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Zaragoza

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Condenado a prisión el bróker que se quedó 97.000 € de un inversor de Zaragoza

El acusado aseguró en el juicio que el dinero se perdió en la bolsa, pero la Audiencia Provincial le impone tres años y medio de cárcel por estafa. 

La Audiencia de Zaragoza condena al acusado, de pie en la fotografía, pero absuelve a su esposa, sentada durante el juicio,
La Audiencia de Zaragoza condena al acusado, de pie en la fotografía, pero absuelve a su esposa, sentada durante el juicio,
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La bolsa y los mercados de renta variable pueden procurar importantes ganancias en muy poco tiempo. Pero el riesgo de este tipo de inversiones es elevado y las pérdidas pueden resultar también cuantiosas. Máxime, cuando el supuesto experto financiero al que se confía el dinero actúa de forma poco profesional. Y eso fue lo que hizo Fernando M. C., al que la Audiencia Provincial acaba de condenar a tres años y medio de prisión por engañar a un inversor de Zaragoza y quedarse los 97.000 euros que le entregó.

El acusado, que se publicitaba como un analista financiero experto, pese a reconocer en el juicio que cursó estudios de FP de la rama electrónica, intentó convencer al tribunal de que no se quedó cantidad alguna. Según este, invirtió hasta el último euro que le fue transfiriendo el cliente entre los años 2016 y 2018. Sin embargo, declaró, fueron años difíciles en la bolsa y el dinero terminó evaporándose. Hasta el punto de que, hasta la fecha, el denunciante no ha recuperado absolutamente nada.

Sin embargo, los argumentos y explicaciones del bróker no han convencido a los magistrados de la Sección I, que aprecian un claro engaño en su forma de actuar. En el apartado de hechos probados de la sentencia, el tribunal asegura que «en ningún momento» se invirtieron los 97.000 euros. Y para demostrarlo, recuerda que Fernando M. C. «no acredita justificación alguna de tal inversión, extremo absolutamente ilógico, pues nadie hace operaciones de inversión sin que conste el oportuno justificante».

Para la Audiencia de Zaragoza, resulta también «sintomático de la mecánica defraudatoria» del investigado que pidiera al cliente que transfiriera el dinero a una cuenta bancaria de la que no era titular. De hecho, esta estaba a nombre de su esposa, G. V. M., que acabó también sentada en el banquillo de los acusados y para la que Fiscalía llegó a pedir cuatro años de prisión. Sin embargo, el tribunal entiende que la mujer era ajena a las maniobras de su marido –así lo reconoció también él durante la vista– y no obtuvo beneficio económico alguno. Y si bien es cierto que la encausada retiró 41.364 euros de la mencionada cuenta, ese dinero se lo entregó después a su esposo, del que se divorció a raíz de estos hechos. Por todo ello, los magistrados la absuelven del delito de estafa y ni siquiera la reconocen autora a título lucrativo.

A la hora de condenar a Fernando M. C., quien explicó en el juicio que sigue trabajando como bróker en Madrid, la Audiencia Provincial tampoco pasa por alto que este captó al denunciante a través la plataforma digital Clikbanca, que resultó ser un chiringuito financiero que ni siquiera estaba inscrito en la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Además de la pena de cárcel, el tribunal condena al acusado a indemnizar al inversor en la cantidad de 97.000 euros más intereses.

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