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Zaragoza

coronavirus

Los meses de confinamiento pasarán factura a los enfermos crónicos

La falta de ejercicio físico se asocia a un peor estado de salud. Un estudio analizará la evolución de más de 600.000 historias clínicas durante seis meses

CIERRE DEL COMERCIO EN ZARAGOZA / CORONAVIRUS / 19/03/2020 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
CIERRE DEL COMERCIO EN ZARAGOZA / CORONAVIRUS / 19/03/2020 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Rafael Gobantes | Rafael Gobantes, Antonio García

El confinamiento salvó sin duda muchas vidas y nos protegió de los contagios en los peores momentos de la pandemia, pero, como algunos medicamentos, tiene efectos secundarios que se verán con el tiempo. A estudiar este impacto sobre la salud de quienes conviven con patologías crónicas se dedica el proyecto que dirige Bárbara Oliván, investigadora del Grupo Aragonés de Investigación en Atención Primaria del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) y de la Universidad de Zaragoza.

Ante sus ojos tiene ya los datos, totalmente anonimizados, de las historias clínicas de Atención Primaria de más de 616.000 aragoneses que padecen alguna de las patologías que va a estudiar: diabetes, hipertensión, dislipemias (niveles altos de colesterol o triglicéridos), enfermedad vascular periférica (las típicas varices), cardiopatía crónica, EPOC y bronquitis crónica (tan ligadas al tabaquismo). Oliván recuerda que se han elegido estas porque, "además de que son muy prevalentes –no hay más que ver el tamaño de la muestra: medio Aragón–, su manejo y control está muy relacionado con los estilos de vida, y precisamente el confinamiento los ha modificado sustancialmente". En este caso, cuando hablamos de estilo de vida, "nos estamos refiriendo específicamente a la dieta, exposición a la luz del sol y actividad física, y es principalmente este último factor el que más se ha podido ver afectado".

A peor

La hipótesis que plantea este estudio es que "se espera que las personas con enfermedades crónicas previas presentarán una peor salud física en relación a esta patología después del confinamiento y que, además, llevará un tiempo, y tendrá unos costes asociados, volver al estado de salud previo al confinamiento".

Aunque aún está al comienzo del análisis, un simple vistazo a la base de datos ya deja ver que "hay muchos ceros en la columna de 'visita', lo que indica que hay mucha gente que, durante el confinamiento, no ha ido al médico; los datos nos dirán qué ha pasado en esos tres meses". Meses en los que tantas revisiones y analíticas de patologías crónicas no se hicieron.

En ese tiempo, "las personas han podido relativizar las señales de su cuerpo –el típico 'a ver si se me pasa'– y, por miedo al contagio o por no saturar el sistema sanitario, no han acudido a su centro de salud o al hospital, o han pospuesto las visitas de control de la enfermedad. Con los datos podremos comprobarlo". También se analizarán los ingresos por urgencias ligados a patologías crónicas que, cuando se trata de ictus o infartos, tanto pueden agravarse si se tarda en acudir.

Durante los meses de confinamiento, se aparcaron citas médicas no urgentes y se perdieron buenas y saludables costumbres, como caminar al aire libre. Algunas de las limitaciones impuestas por el confinamiento tienen especial efecto sobre la salud, "principalmente la falta de ejercicio físico y la exposición a la luz". De particular importancia en casos como el de "una persona diabética que deja de dar sus paseos y de estar controlada". Por otro lado, "la dieta se ha podido mantener porque ha habido un acceso a tiendas de alimentación y supermercados, pero hay personas que, por la situación de ansiedad o estrés debido al confinamiento, también han podido modificar su dieta".

El estudio, financiado con 9.000 euros por el Gobierno de Aragón, analizará la evolución de las enfermedades crónicas objeto de la investigación a partir de las historias clínicas, así como variables antropométricas como el peso, talla e Índice de Masa Corporal. "Comparando los datos previos, tras el confinamiento –cuando comenzó la desescalada y se empezó a salir a dar paseos, y hacer ejercicio– y con un seguimiento de seis meses –señala– veremos cómo ha ido evolucionando la enfermedad". En este momento, "estamos elaborando y depurando la base de datos. A partir de aquí añadiremos las cifras de costes –otro objetivo del estudio– y posteriormente haremos los análisis estadísticos".

Oliván espera que "sirva para aprender de lo que ha pasado, de modo que, si vuelve a ocurrir, sepamos transmitir que el sistema sanitario sigue funcionando y se implanten mejores sistemas de teleasistencia para estar en contacto con el médico de familia", pues los problemas crónicos de salud "son típicos de poblaciones envejecidas como la aragonesa".

Efectos de la covid sobre la salud en el tiempo
Efectos de la covid sobre la salud en el tiempo
Diez C. (2020)

Las otras oleadas, además de la de covid

La covid no solo perjudicará la salud de los pacientes afectados, también la de muchas otras personas que nunca la contraerán. Quienes vieron aplazadas pruebas diagnósticas por efecto de la pandemia o suspendido el seguimiento de sus enfermedades crónicas. También aquellas cuya salud mental se resienta después de pasar por el confinamiento, la crisis económica derivada de la pandemia o el desgaste de hacer frente a la covid.

Este impacto sobre la salud se estructura en cuatro oleadas, algunas de las cuales se prolongarán más allá de cuando deje de morir gente debido a la pandemia. La tercera oleada –el impacto de la interrupción de la atención en enfermedades crónicas– es la que centra el estudio que lidera Bárbara Oliván, quien también participa en un futuro proyecto que está a la espera de recibir financiación europea. Con datos de todas las oleadas, alimentará un simulador que pretende ayudar a los gobiernos en sus decisiones. Además del IIS Aragón, entre los socios están el Instituto de Salud Carlos III y el Barcelona Supercomputing Center, más 12 de otros países.

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