la tarde a la madre de la niña fallecida tras registrar el lugar de los hechos en el Picarral.
Aragón TV

El Grupo de Homidios de la Policía Nacional trata de atar cabos y concretar qué es lo que realmente ocurrió el pasado jueves en la vivienda del barrio del Picarral de Zaragoza donde falleció la pequeña Leyre, una niña de solo dos años que presentaba evidentes signos de maltrato. La madre, V. M. P., de 28 años, y su actual compañero sentimental, C. L. V., de 33, dijeron que la menor había sufrido una caída accidental por la mañana. Sin embargo, los numerosos golpes y moratones que tenía la chica por el cuerpo y el hecho de que no la llevaran al médico hicieron sospechar a los agentes, que acabaron deteniendo a la pareja.

Según ha podido saber este diario, la labor de los investigadores no está resultando sencilla, ya que aunque el cuerpo de la pequeña presentaba numerosas lesiones, algunas, posiblemente, antiguas, falta por determinar con exactitud cómo se produjo el golpe que acabó con su vida. El titular del Juzgado de Instrucción número 12, encargado del caso, cuenta ya con el avance preliminar de la autopsia que este sábado se practicó al cadáver en el Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA). En cualquier caso, se antojan decisivas las averiguaciones que pueda hacer el Grupo de Homicidios, que prefirió no poner ayer a la madre y su compañero sentimental a disposición judicial y apurar las 72 hora de arresto.

El matrimonio al que la detenida acudió en busca de ayuda explicó que pasaban algunos minutos de las diez de la noche cuando llamaron al timbre de su puerta. «Al abrir, me encontré a la madre con las criatura en brazos. Tenía los ojos abiertos, pero no respiraba. Toqué a la niña y estaba helada», explicó María Pilar Aguilar, la mujer que vive justo debajo del piso de la pareja detenida. «Le pregunté qué había pasado y me dijo que la pequeña se había caído y la habían metido en la bañera a ver si recuperaba el sentido. Me asusté mucho, porque me contó que el accidente se había producido por la mañana y no habían ido al médico», narró.

El marido de María Pilar salió enseguida a ver qué ocurría. Y al encontrarse con tan triste escena, no se lo pensó dos veces, acomodó como pudo a la niña en el suelo del patio y empezó a practicarle el boca a boca y maniobras de reanimación. «Juro que lo intenté con todas mis fuerzas, pero no pude hacer nada», confesó Mariano Fernández, todavía afectado. Los lamentos de la madre y el trajín que se formó en la escalera alertaron al resto de inquilinos del edificio. Uno de ellos llamó entonces al 112, que movilizó enseguida a la Policía y la uvimóvil del 061

La pareja llegó hace apenas «dos o tres meses» de Cataluña y vive de alquiler en el primero derecha. Con ellos conviven los cuatro hijos de la mujer, el mayor de 9 años y el más pequeño, de solo 9 meses. Sin embargo, parece que su actual compañero solo es el padre del bebé. Según los vecinos, los arrestados son «bastante reservados», pero «ambos trabajan y no habían dado nunca ningún problema». Tampoco se escucharon lloros o ruidos extraño el jueves, cuando se produjeron los hechos.

Agentes de la Policía Nacional de Zaragoza han detenido a los padres de una niña de dos años que ha fallecido en la capital aragonesa. La detención se produjo este viernes, después de que los efectivos del cuerpo recibieran el pasado jueves, a las 22.50, una llamada en el 061 avisando de que acudieran a la calle María Sánchez Arbós, donde se había producido un suceso.

En un primer momento, la única que salió en busca de ayuda fue la madre de la niña. «Estábamos socorriéndola cuando apareció él con el otro crío en brazos», contaron los inquilinos del bajo. Al llegar la Policía, Mariano Fernández dejó que los agentes siguieran tratando de reanimar a la pequeña y cogió a su hermano en brazos para subirlo a la cuna. «Se quedó enseguida dormido», explicaba.

Tensión e insultos de los vecinos durante el registro

Los esfuerzos de unos y otros resultaron infructuosos, porque las graves lesiones que presentaba la niña terminaron provocando su muerte. Su cuerpo fue trasladado al IMLA, donde el viernes se le hicieron varias pruebas y ayer se le practicó la autopsia. Y todo apunta a que el resultado de la misma hace presumir que no fue un accidente lo que sufrió la pequeña Leyre, ya que la Policía acabó deteniendo a la madre y su pareja.

Durante la tarde de ayer, los investigadores decidieron regresar con los dos arrestados a la vivienda donde se produjeron los hechos. Posiblemente, para comprobar in situ la versión del supuesto accidente que dicen la madre y su compañero que sufrió la niña. Al verlos llegar, los vecinos empezaron a insultarlos, lo que provocó momentos de tensión.

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