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Zaragoza

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Ludotecas, casas de juventud y educación en la calle de Zaragoza esperan poder reabrir en septiembre

Tras el cierre por el regreso a la fase 2 por la pandemia, los educadores se unen para pedir la vuelta a la actividad tras el parón de agosto y defienden su labor de formación emocional con niños y jóvenes. 

Actividades para niños del programa de Educación de calle en Zaragoza.
Actividades para niños del programa de Educación de calle en Zaragoza.
Heraldo.es

Los educadores que trabajan con la infancia y juventud en la ciudad de Zaragoza se han unido para pedir la reapertura de los centros públicos en septiembre y defienden la importancia de su labor, que va más allá de la organización de actividades de ocio. Ludotecas, centros municipales de tiempo libre (CMTL), casas de juventud, Proyectos de Intervención de Espacios Escolares (PIEES) y programas de calle se han agrupado en plataformas para mostrar su preocupación por la suspensión de sus actividades desde el pasado 1 de agosto con el regreso a la fase 2 por la pandemia de covid de la capital aragonesa.

Desde el sector se espera regresar con la vuelta al cole, pero no hay fecha oficial ya que la orden del departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón que dictó la marcha atrás en la desescalada hizo que el Ayuntamiento de Zaragoza suspendiera las actividades de tiempo libre para el colectivo.

"Nuestro trabajo es esencial ahora", afirman desde la plataforma de educadores de ludotecas y CMTL. "Defendemos que es seguro porque las primeras semanas de julio estuvimos trabajando y los niños tomaron medidas de prevención. Mejor que estén en los centros jugando que en sus casas solos o en la calle", explican. Apuntan que a los centros acuden algunos menores en situación de exclusión cuyos padres trabajan y si no están allí se quedan horas solos en sus casas o bajo la tutela de los abuelos, que ahora son población de riesgo.

"Es mejor que los niños estén en los centros jugando que en sus casas solos o en la calle"

Prevención de situaciones de riesgo

Su trabajo se coordina con los servicios sociales y otras entidades públicas en los casos de menores con problemas e incluye la prevención de situaciones de riesgo como abuso, adicción y mal uso de las pantallas y nuevas tecnologías, o rutinas de ocio poco saludables, según destacan en el manifiesto que han difundido por las redes sociales. También están atentos a la detección de situaciones de maltrato y de violencia, que temen que se puedan volver "invisibles" si no existen recursos socioeducativos públicos.

"No solo desarrollamos actividades sino que estas son un medio para conseguir un fin más importante", añaden desde la plataforma de Educación de Calle. "La situación de confinamiento y posconfinamiento ha tenido importantes efectos negativos a nivel mental, físico y emocional para la infancia y la adolescencia", señalan. Por ello, defienden la labor que se realiza en los espacios socializadores públicos y alertan de la brecha digital y social para algunos colectivos.

El Programa Municipal de Educación de Calle de Zaragoza tiene carácter preventivo y está dirigido a menores de entre 8 y 16 años que por diferentes causas se encuentran en situación de exclusión. Se desarrolla en nueve barrios zaragozanos y su reanudación cuenta con el apoyo de la Federación de Barrios (FABZ), entre otras entidades.

"Los niños han venido más introvertidos, con miedo. No se les pueden cortar todas sus maneras de socializar", añaden desde las ludotecas sobre la experiencia en julio tras el cierre por el confinamiento. En el manifiesto que han redactado afirman que la situación de pandemia "ha provocado un aumento en la dificultad de concentración, desinterés, irritabilidad, agitación, nerviosismo, sentimientos de soledad, inquietud y preocupación".

"Han venido más introvertidos, con miedo. No se les pueden cortar todas sus maneras de socializar"

Los Centros Municipales de Tiempo Libre destacan su papel de espacio de intervención socioeducativa, para favorecer el desarrollo personal y social y prevenir y detectar situaciones de marginación infantil, de riesgo o conflicto. En el caso de los PIEES, defienden su trabajo de proporcionar educación en valores, además de organizar las actividades extraescolares tradicionales de los institutos. Trabajan en red con otros PIEES y con las Casas de Juventud. Lamentan que los jóvenes se han quedado sin actividades en agosto.

"El problema más grave es cerrar un proyecto que lleva años con familias y menores en concreto", señalan desde el programa de Educación de Calle. Por primera vez no han seguido las actividades en agosto en los barrios donde trabajan los educadores: San José, Las Fuentes, Delicias, Rabal, Casco Histórico, Actur, Torrero, Oliver y Valdefierro. Su trabajo sirve de puente para acabar derivando a esos menores a los recursos existentes.

"Esto no se hace de un día para otro. Se desarrollan proyectos para ir poco a poco generando contacto con el menor o grupo de menores", añade. De esta forma los van incluyendo en actividades deportivas y lúdicas, además de acudir a las piscinas municipales.

Desde el sector se espera que el inicio del curso escolar previsto para el 7 de septiembre permita también la reapertura de sus centros, con las medidas de prevención necesarias como hicieron hasta julio. Plantean que están dispuestos a "reinventarse" para adaptarse a la nueva situación, siempre manteniendo su trabajo de atención a los menores. 

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