Despliega el menú
Zaragoza

zaragoza

¿Por qué todas las noches se encienden luces azules en El Gancho?

Una iniciativa espontánea propone a los vecinos iluminar sus fachadas para denunciar, de manera simbólica, los problemas de convivencia que sufren en la zona.

Una ventana muestra la luz azul en la calle de Pignatelli.
Una ventana muestra la luz azul en la calle de Pignatelli.
Plataforma de Afectados del Gancho

Desde hace unos días, las calles del Gancho y el entorno Pignatelli están salpicadas de pequeñas luminarias azules. Cuando comienza a anochecer, algunas ventanas y balcones de esta zona se iluminan de azul a modo de protesta simbólica. Los vecinos quieren visibilizar así los problemas de convivencia que sufren y, aunque por el momento solo una veintena se han sumado a la iniciativa, esperan que en unos días sean muchos más.

“Surgió porque estamos ya cansados de todo lo que ocurre en el barrio y así todos los vecinos pueden sentirse involucrados”, explica Roberto Llop, que reside en la zona, forma parte de la Plataforma de Afectados del Gancho de Zaragoza, y ha sido el impulsor de la propuesta. La idea es que, a las 21.00 de cada día, todo el que quiera encienda una luz de color azul que se vea desde la calle. En vías como Pignatelli, Conde Aranda, Las Armas, Mayora, San Pablo, San Blas, Santa Lucía, Cereros, Boggiero, Agustina de Aragón o Predicadores ya se está llevando a cabo.

Luces azules en la calle de Predicadores.
Luces azules en la calle de Predicadores.
Plataforma de Afectados del Gancho

Además, cualquier luz es válida para participar, ya sea una bombilla azul o un flexo con un celofán. “Yo tengo puesta la luz que le quité al acuario”, comenta Llop. Este vecino del Casco Histórico ideó la propuesta inspirado en otras impulsadas durante el confinamiento, cuando los balcones y las terrazas adquirieron un gran protagonismo. “También nació la iniciativa de que los niños que tenían que salir a la calle sin mascarilla llevaran lazos o camisetas azules”, explica.

Todo ello le empujó a proponer a sus vecinos que se sumaran a esta iniciativa, primero a través de las redes sociales y ahora mediante carteles. “Hemos hecho carteles para ponerlos en los portales y establecimientos y que la gente que no tiene redes pueda conocerla”, señala. Por el momento, Llop tiene contabilizadas unas 25 luces en la zona. Se trata de un inicio modesto, aunque el precursor no pierde la esperanza. “La idea sería que se sumara cuanta más gente mejor”, apunta.

El balcón de Cristina, que ha pasado toda su vida en el barrio, es uno de los que ya luce azul. “Es una manera de visibilizar nuestros problemas. Todo lo que sea hacernos visibles está bien”, considera. Esta vecina, que nació en Agustina de Aragón, vivió también en Cerezo y más tarde en Pignatelli y rememora con nostalgia las calles de antaño. “Este barrio era un pueblo. Recuerdo que mis vecinas tenían las puertas de los patios abiertas, ahora yo tengo una puerta de seguridad”, lamenta.

Otra de las vecinas que se ha sumado a la iniciativa cuenta que lo hace “por visibilizar la degradación, la dejadez y el aumento de la violencia que se da en el barrio”. Esta residente lleva un lustro viviendo en la zona y, aunque no ha sufrido ningún robo en sus propias carnes sí que los ha presenciado. “Mi familia, desde mis bisabuelos, ha vivido siempre aquí”, comenta.

Ella considera que uno de los grandes problemas que sufre el barrio en estos momentos es la falta de higiene. “Con todo esto de la pandemia sería lo más importante, pero en esta zona, por desgracia es todo lo contrario. Hay basura constantemente, neveras y colchones en las calles…” relata.

Hace un par de semanas, el Ayuntamiento de Zaragoza anunció que instalaría cuatro cámaras de seguridad en las calles más conflictivas del entorno Pignatelli tras obtener el visto bueno de Delegación del Gobierno. Se da cumplimiento así a una de las demandas más antiguas de quienes residen en la zona.

El consistorio también hizo público que, entre septiembre de 2019 y agosto de 2020 el Área de Urbanismo realizó un total de 56 actuaciones entre sanciones, incoaciones y requerimientos a edificios y solares.

Además, en las últimas semanas, los dos colectivos vecinales que trabajan en el barrio han mantenido reuniones con diversas autoridades como el Justicia de Aragón, el presidente de la Junta de Distrito, la DGA o Subdelegación del Gobierno.

Etiquetas
Comentarios