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"En las horas punta es imposible mantener las distancias"

Usuarios y trabajadores del bus y tranvía critican la saturación que sufren en momentos puntuales. La falta de herramientas tecnológicas impide controlar cuántos viajeros van en cada vehículo.

Interior de un convoy del tranvía a las 14.20 un día laboral de la semana pasada.
Interior de un convoy del tranvía a las 14.20 un día laboral de la semana pasada.
Toni Galán

Alma Viluén espera el tranvía en la parada de las Murallas Romanas. Acaban de pasar las 14.00, el momento de la salida de los colegios. Por lo tanto, empieza la hora punta. El convoy se detiene, pero ella no sube. Un vistazo a su interior desde fuera basta para comprobar que viene a tope. Esperará al siguiente. "Yo no me ‘rallo’ demasiado con estas cosas, pero a según qué horas agobia mucho meterte dentro", dice.

Los usuarios del transporte público zaragozano critican la saturación que se vive en algunos momentos en el interior de los vehículos, en plena época de pandemia. En los tramos de mayor afluencia, mantener la distancia de seguridad en los autobuses y tranvías es físicamente imposible. El Ayuntamiento y las empresas, por su parte, recalcan que el transporte público "es seguro", y que no hay constancia de que se hayan producido contagios. No obstante, la DGA anunciará hoy restricciones en los aforos que podrían afectar al transporte público.

Tanto el autobús como el tranvía registran un número de usuarios sustancialmente inferior al que tenían antes de la pandemia. Los datos hablan de que el descenso de viajeros con respecto al año anterior es de entre el 35% y el 70% en ambos medios de transporte, dependiendo de los días. La media es de un 40% menos de clientes. Pese a ello, el Consistorio ha mantenido el número de viajes, por lo que objetivamente hay más sitio que antes en el interior de los vehículos. Sin embargo, las horas punta registran una saturación que sería asumible en una época pre-pandemia, pero que en el contexto de la covid no resulta lo más deseable.

Así lo creen al menos muchos viajeros que tienen que hacer uso del transporte público a esas horas, así como las entidades vecinales y los propios trabajadores de las empresas. Tanto en el tranvía como en el autobús, las horas más críticas son entre las 8.30 y las 9.30, y también a partir de las 14.00. Es decir, a la entrada y salida de los colegios. La zona Centro y Romareda son algunas de las que más sufren la saturación del eje Valdespartera-Parque Goya, mientras que las líneas de bus más afectadas son las que pasan por el Centro y los hospitales, las circulares y las que van a la Ciudad de la Justicia.

La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) ha emprendido una campaña para recopilar fotografías de autobuses "que muestren el hacinamiento de los pasajeros". "Hay una falta absoluta de control de aforos", critican desde la entidad vecinal, donde hablan abiertamente de un "deterioro general del transporte público".

Pilar Fuentes, presidenta del comité de empresa de Tranvías Urbanos de Zaragoza, señala que hay "aglomeraciones de pasajeros" en algunos momentos. "Es surrealista que los niños en clase estén en aulas burbuja y, a la salida, entren hacinados en el tranvía", apunta. Fuentes alerta de que los conductores "no sabemos cuánta gente llevamos a bordo" y que, al abrir las puertas para que los viajeros salgan, no pueden controlar cuántos entran.

Javier Anadón, su homólogo de Avanza Zaragoza, coincide en que en los autobuses "el conductor no tiene el control". "Tenemos que calcular cuánta gente llevamos ‘a ojo de buen cubero’, por lo que es difícil saber si se cumple el aforo o no", añade. Anadón cree que el refuerzo de buses es "insuficiente" y advierte de que en horas punta "la gente va apiñada en algunas líneas".

Alma Viluén, usuaria del tranvía, en la parada de Murallas Romanas.
Alma Viluén, usuaria del tranvía, en la parada de Murallas Romanas.
Toni Galán

Los viajeros habituales refrendan estas impresiones. Eva del Valle, que usa a menudo el tranvía, dice que los convoyes "no van llenos al 100%, pero sí al 80% o 90%, que es demasiado para la situación que vivimos". José Antonio García, que lo coge para ir a trabajar a Casablanca, opina que "deberían ponerse tranvías dobles", ya que "en hora punta es imposible mantener la distancia". "Yo lo cojo ahora (9.00) y a las 15.00, y siempre lo encuentro a tope de gente", aporta Ramón Hijazo.

En algunos autobuses la situación es parecida. "Hay momentos de mucho agobio, porque hay aglomeraciones y la gente se empieza a poner nerviosa", apunta Eva Hernández en la plaza de España, donde coge el 35 todos los días para ir a trabajar. Adrián González, que va a clase en el 30, lo ve "bien" habitualmente, pero no puede decir lo mismo de la línea Circular que coge de vez en cuando: "Va a reventar, no deberían permitir que entre tanta gente porque es peligroso", opina.

El Ayuntamiento garantiza que el transporte "es seguro"

El Ayuntamiento admite que puede haber "expediciones concretas" que van "algo más llenas", pero insiste en que el transporte de la ciudad "es seguro". "No hay datos que demuestren que se haya generado ningún contagio o problema sanitario en el transporte público", apuntan fuentes del Consistorio. Según señalan, Zaragoza fue "la primera gran ciudad" en la que se pusieron dispensadores de gel en todos los vehículos, y también fue pionera en la desinfección diaria de los mismos.

Desde Servicios Públicos recuerdan que a pesar de la "drástica caída" de usuarios, se ha mantenido el nivel de servicio "para favorecer la distancia física entre viajeros", lo que ha supuesto "un enorme agujero económico" para las arcas municipales, por la caída de ingresos por los billetes. Además, hay cuatro líneas de bus que se han reforzado con una o dos unidades extra a la hora de entrada y salida de los colegios, y desde este sábado saldrán tres tranvías dobles los sábados de 18.00 a 22.00.

Sobre la falta de control de los aforos en los vehículos, las citadas fuentes señalan que "no existen herramientas plenamente fiables" que permitan saber cuánta gente sube y baja en cada momento de un vehículo. Para los tramos horarios de mayor saturación, el Ayuntamiento recomienda "a las personas que puedan sentirse incómodas" que "esperen al siguiente vehículo". "Lo más probable es que la espera sea de muy pocos minutos y que la situación sea más holgada", señalan en el Consistorio.

No obstante, Movilidad dice que si se detecta un problema de aforo de forma reiterada, "se introducirán los pocos ajustes que permite el poco margen de maniobra que haya".

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