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Zaragoza

tribunales

Acusado de usar un copia y pega de logotipos para estafar casi medio millón en Zaragoza 

El investigado es un empresario italiano al que una firma de la capital aragonesa le vendió una docena de máquinas por las que nunca cobró. Según la Fiscalía, se valió de un aval bancario manipulado. 

La Audiencia Provincial ha absuelto a la farmacéutica acusada.
La Audiencia Provincial de Zaragoza, en una fotografía de archivo.
Raquel Labodía

La venta de maquinaria industrial por parte de una empresa de Zaragoza a una compañía italiana sentó ayer en el banquillo de los acusados al responsable de esta última, Giovanni V., para el que la Fiscalía pide cuatro años de prisión por un delito falsedad en documento mercantil en concurso medial con otro de estafa. Según esta, el investigado falseó un aval bancario para aparentar una solvencia que no tenía. Y cuando el vendedor vio que no le pagaban y quiso ejecutarlo, se dio cuenta de que la entidad crediticia que supuestamente respondía de aquellas importantes operaciones no conocía al encausado.

La Fiscalía cifra en 235.000 euros el roto que los italianos –la empresa de la que era administrador el supuesto estafador, GV Machine Olerie, también está acusada como responsable civil subsidiaria– provocaron a Pierelasi España, con sede en el polígono Plaza de Zaragoza y que se dedica a la venta de maquinaria industrial, sobre todo, para el sector oleícola. Sin embargo, la compañía denunciante eleva esa cantidad a 465.847, ya que asegura que a la operación por la que acusa el ministerio público habría que sumar tres ventas posteriores que, supuestamente, tampoco se abonaron.

La defensas, por su parte, asegura que los hechos no se produjeron tal y como los relatan las acusaciones. Según estas, el investigado no perpetró «maniobra alguna» tendente a engañar a los vendedores. Es más, reducen el asunto a meras «discrepancias» entre las partes acerca de la entrega de la maquinaria y consideran que no cabe otra jurisdicción que la civil para solventarlas.

Falló la vídeoconferencia con Roma

El acusado se trasladó desde el país transalpino a Zaragoza para asistir al juicio que se celebraba ayer en la Audiencia Provincial, pero tan solo se sentó unos minutos en el banquillo para ser informado de que la vista tenía que aplazarse. Según fuentes judiciales, estaba prevista una vídeoconferencia con Roma para interrogar al representante legal de la compañía crediticia que supuestamente avalaba las operaciones comerciales de Giovanni V. La conexión se había probado con éxito la semana pasada, pero el testigo no respondió este lunes a las numerosas llamadas que se le hicieron y no quedó otra opción que suspender el juicio.

Para la Fiscalía y la empresa denunciante, las explicaciones de este testigo eran fundamentales de cara a armar la acusación, ya que lo que sostienen es que el acusado manipuló el documento que aportó como aval haciendo un «corta y pega» de logotipos.De hecho, supuestamente, habría utilizado el de una reconocida firma con la que al final resultó que no había suscrito ningún acuerdo.

Pero las contingencias técnicas impidieron contactar con el testigo y parece que el juicio tendrá que volver a señalarse el próximo otoño.

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