Despliega el menú
Zaragoza

El movimiento vecinal del barrio Oliver cumple medio siglo de vida

Los estatutos de la Asociación de Cabezas de Familia de Oliver se legalizaron en 1970 y, desde entonces, el colectivo no ha cesado en su empeño por mejorar el barrio.

La construcción del Parque Oliver cumplió el pasado mes de noviembre 27 años y fue una de las demandas
La construcción del Parque Oliver cumplió el pasado mes de noviembre 27 años y fue una de las demandas del colectivo vecinal
AVV Oliver

Un mes de diciembre de hace 50 años se legalizaban los estatutos de la que ahora es la Asociación de Vecinos y Vecinas de Oliver. Lejos de perder fuelle, medio siglo después de su puesta en marcha oficial el colectivo continúa peleando por conseguir mejoras que tienen que ver, sobre todo, con la accesibilidad y las comunicaciones.

Don José Losilla Bueno fue el encargado de solicitar la formalización de la agrupación hace ahora 50 años. Fue tan activa en sus reivindicaciones que incluso llegó a ser suspendida temporalmente por orden de las autoridades, aunque ni este ni otros obstáculos lograron terminar con un movimiento vecinal que acababa de empezar a despuntar.

“Para quienes formamos parte de la segunda generación de integrantes es muy importante. Más aún cuando parte de los primeros impulsores todavía siguen hoy trabajando por el barrio”, señala Manuel Clavero, actual presidente de la entidad.

"Para quienes formamos parte de la segunda generación de integrantes es muy importante"

Las primeras demandas del colectivo se enfocaron en la limpieza del barrio y el transporte público, ya que por aquel entonces no existía una conexión directa con el centro de la ciudad. También pelearon por conseguir el ensanche del primer tramo de la calle Antonio Leyva y la construcción del Parque Oliver, un espacio verde muy demandado por los vecinos de la zona y que el pasado mes de noviembre cumplió 27 años. A mediados de los 90, la asociación participó en la lucha contra la instalación de una planta de reciclaje en el barrio.

Otra de las reivindicaciones del colectivo fue el soterramiento de las vías del tren que circulaba hasta Valencia, ya que su trazado cruzaba el barrio y a veces se producían accidentes. Con la llegada del AVE a la capital aragonesa esta vía quedó en desuso y se convirtió en lo que ahora es el Corredor Verde. Un paseo que, sin embargo, está incompleto. “Solo se materializó en parte, desde Miralbueno hasta el cruce con el Canal Imperial”, apunta Clavero. De hecho, cada año, esta y otras asociaciones de los barrios de Miralbueno, Valdefierro e Hispanidad celebran un ‘Abrazo al Corredor Verde’ para demandar que el recorrido se alargue hasta el Ebro.

La asociación también ha sido muy activa demandando que en el barrio se implantaran servicios de carácter público: primero llegó el Centro de Tiempo Libre Municipal y después se construyó el centro cívico, inaugurado hace una década.

Además de preocuparse por las infraestructuras, la entidad ha estado muy encima de otros asuntos de cariz más social. “Para nosotros siempre ha sido muy importante el tema de la formación y la educación. De ahí que también estuviéramos en la puesta en marcha del centro sociolaboral del barrio”, comenta el portavoz.

"Oliver es un barrio de extremo: tenemos los chalets más caros de la ciudad y las casas más infrahumanas de la capital, podemos hablar de chabolismo vertical"

La trayectoria de la asociación sigue avanzando con la vista puesta en el presente y el futuro del barrio, aunque algunas reivindicaciones siguen siendo las mismas que hace décadas. “Hay cuestiones que son recurrentes, como el asunto de la limpieza”, apunta el portavoz, que también señala que sería necesario mejorar la comunicación con Miralbueno a través del antiguo cuartel de San Lamberto. “También hay que seguir trabajando en los aspectos sociolaborales”, añade.

En este sentido, Clavero considera que Oliver es un barrio “de extremos” en el que se dan algunas situaciones paradójicas. “Tenemos los chalets más caros de la ciudad y las casas más infrahumanas de la capital, podemos hablar de chabolismo vertical”, comenta.

El colectivo, que ya prepara los actos de celebración de este 50 aniversario a la espera de que puedan llevarse a cabo, ha seguido trabajando pese al parón que ha supuesto la pandemia. “Sí que se han hecho cosas, aunque de forma telemática, especialmente apoyando campañas de concienciación en el ámbito de la salud”, concluye Clavero.

Etiquetas
Comentarios