Despliega el menú
Zaragoza

zaragoza

¿Cuáles son las primeras calles que revisará el grupo de Memoria Histórica?

El Gobierno municipal no atiende en esta primera tanda la solicitud de VOX de cambiar el nombre al parque y el vial Che Guevara.

Plaza de Miguel Merino.
Plaza de Miguel Merino, en honor al alcalde (1976-1979), el primero tras el régimen franquista.
HA

La revisión del nomenclátor de los municipios es una obligación de cara a evitar que figuras, fechas y expresiones alejadas del terreno democrático sean honradas con un espacio público. No es un capricho, sino que así lo dicta la legislación española. Por ello echó a rodar el pasado martes el grupo de Memoria Histórica impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza, una comisión presidida por la vicealcaldesa, Sara Fernández, e integrada por personal técnico municipal, representantes de los grupos políticos y asesores externos. Este equipo arrojará luz sobre aquellos espacios sobre cuya legitimidad exista alguna duda.

En la primera revisión se abordará el futuro de las placas que ZEC trató de eliminar durante el pasado mandato. También se debatirán propuestas de la DGA y de la Fundación 14 de abril. No se abrirá, sin embargo, discusión en torno al parque y a la calle dedicados a Ernesto Che Guevara en el Actur, iniciativa que VOX llevó al pleno hace un año y que recibió el apoyo de PP y Cs. El portavoz de la formación verde asevera que esta noticia “le pilla por sorpresa” y critica que “se haya faltado al compromiso adquirido”, por lo que volverá a llevar la iniciativa al pleno de este viernes. Desde el área de Cultura indican que, por ahora, “no se ha acordado” este posible cambio y que de momento solo 11 “van a estudiarse y cambiarse con alta probabilidad”.

Las primeras calles a debate

Entre las 11 placas susceptibles de ser sustituidas solo hay una con nombre de mujer, la de la requeté Agustina Simón. La pequeña vía peatonal, que une la plaza de Aragón con el paseo de la Constitución, fue denominada así el 2 de septiembre de 1936, a dos meses escasos del golpe de Estado, sustituyendo la nomenclatura vigente hasta esa fecha -García Hernández- por la de la figura carlista, según recoge el propio Ayuntamiento en su publicación ‘La Zaragoza de las mujeres’, editada en 2010 y revisada ocho años más tarde.

El de Pedro Lázaro, vial que separa el centro médico Grande Covián del colegio La Estrella, en La Jota, es otro de los que será objeto de debate. No abunda la información sobre su figura, aunque la Institución Fernando el Católico, en el documento ‘La construcción de identidades colectivas a través de la toponimia urbana’, enmarca en el período 1938-1940, cuando el conjunto del callejero sufrió una severa revisión, la decisión municipal de otorgarle una vía por ser “el primer soldado hijo del barrio que murió en este glorioso Movimiento”.

La comisión técnica también debatirá la pertinencia de sustituir por otra figura la calle dedicada a Jorge Jordana Fuentes, quien ocupó distintos cargos durante el régimen dictatorial. Fue miembro del Consejo Nacional del Movimiento y procurador en las Cortes franquistas. Destacó su papel como jefe nacional del Sindicato Español Universitario. La vía en cuestión atraviesa la calle Delicias, uniendo Antonio Sangenis y Terminillo.

Miguel Allué Salvador fue alcalde de la capital aragonesa (1927-1929), diputado provincial y presidente de la DPZ tras el inicio de la Guerra civil y en los albores de la dictadura (1936-1940). Integrante de Falange, durante los años 50 ocupó varios cargos dependientes del Ministerio de Educación. Además de una calle junto a la plaza de Los Sitios, la ciudad le dedicó un busto en la avenida de Goya tras la puesta en marcha del tranvía en 2011.

El exrector de la Universidad de Zaragoza entre 1935 y 1941, Gonzalo Calamita Álvarez, da nombre a la vía por la que se accede a las Urgencias del Hospital Miguel Servet. Calamita fue catedrático de Química Orgánica y decano de la Facultad de Ciencias. Tras abandonar el ámbito universitario aceptó ser concejal durante un breve lapso. En la publicación de la Institución Fernando el Católico titulada ‘El apoyo de la Universidad de Zaragoza a la sublevación militar de 1936’ se citan las siguientes palabras de Calamita: “En las primeras horas del 19 de julio de 1936 puse a disposición del General Jefe de la Quinta División todos los elementos universitarios”, que se corresponden con la transcripción de la lección inaugural del curso 1939-1940. La publicación detalla la labor de Calamita durante la guerra y tras ella.

Cerca de la puerta del Carmen, afluyendo al paseo Pamplona, está la calle del Doctor Horno. Se bautizó así en recuerdo a Mariano Horno Alcorta, médico ginecólogo de prestigio, concejal y alcalde durante un corto período (1919-1920) e integrante durante la II República de la Renovación Española de Calvo Sotelo. Su hijo, Ricardo Horno Liria, con quien a menudo se le confunde, siguió sus pasos en la medicina y fue el último alcalde de la ciudad durante el franquismo.

El regidor de la Zaragoza de la transición (1976-1979), Miguel Merino Pinedo, también cuenta con un espacio público en entredicho. Como primer edil (siendo integrante de UCD) facilitó en febrero de 1979 la apertura de la fosa común de Torrero para exhumar los cadáveres de 16 riojanos y 173 navarros del Tercio de Sanjurjo, y se le recuerda dando nombre a la plaza que une la sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza y el Audiorama.

Entre San Juan de la Cruz y la ribera del Huerva, trazando una curva, se encuentra el vial de Juan José Rivas. Se trata de otro alcalde (1939-1941) que desempeñó su cargo por designación del régimen franquista y cuyo legado en forma de calle será revisado, igual que la del Arzobispo de Zaragoza entre 1924 y 1955, Rigoberto Doménech.

Las dos últimas vías objeto de debate serán las de Gregorio Rocasolano, destacado catedrático de Química en la Universidad de Zaragoza que tras el golpe de Estado colaboró en la nueva articulación de la los estudios superiores, llegando a ser nombrado presidente de la Comisión para la Depuración del Personal Universitario, y la pequeñísima calle de Rudesindo Nasarre, en el sector más oriental del barrio de Las Fuentes.

Etiquetas
Comentarios