Despliega el menú
Zaragoza

Un paseo por el Monasterio de Piedra para conocer sus más de 50 especies de árboles

El complejo turístico ha instalado una serie de carteles explicativos para que el público conozca las singularidades de esta parte indispensable del recinto.

Árboles en el Monasterio de Piedra.
Árboles en el Monasterio de Piedra.
Monasterio de Piedra

El Monasterio de Piedra ha instalado más de 50 carteles explicativos a lo largo del paseo de la olmeda para acercar al público las singularidades y curiosidades de otras tantas especies de árboles con las que cuenta dentro de sus instalaciones. Así, se trata de un recorrido adicional bajo una arboleda singular donde, al final, se puede ver una panorámica del complejo cisterciense y, por supuesto, de los árboles que ahí se encuentran. En definitiva, se trata de un paseo “botánico” que muestra la diversidad de la flora con la que cuenta este enclave de la comarca Comunidad de Calatayud.

Desde el Monasterio de Piedra explican que "con esta iniciativa se pretende acercar a los visitantes la riqueza de los árboles" y valoran que el recorrido se convierte en "más instructivo e interesante al aportar información que, sin duda, será de gran interés para los amantes de la naturaleza que nos visitan". De esta forma, en la cartelería que acompaña a cada ejemplar se incluye una imagen de la hoja del árbol, información sobre el nombre común, nombre científico, familia de árbol a la que pertenece, origen, hábitat en España, altura que alcanza y la máxima que tiene en el parque, longevidad, rango altitudinal y un apartado de curiosidades.

"Otoño es la estación del año en la que los árboles adquieren una belleza singular y así se puede contemplar en el Parque-Jardín Histórico". A este respecto, detallan que "durante estos meses, los tonos otoñales dotan al entorno de un protagonismo único evocando una de las épocas más románticas del año" y explican que en "esta estación, las horas de luz se reducen, la radiación solar pierde fuerza y los suelos muchas veces se hielan, lo que se traduce en cambios en la naturaleza que ponen en valor la flora del Parque".

Asimismo, hacen hincapié en algunas de las variedades con las que cuenta el lugar, como por ejemplo el almez. "Es probablemente el más representativo del parque al ser la especie dominante de los bosques de esta parte de la cuenca del río Piedra, formando en el parque uno de los bosques más impresionantes de España, con ejemplares muy grandes y longevos", explican. Es un árbol típico de las riberas mediterráneas porque soporta temperaturas altas e incluso sequías y no tolera muy bien las heladas tardías. Es por este motivo que se encuentra dentro de la suave influencia del río Piedra, por su humedad y temperatura. Además, es una especie que atrae a la fauna gracias a su fruto, muy apreciado por aves y mamíferos.

Al almez se suman la sabina mora, en la montaña caliza que rodea el río Piedra, o el tilo, en los emplazamientos más umbríos y, aunque no es un árbol muy común en estas latitudes, existen algunos bosquetes en el Sistema Ibérico como sucede en Piedra.

De los árboles alóctonos, destaca el plátano de sombra, que en el Monasterio se distribuye en uno de los paseos de plátanos más espectaculares de España en “El Vergel”. Estos árboles cuentan con más de 50 metros y 200 años de antigüedad. También cuentan con ejemplares de aliso napolitano o el nogal.

Etiquetas
Comentarios