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Novillas: donde hay agua, una huerta

La coliflor y el espárrago son los productos estelares del campo local, a orillas del Ebro y conectado de un modo natural y secular a Navarra desde siempre.

Novillas hace aragonesas las aguas del Ebro. Hasta su huerta llegan a través del Canal Imperial, del de Tauste y del de Lodosa aunque recibe también las de Yesa a través del Canal de Bardenas. Disponer de agua abundante garantiza el cultivo de hortalizas en una vega muy fértil en la que ahora ya se recolecta el brócoli, la coliflor y el romanesco. No quedan muchas familias que se dediquen a la agricultura y las que hay, lo hacen después de haber ampliado sus explotaciones en busca de la rentabilidad.

"Hubo unos años en que se trabajaba en la industria y la agricultura era el complemento pero ya no se hace, ahora solo hay agricultores profesionales. Solo somos tres o cuatro familias las que nos dedicamos a producir cultivos hortícolas", explica José Ayesa, que fue alcalde durante 16 años, sindicalista de UAGA y agricultor ya jubilado aunque echa una mano a sus hijos en la recolección de la coliflor. La venden en La Rioja para el consumo en fresco y a la industria congeladora navarra. "La plantación se escalona -explica- y la recolección de las 50 hectáreas que hemos plantado, con una producción de alrededor de 900.000 kilos, se alarga hasta el mes de mayo".

José lamenta que el campo de Novillas no haya contado con un proceso de modernización "como en la vecina Cortes de Navarra donde todo se riega por aspersión y en campos grandes. Aquí nos hemos quedado con campos pequeños y eso nos va a repercutir para el futuro. Hay que tener en cuenta que una de las labores más costosas para el agricultor es el riego. Nuestra huerta es muy fértil y dispone de agua abundante pero no está en buenas condiciones para el futuro".

Esta huerta produce espárragos de gran calidad; ha sido uno de los productos estrella. A su cultivo y comercialización se dedica Socon, pequeña empresa familiar que produce con marca propia, Espárrago de Novillas, bajo la Denominación de Origen de Navarra. "Recurrimos a una empresa que se encarga del envasado pero el producto es nuestro y a manipulación también", explica Jorge Sofín, que se ocupa de llevar adelante la labor comercial. "Mimamos todo el proceso para obtener un producto artesanal de calidad, que nuestros clientes tienen en fresco en sus casas al día siguiente de ser recolectado durante la temporada, y en conserva a lo largo de todo el año".

Comercializan alrededor de 10.000 kilos de espárragos, parte de ellos en Mercazaragoza y parte a la hostelería. La pandemia de la covid-19 les ha obligado a reinventarse y durante la última campaña han dirigido las ventas hacia el cliente final. «La temporada empezó justo con la pandemia así que empezamos a trabajar para vender a clientes particulares y así salvamos la temporada. No sabíamos cómo iba a resultar, pero sirviendo calidad la gente ha respondido de maravilla", explica. Además de mimar el producto, cuidan el envase que luce un ‘skyline’ del paisaje de Novillas diseñado por Héctor Añón. En la explotación familiar también producen brócoli, calabacín, coliflor y romanesco, además de algo de cereal. "Buscamos sacar el mayor rendimiento posible en poca superficie agrícola. Hay que ir al cultivo intensivo, mucho trabajo con mano de obra familiar e ir a buscar calidad son las claves". 

Un dance con 200 años de historia escrita 

El dance de Novillas está documentado desde 1806 aunque pudiera ser muy anterior ya que la cofradía de la Virgen del Rosario, de la que dependía, se fundó en 1600. "La última vez que se recuperó fue en 1980 y hoy somos casi cuarenta bailadores en cuatro grupos, tres de chicos y el de chicas desde hace seis años", dice Carlos Heredia, mayoral del grupo. "La representación cada 7 de octubre es invariable salvo en la pastorada, que recoge anécdotas que van sucediendo durante el año. Cuando pasa algo, se llega a decir: voy a esconderlo, porque saldré en el dance". Tiene su propia pareja de gigantes. Son un danzante y la Tía Damiana, que con su caña de pescar y sus ranas, es la protagonista de la letra de una de las mudanzas del dance que dice: "Estaba la Tía Damiana pescando ranas por la mañana para almorzar/y pescó una anguileta de la bragueta del Tío Damián".

Datos de la localidad:

Comarca. Campo de Borja.

Cómo llegar. Está a 60 kilómetros de su capital de provincia, Zaragoza. Es la primera población que baña el Ebro cuando viene de Navarra. Ubicada en la margen derecha, en su término municipal recibe las aguas del río Huecha.

Qué comprar. Espárragos producidos en su huerta. Frescos durante la campaña y en conserva todo el año.

El Fortín. Un fuerte fusilero levantado en la guerra carlista para controlar el paso de las tropas por el río.

Iglesia de la Esperanza. Neoclásica del XVIII y origen románico. De la construcción original que data del siglo XIII se conserva el ábside.

Palacio de los Comendadores. Construido en el siglo XVI, sirvió en su origen como Casa Conventual de la Orden de San Juan

Dónde comer y dormir. Hay dos bares, La Estrella y Jovi, además de una gran vivienda de turismo rural con 12 habitaciones y 22 plazas. Se trata de un edificio datado a principios del XIX, completamente rehabilitado, y que cuenta con jardines y piscina.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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