Zaragoza
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La Audiencia condena a 11 años de prisión al autor del tiroteo de Paracuellos de Jiloca

Disparó contra un vecino al que le reclamaba dinero y lo condenan por una tentativa de homicidio y seis delitos más. 

Detenido el presunto autor de varios disparos contra una casa en Paracuellos de Jiloca
Detenido el presunto autor de varios disparos contra una casa en Paracuellos de Jiloca

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a Diego Gormedino Tejero a once años de prisión por siete delitos, el más grave de ellos una tentativa de homicidio del que fue víctima José R. R., un vecino de Paracuellos de Jiloca al que había conocido en la cárcel y con quien tenía cuentas pendientes.

El acusado fue juzgado por tres homicidios frustrados, puesto que dirigió su arma contra tres personas (José R. R., la novia de este y un amigo), sin embargo el tribunal lo considera autor de uno solo, puesto que valora que su intención era matar nada más que a José R. R. De hecho, aunque disparó su escopeta contra el coche en el que iba él y su pareja, y al día siguiente tiroteó una caseta pensando que dentro estaba José R. R. –aunque en realidad en su interior se encontraba su amigo G. N. I.– no hirió a ninguno de los tres.

La sentencia considera probado que, en la madrugada del 6 al 7 de diciembre de 2018, Diego Gormedino rompió la cerradura de una vivienda en Munébrega, forzó una caja fuerte y se llevó las tres escopetas y el rifle que había dentro, así como abundante munición. 

A la semana siguiente, el 12 de diciembre, se presentó en un terreno de Paracuellos de Jiloca, donde José R. R. tiene una caseta y al que acude para sacar a sus perros. El acusado esperó agazapado entre matorrales y al llegar el otro en un coche efectuó disparos, pero no está probado que alcanzara al vehículo. Al día siguiente, regresó, dirigió su arma contra la caseta y apretó el gatillo tres veces, en la creencia de que dentro estaba el denunciante. Cuando gritó varias veces: “Sal, cabrón” y quien asomó fue G. N. I., se marchó sin hacerle nada.

A raíz de estos hechos, la Guardia Civil comenzó a buscarlo y una patrulla identificó su vehículo en la salida de Zaragoza en dirección hacia Huesca. Los agentes le dieron el alto con señales luminosas y acústicas e incluso por megafonía cuando circulaba por la A-23 con la intención de que se detuviese. Pero el acusado pisó el acelerador y llegó a poner su coche a 180 km/h.

Al llegar a la altura de Ontinar del Salz, Diego Gormedino salió de la autovía y atravesó el casco urbano poniendo en riesgo a los vecinos y circulando a 120 km/h por un tramo restringido a 50. La fuga acabó cuando lo interceptaron en un camino de tierra.

El tribunal considera que estos hechos constituyen un delito de tentativa de homicidio y le impone cinco años de cárcel, cinco de libertad vigilada y diez de alejamiento; un robo con fuerza por el que le condena a tres años de cárcel, como solicitaba el abogado de la acusación particular, Carlos de Bonrostro; ocho meses por la tenencia ilícita de armas, otros ocho por amenazas, un año y dos meses por un delito contra la seguridad vial; seis meses por desobediencia y seis meses de multa por daños. El acusado, defendido por la letrada Olga Oseira, se enfrentaba a una pena de 29 años de cárcel.

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