Despliega el menú
Zaragoza

investigación

Zaragoza busca rastros de coronavirus en las cloacas

El Ayuntamiento ha recogido ya 48 muestras de aguas fecales con el objetivo de detectar posibles rebrotes de la enfermedad en el futuro.

Dos trabajadores durante la recogida de muestras de aguas fecales en una alcantarilla del Miguel Sevet, este jueves.
Dos trabajadores durante la recogida de muestras de aguas fecales en una alcantarilla del Miguel Sevet, este jueves.
José Miguel Marco

Armados con herramientas tan sencillas como un cubo y una cuerda y protegidos con mascarillas y guantes, dos trabajadores recogían este jueves muestras fecales de una de las alcantarillas del Hospital Miguel Servet de la capital aragonesa. Eran poco más de las diez de la mañana. Un par de horas después, volverían al mismo punto para repetir el proceso. Todo el material se envió a la Universidad de Zaragoza, para quedar congelado a la espera de análisis. El objetivo: detectar rastros de coronavirus para prevenir rebrotes.

El trabajo comenzó hace tres semanas. Primero, en las depuradoras de La Cartuja y La Almozara. Después, los hospitales Clínico y Servet y otros cuatro puntos de la red de saneamiento (La Bombarda, Torrero, La Almozara y Las Fuentes) se sumaron al mapa de análisis en el que está trabajando la sociedad municipal Ecociudad. En total, 11 puntos en los que ya se han recogido 48 muestras, de aproximadamente un litro cada una. Después, un equipo de laboratorio de la Universidad de Zaragoza y del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón se encargará de hacer los análisis en uno de los procedimientos más innovadores que se ha puesto en marcha para luchar contra la covid-19.

El proyecto se está llevando a cabo por un grupo de trabajo interdisciplinar formado por expertos en medicina, enfermedades infecciosas, matemáticas o infraestructuras, entre otras áreas. La intención es, a través de análisis y mediciones, llegar a elaborar una fórmula numérica que permita detectar posibles rebrotes de la enfermedad antes incluso de que los contagiados comiencen a notar los primeros síntomas, aunque para eso primero hay que descubrir material genético de SARS-CoV-2 en una cantidad suficiente como para que pueda servir de comparativa en el futuro. No obstante, la investigación se encuentra todavía en una fase muy preliminar, por lo que es pronto para conocer ningún resultado.

También para otros patógenos

El director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, es uno de los profesionales que está encabezando la investigación, junto al doctor José Ramón Paño. Según dijo este jueves, en unas dos semanas sería posible contar con los primeros resultados, que marcarían la línea a seguir. Habrá que ver si los análisis de este periodo dan sus frutos pues, según recalcó Badiola, puede que ahora no haya suficientes contagiados como para obtener unos datos concluyentes: "Va a ser complicado porque estamos en una época poco favorable. Es una incógnita".

Se cumpla ya o no con el objetivo, la puesta en marcha del proyecto resulta determinante para estudiar otras cuestiones sanitarias en el futuro, ya que "lo importante es establecer la metodología". Además, podría servir para averiguar si las personas asintomáticas eliminan también carga genética de la covid-19 a través de las heces y la orina, un asunto que todavía no se conoce con certeza. "Es un predictor interesante que se va a poder aplicar para otros patógenos", indicó Badiola.

De hecho, el Ayuntamiento de Zaragoza, según informaron desde el área de Infraestructuras, se encuentra ultimando los detalles para la firma del acuerdo marco de colaboración entre las entidades participantes, que no se centraría solo en el coronavirus. También, indicaron, podría resultar útil para estudiar, por ejemplo, cuestiones relativas a la incidencia de los antibióticos.

Una de las primeras ciudades

La capital aragonesa fue una de las primeras, junto a Murcia y Valencia, en poner en marcha una investigación de estas características. Además, el Gobierno central también anunció hace unos días que analizará el agua de las cloacas del país y que en Zaragoza se recogerá de La Cartuja. La diferencia con estas ciudades es que aquí se fue "un paso más allá", según estas fuentes, y la recogida de muestras no se limitó únicamente a las depuradoras, sino que se incluyeron otros puntos estratégicos.

Las muestras obtenidas de los hospitales (en tres salidas de agua del Servet y dos del Clínico) son especialmente relevantes porque contienen más carga viral, clave a la hora de elaborar la fórmula matemática. El resto de zonas se escogieron teniendo en cuenta la incidencia de casos y las características de la población, para tratar de crear una imagen representativa de la ciudad. Las muestras se recogen de las alcantarillas dos veces por semana. En la misma mañana, los trabajadores deben pasar dos veces por el mismo punto y hacer una mezcla compuesta para garantizar la validez de la muestra. Una vez en el laboratorio, comienza la búsqueda del virus.

>>> La información sobre el coronavirus, al minuto. 

Etiquetas
Comentarios