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Zaragoza

sucesos en zaragoza

La banda del 'mata león' intenta justificar una grabación que puede costarle 56 años de cárcel

La Fiscalía sienta en el banquillo a seis jóvenes por usar esta maniobra de artes marciales para dejar inconscientes y robar a tres personas en apenas media hora. La Policía sospecha que pudieron cometer muchos más asaltos en Zaragoza.

A. V. M. M., uno de los detenidos por tres robos con mataleón.
El joven que supuestamente ejecutaba el 'mata león' solo tiene 19 años, pero mide casi dos metros.
Cuerpo Nacional de Policía

Una cámara de seguridad instalada a las puertas de la discoteca Chocolat de Zaragoza permitió poner cara e identificar a los presuntos integrantes de la peligrosa banda del ‘mata león’, así conocida por abordar siempre a sus víctimas de madrugada y presionarles el cuello hasta dejarlas inconscientes. La grabación sirvió para esclarecer los tres asaltos violentos perpetrados la noche del 4 de julio de 2019 con apenas media hora de diferencia: uno en el Casco Histórico y otros dos en la zona de copas de María Lostal. Si embargo, la Policía sospecha que los seis jóvenes detenidos por estas agresiones podrían estar detrás de muchos otros ataques denunciados aquel verano.

La alarma social que desató en la capital aragonesa aquella espiral de violencia obligó a la Jefatura Superior de Aragón a reforzar la vigilancia nocturna y crear el    Grupo de Robos Violentos. Y cuando este logró echar el guante a la banda, la Fiscalía no dudó en pedir prisión provisional para cuatro de sus miembros. Entre ellos, Alain Vicent M. M., el joven de solo 19 años pero casi 2 metros de altura que se encargaba de ejecutar la maniobra que dejaba sin sentido a las víctimas.

Además del autor material de estos tres ‘mata leones’, el Ministerio Público sentó ayer en el banquillo de los acusados a sus cinco supuestos compinches: Ronald Alfredo V.R., Brandon Josue F.Z., Yesis B., Juan Pablo R. E. e Iván Antonio L. S. Antes de la vista, la Fiscalía pedía para ellos un total de 73 años y medio de cárcel, pero uno de los agredidos declaró en el juicio que a él le atacaron tres personas de color, lo que obligó a retirar los cargos por este concreto asalto a cinco de los encausados.

Excusas peregrinas

Según la acusación pública, los delincuentes actuaban siempre de forma coordinada: uno se encargaba de entretener a las víctimas mientras otro las abordaba sigilosamente por detrás y les apretaba la tráquea hasta dejarlas inconscientes. Cuando estas personas caían desplomadas al suelo, el resto de la banda se acercaba a ellas para limpiarles los bolsillos. No conforme con ello, en algunas ocasiones, los agresores aprovechaban para patear a la víctima e impedir que al recobrar el sentido pudiera salir tras ellos.

«A mí me llamaron negro de mierda y yo simplemente me defendí»

«Yo no ataqué ni le hice ningún ‘mata león’ a nadie», declaró ayer Alain Vicent M. M. «A mí me llamaron negro de mierda y yo simplemente me defendí» , agregó    el joven en su intento por justificar lo que se antoja injustificable. Porque en las imágenes que grabó la cámara de seguridad de la discoteca Chocolat se ve perfectamente cómo, sobre las 5.00, se acerca a un chico por la espalda, le pasa el brazo por el cuello y lo estrangula.

Tampoco resultó muy verosímil la versión que ayer dio a la juez el acusado que aparece registrando a la persona que yacía inerte sobre la acera. «Me había robado antes el teléfono móvil y yo solía quería recuperarlo»,    explicó. Las que no pudieron dar demasiados detalles sobre lo ocurrido fueron precisamente las víctimas, que al ser abordadas de forma sorpresiva y quedar después inconscientes apenas vieron a los autores del robo.

Sin embargo, a la persona que fue atacada por esta banda aquella madrugada en la calle de Contamina la acompañaba un amigo.  Y este declaró que fue un grupo de cinco o seis individuos, todos varones y de distintas nacionalidades –«latinos, árabes y un joven alto y de raza negra»– quien dejó sin conocimiento a la víctima. Como consecuencia de la agresión, el chico sufrió un traumatismo craneoencefálico y numerosos hematomas por todo el cuerpo.

Los abogados Sergio Gasca, Marina Ons y Ana Herrando pidieron la absolución para sus defendidos, mientras que el letrado      Alejandro Giménez reconoció tan solo un hurto –por el que indemnizó al perjudicado– y solicitó una multa como condena.

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