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El 19570, un número abonado a Calatayud y Calatayud, una ciudad abonada a la suerte: "Esto no lo hace ni Doña Manolita"

Los 40 millones de euros del Niño de este año comparten pódium con el último gran pellizco, 53 millones en la Navidad de 2010, y con los 15.000 millones de pesetas de 1992.

Celebración del primer premio de la lotería del Niño en Calatayud
Celebración del primer premio de la lotería del Niño en Calatayud
Macipe

La administración número 1 de Calatayud tenía consignadas 20 series del 19570. Y se habían vendido al completo. Ayer por la mañana el despacho del paseo Cortes de Aragón era un ir y venir de papeles y teléfonos sonando sin parar: medios de comunicación, la delegación de Loterías en Aragón… "Hemos vendido todo, todo. Es un número al que estamos abonados desde hace mucho tiempo y que tenemos clientes que siempre lo cogen siempre", reconocía Ángel Carrau, que rondando los 74 lleva entre boletos desde que apenas acumulaba 7 primaveras.

"A los 7 años la llevaba mi madre y después la ha llevado mi mujer. Ahora son nuestras dos hijas las que están ya para tomar el relevo", incide. Serán la tercera generación de loteros de la familia, que marcó un hito con aquel mítico sorteo extraordinario de de Navidad de 1992, que en las páginas de HERALDO inmortalizaron Ramón J. Campo y Carlos Moncín. Entonces el Gordo alegró la ciudad con nada menos que 15.000 millones de las antiguas pesetas, lo que ahora al cambio son algo más de 90 millones de euros.

Ya entonces, en una de las cafeterías del paseo Cortes de Aragón, Ángel salía brindando por aquel premio. "Estamos mal acostumbrando a la clientela y, claro, cuando no toca nos chillan", apunta con humor: "Hay muchos fijos al 19570 y llevan jugándolo mucho tiempo. Cuando no toca, pues muchas veces se tienen que conformar con alguna pedreíca o un reintegro. Pero el Gordo es lo que se pretende: que caiga y caiga bien".

"Hace dos años fue el quinto premio con el club de Jiu Jitsu y en 1992, además del Gordo de Navidad, repartimos otros dos gordos. Que eso no lo hace ni Doña Manolita", apostilla entre risas. A la entrada de la administración, los carteles con los premios se solapan en una de las paredes. Durante los días de Navidad y los que le anteceden, las colas a sus puertas no tienen nada que envidiar, proporcionalmente, a las que se organizan en la entrada de la administración madrileña.

También en el corazón de la ciudad, en la calle Valentín Gómez y a un paso de la imponente fachada de la iglesia de San Juan el Real, la administración número 2 de la ciudad es otra de las paradas recurrentes que la suerte tiene en la cabecera de la comarca bilbilitana. Al frente se encuentra Teresa Ruiz, también de casa lotera de tradición y que antes contaba con el negocio en la adyacente calle Dicenta, en un edificio que espera la restauración. "Ha sido mucha alegría. Al ser de máquina no sabemos exactamente cuánto ha sido, pero creemos que unos 600.000 euros", reconocía Ruíz.

En su caso, el sorteo lo estaban siguiendo en casa, abriendo los regalos de Reyes con la familia. "Lo hemos visto en la televisión y ya luego nos hemos acercado a la administración", explicaba. En su caso, el idilio con la suerte y la lluvia de millones tampoco es algo extraño. "El último 'gordo' que dimos fue en un sorteo de un jueves", añadía haciendo memoria. Echando el calendario más hacia atrás, Ruiz recordaba que "en 2017 fue parte de un quinto, en el 97 un premio especial de 500 millones de pesetas. Y la última grande fue en 2010 con 53 millones de euros".

De 1992, la imagen colectiva que ha trascendido los años fue la suerte que recayó en las participaciones de la peña sanroquera Rouna. En este 2021, de momento, es la alegría que, entre cafés, cervezas y copas, Rubén Pinilla, el propietario del bar Café Central, ha repartido en forma de décimos agraciados con 200.000 euros cada uno. 

Los Reyes Magos han sido generosos en Calatayud. Así, la suerte no ha pasado de largo y el primer premio de la lotería del Niño, el 19570 y dotado con 200.000 euros al décimo, ha sido vendido en la localidad bilbilitana, entre otras poblaciones porque se trata de un número muy repartido. Entre la administración número 1, situada en el paseo Cortes de Aragón, 5 de Calatayud, y el bar Café Central han repartido 40 millones de euros.
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